Argentina ya está en carrera en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026. La delegación nacional tuvo sus primeras presentaciones en la montaña, con esquí alpino y esquí de fondo como disciplinas de estreno.

Mientras Nicole Begué y Franco Dal Farra hacían sus presentaciones olímpicas, el mundo del esquí se paralizó por la caída de Lindsey Vonn. Los detalles de una fecha extenuante en el esquí alpino y de fondo para la delegación nacional.

Argentina ya está en carrera en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026. La delegación nacional tuvo sus primeras presentaciones en la montaña, con esquí alpino y esquí de fondo como disciplinas de estreno.
El arranque tuvo además un impacto global: la estadounidense Lindsey Vonn se cayó apenas iniciado el descenso olímpico y fue evacuada en helicóptero, en una escena que paralizó la prueba.

En esquí alpino, Nicole Begué tuvo su debut olímpico en el descenso femenino y cerró su primera experiencia en la máxima cita con un 30° puesto, abriendo el camino argentino en una prueba de alta exigencia.
La historia de Begué también tiene carga familiar: es hija de Gastón Begué, ex esquiador olímpico argentino, y su vínculo con el desarrollo del esquí nacional suma un costado simbólico a su presencia en Italia.
En esquí de fondo, Franco Dal Farra afrontó el esquiatlón y completó una carrera físicamente durísima, en la que sostuvo el ritmo frente a especialistas del máximo nivel. El barilochense Mateo Sauma, en tanto, sumó su primera experiencia olímpica en una competencia marcada por la intensidad.

La participación argentina continuará con el calendario de las pruebas técnicas del esquí alpino y nuevas salidas del equipo de fondo, con el objetivo de acumular rodaje y sostener presencia en disciplinas donde cada segundo se paga caro.