Max Verstappen llevará sobre su cabeza una parte de la historia de Países Bajos durante un fin de semana que tendrá un significado especial. Para despedir a Zandvoort del calendario de la Fórmula 1, el piloto de Red Bull presentó un casco inspirado en la tradicional cerámica azul de Delft, uno de los símbolos culturales más reconocidos de su país.
El casco con el que Verstappen homenajeará a Países Bajos en la despedida de Zandvoort
El cuatro veces campeón presentó a través de sus redes sociales un diseño inspirado en la histórica cerámica azul de Delft para disputar la última edición prevista de su Gran Premio de casa.

Esta vez, sin embargo, el encuentro tendrá sabor a despedida. La edición de 2026 será la última prevista para el Gran Premio de Países Bajos, luego de que sus organizadores decidieran no prolongar el acuerdo con la Fórmula 1. Para acompañar ese momento, Max eligió un diseño que une su propia historia deportiva con una tradición de varios siglos.
“Para mi última carrera en casa. Gracias, Zandvoort”, escribió el neerlandés al presentar el casco en sus redes sociales.
El nuevo diseño abandona los tonos predominantes de su casco habitual y utiliza una base blanca cubierta por flores, formas y delicados ornamentos azules. La decoración está inspirada en el denominado Delfts Blauw, la tradicional cerámica que comenzó a producirse en la ciudad de Delft durante el siglo XVII.
El casco incorpora esos dibujos clásicos sin perder las marcas personales de Verstappen. En la parte superior aparece su característico león, integrado en una composición que conserva los colores y las formas de la cerámica.
Red Bull acompañó la presentación con un video especialmente producido para la ocasión. Las imágenes muestran el nacimiento de una pieza de alfarería en el torno, el trabajo de decoración y los detalles del casco hasta que, de manera simbólica, ambos objetos terminan fusionados.
Una historia especial en Zandvoort
La identificación entre Verstappen y Zandvoort comenzó mucho antes de que la Fórmula 1 regresara al circuito. Su crecimiento deportivo y sus primeros triunfos provocaron una enorme movilización de los aficionados neerlandeses, que durante años viajaron por Europa siguiendo al piloto de Red Bull.

Ese fenómeno fue decisivo para recuperar el Gran Premio de Países Bajos en 2021, después de 36 años de ausencia. Desde entonces, las tribunas naranjas, la música y el fervor del público convirtieron cada edición en una de las citas más particulares del calendario.
Verstappen respondió dentro de la pista. Ganó consecutivamente en 2021, 2022 y 2023, siempre después de conseguir la pole position. Lando Norris interrumpió la serie en 2024, cuando el neerlandés terminó segundo, y Oscar Piastri se impuso en 2025, nuevamente con Max en el segundo escalón del podio.
El balance refleja la conexión del piloto con el circuito: subió al podio en las cinco carreras disputadas desde el regreso de Zandvoort.
Una despedida diferente
El último Gran Premio neerlandés también tendrá una novedad deportiva. Por primera vez, Zandvoort albergará una carrera Sprint, por lo que el público podrá ver a los pilotos competir tanto el sábado como el domingo.
Verstappen llegará a esa cita en una situación muy diferente a la de temporadas anteriores. Red Bull todavía no consiguió ganar durante 2026 y el neerlandés ocupa el sexto lugar del campeonato con 109 puntos, lejos de los 219 que reúne el líder Kimi Antonelli.
El cuatro veces campeón logró mantenerse entre los protagonistas con cuatro podios: fue tercero en Canadá y Bélgica, y segundo en Austria y Hungría. Sin embargo, la falta de victorias muestra las dificultades atravesadas por el equipo durante la primera mitad de la temporada.
El casco azul y blanco no será simplemente otro diseño especial: representará el agradecimiento de Verstappen a una carrera, un circuito y un público que transformaron cada visita de la Fórmula 1 en una celebración nacional.








