Luis Enrique propone una “tarjeta naranja” para el fútbol y mira al rugby como modelo
El DT del PSG planteó sumar una tarjeta naranja inspirada en el rugby para castigar faltas violentas con salida temporal. También sugirió agrandar la cancha o jugar 10 vs 10 para un fútbol más ofensivo.
Luis Enrique impulsa una sanción temporal inspirada en el “sin-bin” del rugby. Foto: Reuters
Luis Enrique volvió a sacudir el debate futbolero con una idea que cruza disciplinas. El entrenador del París Saint-Germain se mostró a favor de incorporar al reglamento una sanción temporal, similar al “sin-bin” del rugby, para castigar infracciones violentas sin llegar a la expulsión definitiva.
En la propuesta, el castigo se aplicaría con una “tarjeta naranja” que obligaría al jugador sancionado a abandonar el campo por un período determinado antes de poder reingresar. Para el técnico español, el objetivo no es complicar el juego: es hacerlo más atractivo y ofensivo.
Una banca de castigo
El “sin-bin” es una herramienta habitual en el rugby: ante acciones violentas o malintencionadas, el infractor es retirado por diez minutos y su equipo juega en inferioridad numérica durante ese tramo. En el fútbol, el sistema actual solo contempla la amonestación (amarilla) o la expulsión permanente (roja).
Luis Enrique impulsa una sanción temporal inspirada en el “sin-bin” del rugby. Foto: Reuters
Consultado sobre esa brecha de sanciones, Luis Enrique fue directo. Dijo que el deporte debe animarse a revisar su propio funcionamiento, siempre que el cambio signifique una mejora para el espectáculo y para el público.
“Debemos seguir buscando cosas como esta. Es importante seguir evolucionando como deporte, siempre que haya posibilidades de mejorar, de encontrar un fútbol más ofensivo, más atractivo para los aficionados”, sostuvo el DT del PSG.
Más espacio, menos jugadores
El entrenador también deslizó otras ideas que, en su visión, podrían empujar al fútbol hacia un terreno más abierto. Una de ellas tiene que ver con el espacio disponible. A mayor margen para atacar, más posibilidades de juego vertical y de situaciones de gol.
En esa misma línea recordó una propuesta histórica atribuida a Michel Platini, cuando presidía la UEFA: jugar con diez futbolistas por equipo en lugar de once. Luis Enrique lo mencionó como una alternativa para analizar, medir impactos y entender el efecto real sobre el ritmo de partido.
“Estas son cosas para analizar, para ver cuál es el impacto en nuestro deporte. Pero siempre estoy abierto a encontrar cosas nuevas”, señaló, dejando claro que su postura no es un capricho aislado: es una mirada de evolución permanente.
El DT del PSG también sugirió agrandar la cancha o jugar 10 vs 10. Foto: Reuters
PSG, sin apuro en el mercado
Más allá del debate reglamentario, el entrenador también habló del momento deportivo del PSG, que viene de quedar eliminado en la Copa de Francia tras perder con París FC en los 16avos de final. Un golpe inesperado, de esos que suelen disparar urgencias y reclamos.
Sin embargo, Luis Enrique evitó el dramatismo y negó que el traspié empuje al club a moverse con ansiedad en el mercado de pases. Aseguró que lo que vio del plantel fue “muy positivo” y que, si llega algún refuerzo, será sin apuro y sin decisiones reactivas.
“Estamos abiertos a contratar refuerzos sin ninguna precipitación”, remarcó. Y agregó que no entiende a quienes dudan del equipo después de lo que lograron construir, incluso con una temporada que todavía tiene recorrido.
Oxígeno en el calendario
La eliminación, paradójicamente, dejó una lectura práctica. Luis Enrique admitió que querían seguir en la Copa, pero también sostuvo que jugar menos partidos puede aliviar el calendario y ayudar a administrar la carga física, especialmente en meses donde se acumulan lesiones.
“Jugar muchos partidos es una manera de estar a punto físicamente, pero también hay un riesgo de lesión. Con menos partidos vamos a tener que gestionar la temporada de forma diferente, pero es algo que sabemos hacer”, afirmó.
Mientras el PSG sigue en carrera en la liga francesa y compite en la Champions, el técnico español eligió poner sobre la mesa una discusión de fondo: cómo castigar mejor, cómo atacar más y cómo sostener un fútbol que, sin perder su esencia, se anime a cambiar.