Kimi Antonelli llega al Gran Premio de Azerbaiyán de la Fórmula 1 con 81 puntos de ventaja sobre George Russell y ocho victorias en los últimos 14 fines de semana. La diferencia es amplia, pero el italiano evita hablar del título como un asunto resuelto. «Una carrera a la vez», dijo en Bakú. Quedan nueve fechas y sabe que sus rivales han encontrado velocidad.
Antonelli llega líder a Bakú, con Russell y McLaren atentos a cualquier tropiezo
Mercedes domina el campeonato, pero Norris ganó dos de las últimas cuatro carreras. Ferrari busca volver al podio, mientras Williams estrena mejoras y varios pilotos esperan definiciones sobre 2027.


Russell, su compañero en Mercedes, promete seguir peleando «hasta que sea matemáticamente imposible». No gana desde Austria, en junio, aunque consiguió dos podios en las últimas tres carreras y siente que mejoró su ritmo. Para empezar a descontar, necesita volver a convertir esa velocidad en victorias.
McLaren aparece como una de las amenazas más firmes. Lando Norris ganó dos de los últimos cuatro Grandes Premios y considera que su equipo tuvo el auto más rápido en las últimas tres carreras. También se siente más constante y más cómodo al volante que el año pasado. Sin embargo, no espera un fin de semana sencillo: las características de Bakú podrían exponer algunas dificultades del McLaren. «De los últimos circuitos, este es el que menos esperaba», reconoció. Está a 106 puntos de Antonelli y, por ahora, prefiere concentrarse en intentar ganar carreras antes que en el campeonato.

Para Oscar Piastri, el desafío pasa primero por recuperar sensaciones con el auto. El australiano, octavo en Madrid, explicó que varias soluciones que le servían con los coches anteriores ya no funcionan de la misma manera. McLaren destinó más trabajo de ingeniería a ayudarlo y él siente que hay avances, aunque todavía no encontró la regularidad que busca. «No estamos quietos», resumió.
Bakú le trae recuerdos opuestos: allí ganó en 2024, en una de las carreras que más valora de su trayectoria, y el año pasado abandonó tras un accidente en la primera vuelta. «Amor-odio», definió su relación con el circuito. Ahora espera que el fin de semana se parezca más al de aquella victoria.
Ferrari también necesita una reacción. El equipo no sube al podio desde Bélgica y Lewis Hamilton, tercero en el campeonato, está a 101 puntos de Antonelli. El británico pidió fines de semana más limpios para aprovechar mejor el auto y señaló otro objetivo para el tramo final: conservar el segundo puesto entre los equipos y, si aparece la oportunidad, acercarse a Mercedes.
Charles Leclerc conoce bien la clasificación en Bakú. Consiguió cuatro poles allí, pero nunca pudo transformarlas en una victoria. Ferrari tiene disponible una unidad de potencia que podría utilizar este fin de semana; el monegasco no confirmó qué decisión tomará el equipo ni si habrá una sanción en la grilla de partida.

Una mejora esperada y contratos por resolver
Williams estrenará una actualización enfocada en reducir el peso de su auto. Alex Albon espera que les permita acercarse a Racing Bulls, Alpine y Audi. Carlos Sainz pidió cautela: tras un difícil paso por Madrid, cree que lo principal será comprobar si el nuevo paquete funciona como el equipo prevé.
Esteban Ocon también llega con una incógnita, aunque fuera de la pista. Se definió como «agente libre» para 2027 mientras Haas sigue sin anunciar sus pilotos. Liam Lawson, por su parte, regresa a Racing Bulls después de reemplazar a Isack Hadjar durante tres Grandes Premios en Red Bull. Sumó puntos en dos de ellos y quiere mantener esa racha mientras espera una decisión sobre su continuidad.
La actividad en pista empezará a ordenar estas historias. Antonelli buscará sostener su ventaja; Russell, Norris y Ferrari necesitan resultados para que no siga creciendo. Para Piastri y Williams, Bakú ofrecerá una medida de cuánto han avanzado.








