Max Verstappen y Lewis Hamilton hicieron una sola parada en el Gran Premio de Singapur. Uno ganó y el otro terminó sexto, después de haber peleado por el podio. La diferencia estuvo en el ritmo de sus autos, pero también en cómo utilizaron los neumáticos y en las decisiones que tomaron cuando la carrera les ofreció una oportunidad de cambiar.
Singapur: por qué Verstappen acertó y Hamilton perdió el podio
Los dos completaron la carrera con una sola parada, pero eligieron caminos diferentes. Max aprovechó la duración de los blandos y cerró con medios. Lewis decidió seguir en pista cuando Ferrari lo llamó a boxes y después asumió el error.

Verstappen empezó con blandos, completó 32 vueltas con ese juego y colocó medios para llegar hasta la bandera a cuadros. Hamilton hizo el recorrido inverso: largó con medios, pasó a los blandos en la vuelta 19 y completó con ellos las últimas 44 vueltas.

Los datos de Pirelli permiten entender esos dos desenlaces. El blando ofreció agarre y duración para extender el primer tramo. El medio mostró muy poca degradación y permitió cerrar la carrera sin necesidad de otra detención. Red Bull aprovechó ambas características.

Hamilton encontró velocidad después de su primera parada, pero terminó exigiéndoles a los blandos una distancia que le quitó rendimiento cuando más necesitaba defenderse. Además, eligió permanecer en pista durante el auto de seguridad virtual, pese a que Ferrari había indicado que sus dos pilotos entraran a boxes.

El blando le dio margen a Verstappen
La primera tarea de Max fue conservar la punta. Charles Leclerc largó mejor y lo presionó hasta la primera curva, pero el neerlandés sostuvo el liderazgo. Desde allí pudo construir su carrera con pista libre.
Leclerc también había partido con blandos. Ferrari buscaba darle el agarre necesario para intentar superar al Red Bull en la salida, mientras Hamilton llevaba medios. La elección dividió las estrategias del equipo desde el comienzo.
El compuesto blando respondió con tandas largas. Según Pirelli, quienes lo utilizaron durante aproximadamente la mitad de la competencia recién sintieron una caída de rendimiento hacia el cierre de ese tramo. Para Verstappen, eso significó poder esperar y elegir cuándo detenerse.
Max completó 32 vueltas antes de entrar a boxes en el giro 33. Colocó medios y regresó todavía como líder. La estrategia acompañó la velocidad del Red Bull: había conseguido alejarse y no necesitó recuperar posiciones después del cambio.
Cuando apareció el segundo período de auto de seguridad virtual, se mantuvo en pista. Sus medios todavía tenían recorrido por delante y pudo completar con ellos la carrera.
Hamilton decidió seguir y después se disculpó
Hamilton comenzó a perder rendimiento con los medios y Ferrari adelantó su parada. En la vuelta 19 colocó blandos, recuperó velocidad y volvió a meterse en la pelea de adelante.
La decisión que terminó por marcar su resultado llegó con el abandono de Lance Stroll. El Aston Martin quedó detenido y se activó el auto de seguridad virtual, que permitía cambiar neumáticos con una pérdida de tiempo menor.
Ferrari llamó a sus dos pilotos. Leclerc entró; Hamilton eligió seguir.
Había margen para atender a ambos: estaban separados por 4,4 segundos. El jefe del equipo, Fred Vasseur, confirmó después que la indicación había sido detener a los dos autos y que Lewis decidió permanecer en pista.
La apuesta le permitió ganar una posición en ese momento, pero lo dejó con la obligación de completar la carrera con un juego de blandos que ya había superado las veinte vueltas.
Al final fueron 44 giros, la tanda más larga de la competencia con ese compuesto. Hamilton llegó a la bandera a cuadros, aunque perdió la velocidad necesaria para defender el podio.
Antonelli lo superó, después lo hizo Norris y, sobre el cierre, Piastri también le quitó una posición. Lewis terminó sexto, a casi 46 segundos de Leclerc.
“Hoy les fallé con esa estrategia. Fue mi decisión y nos hice perder puntos valiosos”, reconoció por radio. También prometió intentar compensarlo en la próxima carrera y destacó el trabajo de los mecánicos en la parada.
Vasseur consideró que Ferrari había dejado escapar la posibilidad de terminar segundo y tercero. La revisión de lo sucedido, entonces, tiene un punto concreto: Hamilton tuvo la oportunidad de cambiar sus neumáticos y eligió no hacerlo.
Leclerc y Antonelli aprovecharon la neutralización
Los otros dos integrantes del podio siguieron un camino distinto al del ganador. Leclerc y Antonelli comenzaron con blandos y después colocaron medios, pero aprovecharon el auto de seguridad virtual para realizar una segunda parada y volver a los blandos.
Con esa decisión afrontaron el cierre con cubiertas más frescas. Leclerc pudo sostener el segundo puesto y Antonelli encontró una ventaja para disputar el tercero.
El italiano aprovechó primero la pelea entre Norris y Hamilton en la primera curva. Ambos se fueron largos y el Mercedes dejó atrás al McLaren. Poco después, Antonelli también superó al Ferrari y aseguró el podio, pese a las dificultades con el pedal de freno que había reportado durante la carrera.
La segunda parada les dio más agarre para el tramo final. No alcanzó para discutirle la victoria a Verstappen, pero sí les permitió resolver sus propias peleas.
Los duros no ofrecían una ventaja
Durante la carrera solo se utilizaron blandos y medios. Ningún piloto eligió los duros.
La explicación está en el comportamiento del medio: ofrecía más agarre que el duro y prácticamente no se degradaba. En una competencia que podía completarse con una sola parada, recurrir a una cubierta más dura no aportaba un beneficio que compensara esa pérdida de adherencia.
Russell mostró cuánto podían durar los medios: completó 39 vueltas con un mismo juego, la tanda más larga de la carrera con ese compuesto.
Pirelli también señaló que el desgaste fue manejable y que el estado de los neumáticos al terminar las tandas resultó alentador, incluso después de recorridos largos. El trasero derecho exigió especial atención.
Eso ayuda a separar dos cuestiones: una cubierta puede permitir llegar al final y, al mismo tiempo, haber perdido la velocidad necesaria para sostener una posición. Fue lo que le ocurrió a Hamilton.
La estrategia de Colapinto quedó incompleta
Franco Colapinto también había largado con medios y todavía no había pasado por boxes cuando su Alpine se detuvo en la vuelta 31. Su abandono impidió ver cómo habría funcionado la segunda parte de la estrategia.
Hasta entonces había defendido su posición frente a Hadjar y buscaba acercarse a Sainz. El problema en la transmisión cortó esa pelea; no corresponde atribuir su retiro a los neumáticos.
Singapur dejó una carrera en la que una sola parada fue suficiente para ganar, como había previsto Pirelli. Pero el resultado dependió de cómo se construyó esa estrategia. Verstappen aprovechó los blandos para abrir una diferencia y los medios para conservarla. Hamilton buscó sostenerse con blandos durante mucho más tiempo y, cuando tuvo la posibilidad de reemplazarlos, decidió seguir. Después, desde el auto, asumió el costo de esa elección.






