La inesperada pole position de Pierre Gasly alteró los planes de los principales candidatos en Monza. Mercedes parecía tener el auto a vencer después de dominar la tercera práctica, Ferrari había mostrado velocidad durante todo el fin de semana y McLaren llegaba con posibilidades de pelear adelante. Sin embargo, ninguno pudo completar una clasificación perfecta.
Mercedes, Ferrari y McLaren preparan el ataque contra Gasly en Monza
Russell largará junto al Alpine desde la primera fila, Ferrari tendrá sus dos autos inmediatamente detrás y McLaren buscará recuperarse después de una clasificación condicionada por el tránsito, el rebufo y la sanción a Piastri.

Gasly aprovechó su oportunidad y colocó al Alpine en la primera posición con un tiempo de 1:21.786. Detrás quedaron George Russell, Charles Leclerc, Lewis Hamilton, Max Verstappen y Oscar Piastri, quien perdió tres puestos por obstaculizar a Liam Lawson.
Las diferencias fueron mínimas, pero cada equipo llegó hasta esas posiciones por caminos muy diferentes.
Mercedes tuvo el ritmo, pero no la pole
George Russell fue el más rápido en la FP3 y comenzó la clasificación como uno de los grandes favoritos. En la Q3 estableció la pole provisional, pero una última salida desordenada lo obligó a iniciar su vuelta demasiado cerca de Verstappen.

“La pole estaba a nuestro alcance. La última salida fue un poco caótica y quizá no nos facilitamos las cosas. Kimi hizo un gran trabajo ayudándome y me dio un rebufo útil, pero Max complicó la preparación de la última vuelta en la Parabólica”, explicó Russell.
El británico también sufrió bloqueos de frenos que no habían aparecido durante la última práctica. Pese a esas dificultades, mejoró su tiempo y terminó a solamente 60 milésimas de Gasly.
Russell considera que Mercedes conserva suficientes argumentos para ir por la victoria.
“Largar segundo nos deja en una posición fuerte. Estuve adelante durante todas las sesiones y me siento bien con el auto. En Monza la posición de partida no lo es todo porque existen oportunidades reales de adelantamiento”, afirmó.
La situación será completamente diferente para Kimi Antonelli. El líder del campeonato clasificó séptimo, pero deberá largar desde el fondo por el reemplazo de los componentes de su unidad de potencia.
Como la penalización se conocía de antemano, Mercedes utilizó al italiano para darle rebufo a Russell. El trabajo benefició al británico, aunque obligó a Antonelli a completar sus intentos con aire limpio y sin la ventaja de seguir a otro auto.
“Naturalmente, me habría gustado pelear por la pole, pero esa no era nuestra situación. Tenía un trabajo que hacer para ayudar a George y me alegra haber podido cumplirlo”, señaló Antonelli.

El italiano contará con una unidad de potencia nueva y con uno de los autos más rápidos del fin de semana. Mercedes confía en que la posibilidad de desplegar energía en diferentes sectores le permitirá avanzar. Si aparece un auto de seguridad en el momento adecuado, Antonelli podría volver a involucrarse en la pelea por los puntos importantes.
Ferrari encontró una oportunidad
Ferrari no pudo repetir durante la clasificación la fortaleza mostrada en las prácticas, pero la sanción de Piastri colocó a Leclerc y Hamilton en la segunda fila.
Los dos SF-26 atravesaron un momento delicado en la Q2. Leclerc superó por apenas ocho milésimas a Gabriel Bortoleto, mientras que Hamilton avanzó por una sola milésima. El británico también sufrió un inconveniente con la batería durante su vuelta de salida y estuvo muy cerca de quedar eliminado.
En la Q3, Leclerc marcó 1:22.004 y Hamilton quedó solamente siete milésimas detrás. La Scuderia no consiguió maximizar todo su potencial, aunque terminó mucho más cerca de Mercedes de lo esperado en un circuito que expone su falta de velocidad en las rectas.
“Es una pista muy exigente para optimizar la unidad de potencia y el estilo de conducción. No conseguimos aprovechar todo, pero creo que seremos más fuertes en la carrera”, expresó Leclerc.

El monegasco señaló que Ferrari deberá utilizar su velocidad en las curvas para compensar la ventaja de sus rivales en las rectas. También advirtió que la administración de la energía podría producir constantes cambios de ritmo.
Hamilton coincidió en que la ejecución no había sido perfecta:
“El auto se sintió fuerte en la FP3 y mostramos un buen ritmo al comienzo de la clasificación. Al final no conseguimos maximizar la Q3 y eso nos costó”.
Ferrari tendrá una ventaja táctica adicional. Leclerc y Hamilton compartirán la segunda fila y podrán aprovechar el rebufo de Gasly y Russell durante el largo recorrido hasta la primera variante.

La presencia de sus dos autos adelante también le permitirá dividir estrategias y presionar desde distintos frentes a un Alpine y un Mercedes.
“La estrategia tendrá un papel importante porque habrá que decidir cómo desplegar la energía. Todo es posible, pero tendremos que hacer cada detalle a la perfección”, afirmó Fred Vasseur.
McLaren, condicionado por el rebufo
McLaren fue el equipo que más posiciones perdió durante la clasificación. El MCL40 mostró una fuerte dependencia del rebufo para compensar su falta de velocidad en las rectas y no pudo repetir en la Q3 la ejecución conseguida durante las dos primeras fases.
Piastri completó un sólido primer intento y quedó tercero, pero bloqueó los neumáticos delanteros en la primera variante durante su última vuelta. El error no solamente le impidió mejorar, sino que también dejó a Norris sin el rebufo que necesitaba.
Más tarde, el australiano recibió tres puestos de sanción por obstaculizar a Lawson al salir de boxes durante la Q2 y retrocedió hasta la sexta posición de la grilla.
“Cuando hacés la vuelta es fundamental en Monza. Sabíamos que nuestra ubicación en el pit lane podía dejarnos atrapados al final del grupo, por eso decidimos salir temprano. La primera vuelta fue sólida, pero nuestro ritmo en tandas largas no es tan rápido como el de Mercedes y Ferrari”, reconoció Piastri.
Norris fue más contundente al describir las limitaciones del auto:

“Nuestra principal debilidad es la falta de velocidad en las rectas. Dependemos mucho de conseguir un buen rebufo para ser competitivos y en mis dos últimos intentos no pude tenerlo. Eso nos costó una cantidad importante de tiempo”.
El campeón también sufrió un problema de frenos que afectó su confianza. Clasificó noveno, aunque avanzará al octavo lugar por la penalización de Antonelli.
Andrea Stella asumió que McLaren no había aprovechado sus posibilidades:
“En la Q2 posicionamos bien los autos para maximizar el rebufo, pero no pudimos repetirlo en la Q3. Algunas imprecisiones hicieron que no aprovecháramos todo el potencial disponible”.
Aunque Monza no parece favorecer las características del McLaren, el rebufo podría permitirles a sus pilotos mantenerse cerca del grupo delantero. Piastri y Norris necesitarán aprovechar las primeras vueltas y cualquier variación estratégica para recuperar terreno.
Una carrera con mucho movimiento
Gasly consiguió la primera pole de su trayectoria después de 191 clasificaciones. Solamente Sergio Pérez, con 219 intentos, necesitó más tiempo para alcanzar ese resultado.
El Alpine mostró una gran eficiencia en las rectas, una característica que puede convertirlo en un auto difícil de superar. Pero el francés deberá resistir tres amenazas diferentes: el ritmo de Russell, el juego estratégico de las dos Ferrari y la capacidad de recuperación de los McLaren.
Monza promete una carrera con muchos cambios de posición. Adelantar no dependerá únicamente del rebufo o de la velocidad máxima, sino también de cómo cada piloto administre la energía eléctrica.
Quien utilice demasiado de la batería para completar una maniobra podría quedar expuesto al contraataque durante la misma vuelta. A eso se suman las fuertes frenadas de las dos variantes, donde un bloqueo o un pequeño error pueden modificar por completo el orden.
Mercedes parece tener la herramienta más completa para atacar. Ferrari cuenta con dos autos en la segunda fila y la posibilidad de dividir sus estrategias. McLaren necesitará compensar con ejecución lo que pierde en las rectas.
Gasly conquistó la pole con una vuelta perfecta. Para conservarla durante los 53 giros tendrá que resistir distintas formas de presión en una carrera que promete ser mucho más difícil de controlar








