El Maratón de Londres quedó atravesado por una jornada que reescribió los límites de la distancia. En una misma mañana cayeron los récords mundiales masculino y femenino, pero además se derrumbó una barrera que durante años había parecido inalcanzable en una competencia oficial: el keniano Sebastian Sawe corrió por debajo de las dos horas.
El Maratón de Londres tuvo dos récords mundiales y una marca que cambió todo
El keniano Sebastian Sawe ganó el Maratón de Londres con un registro impactante de 1h59m30s y se convirtió en el primero en bajar oficialmente las dos horas. En la prueba femenina, la etíope Tigst Assefa también batió el récord mundial.

Sawe se impuso con un tiempo de 1 hora, 59 minutos y 30 segundos, una marca que lo convirtió en el primer atleta en completar un maratón oficial en menos de dos horas. La dimensión del registro no solo lo dejó en lo más alto del podio, sino que además pulverizó la plusmarca anterior de Kelvin Kiptum, que era de 2h01m25s.
La escena frente al Palacio de Buckingham terminó de darle marco a una mañana histórica. Con 29 años, Sawe defendió su título en Londres y volvió a dejar en claro que atraviesa un momento extraordinario. Detrás suyo llegaron el etíope Yomif Kejelcha y el ugandés Jacob Kiplimo, en una prueba que quedó marcada para siempre.

Sawe cambió la historia de la distancia
La barrera de las dos horas había sido durante mucho tiempo una frontera simbólica del atletismo. Hubo intentos, proyecciones y una carrera especialmente diseñada para quebrarla, pero faltaba que sucediera en una competencia oficial, abierta y homologada. Eso fue lo que logró Sawe en Londres.
El registro del keniano empujó la historia a otro lugar. No se trató solo de ganar, sino de modificar la escala de lo posible. Su tiempo rebajó de manera drástica la marca de Kiptum, lograda en abril de 2023, y dejó una imagen poderosa: la del reloj confirmando que el maratón ya puede correrse oficialmente en menos de dos horas.
El dato también tiene una carga emocional inevitable. Kiptum, dueño de la plusmarca anterior, había muerto menos de un año después de firmar ese récord en un accidente automovilístico. La nueva dimensión que tomó la prueba en Londres volvió a conectar el presente del atletismo con una figura que había sacudido la distancia.

Assefa también voló en la prueba femenina
La jornada ya era histórica por lo de Sawe, pero todavía guardaba otra marca grande. En la rama femenina, la etíope Tigst Assefa defendió su corona en Londres y mejoró el récord mundial en una carrera exclusivamente femenina, otra señal del altísimo nivel que tuvo la competencia.
Assefa ganó después de un cierre vibrante. En los últimos metros superó a las kenianas Joyciline Jepkosgei y Hellen Obiri, con quienes había compartido el ritmo durante gran parte del recorrido. Su tiempo final fue de 2 horas, 15 minutos y 41 segundos.
Ese registro mejoró en nueve segundos la plusmarca anterior y terminó de confirmar un domingo extraordinario para el atletismo. Londres no solo reunió a figuras de primer nivel: ofreció un escenario donde el ritmo, la ambición y las condiciones de carrera empujaron dos récords del mundo en una misma jornada.
Un día que deja huella en el atletismo
Lo ocurrido en Londres excede la lógica de una gran competencia anual. El maratón dejó de ser solo una cita de prestigio para convertirse en el escenario de una transformación histórica en la distancia más emblemática del fondo.
La marca de Sawe abre una etapa nueva y obliga a mirar el futuro con otros parámetros. La de Assefa confirma que también en la rama femenina el ritmo sigue empujando los límites. Entre los dos, le dieron al Maratón de Londres una dimensión excepcional.
Habrá otras carreras grandes y otras mañanas memorables. Pero no muchas podrán decir que en un mismo día vieron caer dos récords mundiales y, además, una frontera histórica del deporte. Londres, esta vez, quedó adentro de la historia grande del atletismo.









