“De aquí a marzo, trabajar en ver si podemos llegar a un acuerdo buscando certezas de una fecha futura para Buenos Aires”. Jorge Macri puso ese objetivo sobre la mesa después de reunirse este viernes en San Pablo con Stefano Domenicali, presidente y CEO de la Fórmula 1.
Buenos Aires busca un acuerdo con la F1: “Me importan más los logros que los anuncios”
“Una inversión como la que estamos haciendo en el autódromo es una cuestión de Estado”, sostuvo Jorge Macri tras reunirse con Stefano Domenicali en San Pablo. Buenos Aires busca avanzar hacia un acuerdo para marzo y un contrato de al menos cinco años con la Fórmula 1.


En una charla con la prensa de la que participó El Litoral, el jefe de Gobierno porteño detalló qué se conversó, cómo sigue la negociación y qué condiciones busca construir la Ciudad para recuperar un Gran Premio.
El horizonte que describió incluye un contrato de al menos cinco años, una estructura financiera capaz de sostenerlo y un autódromo preparado para las exigencias de la categoría. Ante la consulta por 2029 o 2030, reconoció que allí podría aparecer una oportunidad: “Por ahí está la ventana”.
Pero acompañó esa respuesta con una advertencia: “Quiero ser muy cuidadoso, porque hay mucha gente que vende expectativas, y acá lo importante es tener certezas”.
El compromiso ante Domenicali
Macri explicó que el motivo del viaje fue transmitir personalmente la voluntad de Buenos Aires de volver a recibir a la Fórmula 1 y mostrar el trabajo realizado.

“Vinimos a reconfirmar el compromiso y la voluntad que tiene la Ciudad de Buenos Aires de recuperar a la Fórmula 1”, señaló. La conversación con Domenicali sirvió, según relató, para explicar cómo avanza el proyecto y establecer los pasos siguientes.
Al evaluar la recepción del máximo responsable de la categoría, interpretó el tiempo dedicado al encuentro como una señal de interés. “Stefano debe tener mil prioridades distintas a recibirnos”, expresó. Y sostuvo que la continuidad de las conversaciones responde al compromiso que muestra la Ciudad y al interés por recuperar una fecha histórica.
También recordó que Domenicali estuvo en el último Gran Premio disputado en Buenos Aires y que conoce la ciudad y su vínculo con el automovilismo. Según Macri, durante la reunión reconoció la pasión argentina por el motorsport, o “por los fierros”, como él mismo se lo planteó.
En esa descripción incluyó a los seguidores de Red Bull, Ferrari y Mercedes, además de quienes acompañan a Franco Colapinto. Sobre Mercedes, mencionó tanto su historia como su presente. La convocatoria que puede ofrecer Buenos Aires fue uno de los argumentos que llevó a la conversación.
La obra ya se trabaja para la Fórmula 1
El primer paso que identificó Macri fue completar la renovación del Autódromo Oscar y Juan Gálvez. Explicó que, aunque el contrato que ya tenían era con MotoGP, meses atrás decidieron avanzar con el estudio Tilke sobre un proyecto que también contemplara las necesidades de la F1.

Ese trabajo abarca el diseño de la pista y la infraestructura, desde el paddock hasta las condiciones de seguridad. La decisión, sostuvo, fue preparar el escenario para la máxima categoría mientras se ejecutan las obras necesarias para el motociclismo.
“Venimos con un cronograma levemente adelantado”, aseguró. Consideró que ese margen les da tranquilidad frente a las dificultades climáticas que prevén para el verano; en ese contexto mencionó a El Niño como un desafío para la ejecución de los trabajos.
Terminar el autódromo es una prioridad, aunque aclaró que la negociación puede avanzar en paralelo. Una próxima reunión no necesariamente deberá esperar a que la obra esté finalizada: podría producirse antes si consiguen definir un marco para la firma de un acuerdo.
Marzo como objetivo de negociación
El segundo paso es trabajar de aquí a marzo para intentar alcanzar un acuerdo que aporte certezas sobre una futura fecha. Ese plazo corresponde al avance de las conversaciones, no a la realización de una carrera.
Consultado por la posibilidad de que una modificación del calendario del año próximo, vinculada con la situación en Medio Oriente, abriera una oportunidad, Macri explicó que el tema se abordó “muy por arriba”. Remarcó que esas decisiones pertenecen a la Fórmula 1 y agregó: “Buenos Aires va a estar lista”.
Sobre una eventual incorporación en 2029 o 2030, admitió que esa podría ser la ventana, sin confirmar ninguno de los dos años. Insistió en que cada paso debe sostenerse en acuerdos y responsabilidades definidas.
“No hemos dado un solo paso sin acordar cada aspecto técnico, de responsabilidad”, afirmó.
Un contrato de largo plazo y el desafío financiero
Macri reconoció que organizar un Gran Premio requiere una estructura financiera acorde. Frente a una consulta sobre las diferencias entre lo que pueden aportar distintas sedes, señaló que las condiciones económicas serán parte del trabajo que continúa.
“Obviamente no es fácil competir con países que tienen estructuras financieras muy poderosas”, admitió. Sin embargo, consideró que Buenos Aires puede ofrecer las garantías que necesita la categoría para un vínculo duradero.
“Creo que estamos en condiciones de darle a la Fórmula 1 la certeza que necesita para un contrato de largo plazo”, sostuvo. Cuando le preguntaron cuál sería la duración pretendida, respondió: “Mínimo cinco años”.
Sobre los requisitos planteados por Domenicali en esta reunión, dijo que el pedido fue que los equipos continúen trabajando como hasta ahora. Después precisó a qué se refería: equipos técnicos, financieros y legales, encargados de los distintos aspectos necesarios para una incorporación al calendario.
“La Fórmula 1 no se mueve de manera liviana en la decisión de tratar de poner una nueva fecha”, explicó. Y resumió su posición: “A mí me importan más los logros que los anuncios”.
Colapinto, MotoGP y un proyecto más allá de las personas
La presencia de Franco Colapinto también apareció en la charla. Macri reconoció que contar con un piloto argentino ayuda y que Franco es una figura relevante, pero sostuvo que el proyecto debe superar las circunstancias individuales.
“Una relación con la Fórmula 1 va más allá de un corredor”, expresó. Aplicó el mismo criterio a su propia gestión: hoy ocupa el cargo, pero un acuerdo de estas características debe sostenerse más allá de quién gobierne.
MotoGP será otra instancia importante para mostrar la capacidad de Buenos Aires. Macri valoró que ambas categorías estén bajo el mismo grupo propietario y consideró que eso facilita el trabajo. La organización del evento permitirá seguir demostrando, según planteó, la seriedad con la que avanza la Ciudad.
La última pregunta llevó esa continuidad al escenario electoral del año próximo. ¿El regreso de la F1 debe ser una cuestión de Estado, aun si cambia el gobierno? “Sin ninguna duda”, respondió.
“Una inversión como la que estamos haciendo en el autódromo es una cuestión de Estado. Porque es un autódromo que va a quedar para quienes vengan”, sostuvo. Para explicarlo, comparó la decisión con la construcción de la línea F de subte: una obra que excede los tiempos de una gestión.
“Excede el plazo de una mirada corta electoral. Es una decisión de Estado, sin duda”, cerró.






