El fútbol argentino atraviesa una jornada de tristeza tras conocerse la muerte de José Francisco Sanfilippo, uno de los máximos ídolos de la historia de San Lorenzo. El exdelantero falleció este jueves en Buenos Aires a los 91 años y dejó una huella imborrable en el club de Boedo, donde se convirtió en sinónimo de gol y figura eterna para varias generaciones de hinchas.
Falleció el “Nene” Sanfilippo, ídolo histórico y emblema de San Lorenzo
José Sanfilippo fue un delantero letal dentro del área y todavía conserva un récord difícil de alcanzar: es el máximo goleador histórico del club, con 205 tantos convertidos con la camiseta azulgrana.

Conocido popularmente como “el Nene”, Sanfilippo fue un delantero letal dentro del área y todavía conserva un récord difícil de alcanzar: es el máximo goleador histórico de San Lorenzo, con 205 tantos convertidos con la camiseta azulgrana.

Hizo historia en San Lorenzo
La relación entre Sanfilippo y San Lorenzo comenzó desde muy chico. Nacido y criado en el barrio de Flores, creció a pocas cuadras de donde actualmente se encuentra el estadio del club. Desde niño, el fútbol fue parte de su vida cotidiana y encontró en San Lorenzo el lugar donde construiría una carrera extraordinaria.
El apodo de “Nene” lo acompañó desde la infancia. Su padre, Horacio, solía alentarlo durante sus primeros pasos en las divisiones juveniles gritándole: “Dale, nene; corré, nene”. El sobrenombre quedó para siempre y terminó transformándose en una marca registrada del fútbol argentino.

Obsesivo con el entrenamiento y perfeccionista al extremo, Sanfilippo dedicaba largas horas a mejorar su definición. Incluso había improvisado un espacio en el fondo de su casa para practicar remates y reducir errores frente al arco. René Pontoni, otra gloria azulgrana, fue uno de sus grandes referentes y consejeros durante sus primeros años.
Una carrera marcada por los goles
Sanfilippo desarrolló la mayor parte de su carrera en San Lorenzo, donde tuvo una primera etapa entre 1953 y 1962. Allí construyó una estadística impactante: marcó 205 goles y fue goleador del fútbol argentino durante cuatro temporadas consecutivas, entre 1958 y 1961.
Su mejor año fue 1960, cuando convirtió 34 goles en 40 partidos, una cifra que lo consolidó como uno de los atacantes más temidos del país.
Más allá de su identificación con el “Ciclón”, el delantero también tuvo pasos por otros clubes. Jugó brevemente en Boca, defendió la camiseta de Nacional de Montevideo y continuó su carrera en Banfield y en equipos brasileños como Bangú y Bahía. Sin embargo, el destino quiso que el cierre de su trayectoria fuera nuevamente en Boedo, donde se retiró en 1972, a los 37 años.

Una personalidad sin filtros
Fuera de la cancha, Sanfilippo también dejó una marca por su carácter frontal y sus opiniones sin vueltas. Con el paso del tiempo se transformó en un polemista habitual y nunca ocultó lo que pensaba sobre el fútbol moderno.
En una entrevista concedida hace algunos años, reflexionó sobre el sacrificio necesario para triunfar como profesional: “Yo me preparé y perfeccioné desde chiquito y es lo que me preocupa de los pibes actuales: se tienen que dar cuenta de que para ganar dinero hay que hacer un gran sacrificio”.
Su vínculo emocional con San Lorenzo nunca se rompió. El Viejo Gasómetro ocupó un lugar central en su vida y la demolición del estadio, en 1981, le provocó un profundo dolor. Como símbolo de ese amor, conservó tablones de aquella cancha histórica y armó una pequeña tribuna en su quinta, una manera de mantener vivo el recuerdo del club que lo transformó en leyenda.
La muerte de José Sanfilippo deja un vacío importante en el fútbol argentino, pero también un legado inmenso: el de un goleador histórico que convirtió el amor por una camiseta en parte de su identidad.









