McLaren logró transformar un fin de semana difícil en una buena cosecha de puntos durante el Gran Premio de Italia. Lando Norris terminó cuarto después de largar octavo y Oscar Piastri fue quinto, un resultado que le permitió al equipo sumar 22 unidades en el Campeonato de Constructores.
McLaren rescató puntos en Monza, pero reconoció que todavía está lejos del nivel que necesita
Lando Norris avanzó desde el octavo lugar hasta el cuarto y terminó apenas 0s137 por delante de Oscar Piastri. El equipo sumó 22 puntos, aunque admitió que Mercedes y Verstappen tuvieron un ritmo superior.

El balance numérico fue positivo, pero también dejó una señal de advertencia. McLaren reconoció que tuvo el tercer auto más rápido de la carrera y que nunca contó con el rendimiento necesario para discutir la victoria frente al dominio de Mercedes y el ritmo mostrado por Max Verstappen.
Norris y Piastri comenzaron la carrera con neumáticos medios y lograron atravesar sin inconvenientes el pelotón compacto de la primera variante. El australiano largó sexto después de recibir una penalización de tres posiciones, mientras que el británico partió octavo.
La competencia se detuvo muy temprano. En la segunda vuelta, Charles Leclerc perdió el control de su Ferrari y golpeó violentamente contra las barreras de la curva Alboreto, la antigua Parabólica. Primero ingresó el auto de seguridad y posteriormente apareció la bandera roja.
Piastri circulaba inmediatamente detrás de Leclerc y debió levantar el acelerador ante el accidente. Franco Colapinto aprovechó la situación para superarlo y avanzar hasta el cuarto lugar antes de que se neutralizara la carrera.
Durante la interrupción, McLaren colocó neumáticos duros en sus dos autos y cumplió con el cambio obligatorio de compuesto. Después de la reparación de las barreras y de una vuelta de formación adicional, provocada por la incorrecta ubicación de Yuki Tsunoda en su cajón de partida, la prueba pudo reanudarse.
Piastri ocupó el quinto puesto en el relanzamiento y Norris se ubicó sexto, luego de haber recuperado dos posiciones durante las primeras vueltas. La reanudación volvió a ofrecer una pelea intensa: el australiano conservó inicialmente su lugar, mientras que Norris cayó al séptimo.

A medida que los neumáticos duros alcanzaron la temperatura adecuada, McLaren comenzó a recuperar rendimiento. Piastri llegó a colocarse tercero dentro de una carrera marcada por los cambios de posiciones, las diferentes estrategias y la importancia del rebufo en las rectas de Monza.
En la vuelta 28, Lance Stroll detuvo su Aston Martin y provocó un auto de seguridad virtual. Varios pilotos aprovecharon la neutralización para ingresar a boxes, pero Norris y Piastri permanecieron en la pista porque ya habían realizado su cambio durante la bandera roja. Esa decisión los llevó momentáneamente al segundo y cuarto lugar, respectivamente.
Las posiciones volvieron a modificarse cuando terminaron de desarrollarse las estrategias. Los dos Mercedes confirmaron la superioridad que habían mostrado durante todo el fin de semana, mientras que Verstappen también logró avanzar después de detenerse bajo el régimen del auto de seguridad virtual.
En las vueltas finales, Norris y Piastri protagonizaron una intensa lucha por el cuarto puesto. McLaren les permitió competir, aunque siempre bajo la condición de no comprometer los puntos del equipo.
Norris utilizó la energía disponible de su unidad de potencia en la última vuelta y consiguió superar al auto número 81. Piastri se mantuvo cerca hasta la bandera a cuadros, pero el británico defendió la posición y terminó cuarto, solamente 0s137 por delante de su compañero.
“Estoy contento con la carrera. Terminar cuarto fue un buen resultado para nosotros. Fue difícil, el auto era complicado de conducir y sentí que manejé bien para maximizar lo que teníamos”, analizó Norris.
El británico destacó que el rebufo le permitió regresar a la pelea durante la segunda mitad de la competencia y disfrutó de las batallas finales con Hamilton y Piastri. Sin embargo, no ocultó las debilidades que encontró durante el fin de semana.
“Está claro que no estamos donde necesitamos estar. Este fin de semana expuso nuestras debilidades: nos falta rendimiento general, especialmente en clasificación, y nuestra velocidad en las rectas representa una desventaja. Incluso después de nuestras victorias recientes, todavía tenemos mucho trabajo por hacer como equipo”, reconoció.
Norris completó una remontada de cuatro posiciones y marcó su mejor vuelta en el giro 48, con un tiempo de 1m24s864. Piastri, por su parte, avanzó un lugar y consiguió su mejor registro en la vuelta 45, con 1m25s125.
El australiano consideró que Monza representó su actuación más alentadora de las últimas fechas, aunque admitió que McLaren fue el tercer equipo en rendimiento.

“Este fin de semana fue definitivamente el más fuerte que sentí en bastante tiempo y mi ritmo fue lo más alentador que tuve últimamente. Fue una batalla muy difícil, especialmente por los intercambios de posiciones con Lewis y después con Max. Había que ser inteligente para evitar perder tiempo”, explicó Piastri.
“Finalmente fuimos el tercer equipo más rápido. Mercedes fue claramente mucho más veloz que todos y Max también tuvo más ritmo del que esperábamos. Fue un buen resultado para el equipo y probablemente lo mejor que podíamos conseguir”, agregó.
Andrea Stella felicitó a Kimi Antonelli y Mercedes por la victoria, y valoró la actuación de sus dos pilotos. El director de McLaren también se refirió a la pelea de la última vuelta, en la que Norris llegó a pisar el césped mientras luchaba con Piastri.
“Dejamos que compitieran y, aunque el momento de Lando sobre el césped pareció dramático en directo, nuestra revisión indica que no fue grave. Esta filosofía puede ser arriesgada y la evaluaremos cuidadosamente, siempre priorizando los intereses del equipo”, señaló Stella.
El responsable de McLaren reconoció que la carrera fue ejecutada mejor que la clasificación, una sesión en la que los puestos sexto y octavo dejaron a sus pilotos demasiado retrasados dentro de un pelotón difícil de superar.
“El rebufo y la gestión de la energía hacen que incluso los autos más rápidos tengan dificultades para escaparse. Mercedes tuvo una ventaja clara y nosotros no estuvimos en condiciones de luchar por la victoria”, admitió.
McLaren se marchó de Monza con 22 puntos y la tranquilidad de haber aprovechado casi todo lo que tenía a su alcance. Pero detrás del cuarto y quinto puesto quedó una conclusión inevitable: en el Templo de la Velocidad no contó con las herramientas necesarias para pelear adelante.
El equipo ahora pondrá el foco en el nuevo circuito de Madrid, escenario del próximo Gran Premio de España. Además, Stella anticipó que trazados como Malasia, Austin y Brasil podrían favorecer más las características del MCL40, mientras que la escudería prepara nuevas actualizaciones para la fecha de Bakú.








