“A Alex Pretti lo mataron”, dijo Tyrese Haliburton, la superestrella de Indiana Pacers y finalista de la NBA, siendo uno de los primeros en hablar sobre el asesinato del joven enfermero que intentó separar a una mujer de un altercado con agentes federales de ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) en Minneapolis.
En un mundo donde se hizo cada vez más normal ver a los deportistas callarse o no “jugársela” por las problemáticas sociales, la NBA se volvió ejemplo de todo lo contrario. Con la muerte de George Floyd, el movimiento BLM y la frase “I can’t breathe”, muchos jugadores de la liga americana de básquet dieron su opinión y marcharon por los derechos de un país que cada vez se vuelve más violento.
Minnesota fue escenario de dos muertes por agentes del ICE en menos de un mes y hasta costó la suspensión de partidos de la NBA por la magnitud de las marchas. Por eso, los protagonistas de la liga, que siempre están en tela de juicio por cualquier declaración que puedan dar, decidieron dar la cara.
Isaiah Thomas, un base pequeño que tuvo gloria en un deporte de gigantes posteó un fuerte mensaje en X: “6 tipos le pegaron a una persona sin piedad y después lo MATARON!. “6 contra uno y aún así le dispararon y lo mataron. Ustedes (ICE) estaban decididos en matar a alguien como si fuera un videojuego. No lo puedo creer”.
La asociación de jugadores de la NBA (NBPA) lanzó un comunicado vía sus redes oficiales donde declaran algo tan simple pero importante en estos tiempos: “No podemos quedarnos callados”.
La leyenda Charles Barkley habló en el programa Inside The NBA: “Creo que el nombre de ella era Renee Good, por quien estaban protestando cuando mataron a Alex Pretti. Y hoy es simplemente triste. Da miedo, es triste, y no sé cómo va a terminar esto. Ya terminó mal dos veces, y alguien tiene que dar la cara y actuar como un adulto porque dos personas murieron sin razón. Es simplemente triste”.
Las voces de los Timberwolves
A la franquicia que tocó más de cerca lo sucedido fue obviamente a Minnesota Timberwolves y sus estrellas también dieron su opinión. Hasta Karl Anthony Towns, que pasó la mayoría de su carrera allí, hablo al respecto.
"Lo que está sucediendo es desgarrador de ver. Estos eventos han costado vidas y han sacudido a familias, y debemos exigir que se rindan cuentas, transparencia y protecciones para todas las personas” aseguró Towns.
Este momento exige que reflexionemos honestamente sobre cuáles son realmente nuestros valores. Mis pensamientos, oraciones y más sentido pésame están con las familias de René Good y Alex Pretti. Estoy con el pueblo de Minnesota”, dijo KAT en sus redes.
Chris Finch, coach de los Timberwolves declaró que en la organización están "destrozados por lo que tenemos que presenciar, soportar y ver”.
Anthony Edwards, la cara de la franquicia, no se mostró tan comprometido a dar un mensaje pero si aseguró que ora por las familias afectadas:
"Simplemente amo Minnesota, todo el amor y apoyo que me demuestran. Así que estoy con lo que sea que ellos decidan. Realmente no uso redes sociales, así que no estoy al tanto de todo. Pero escuché sobre las cosas que están pasando. Mi familia y yo definitivamente estamos orando por todos”.
Julius Randle también dijo algo parecido: “Más allá de la política, hay un aspecto humano en esto, yo tengo hijos, tengo familia, para mí el trabajo como hombre es ser el protector del hogar. Uno ve cosas así y, obviamente, es difícil, es duro de digerir cosas así... sin importar lo que esté pasando, cuando alguien pierde la vida, nunca quieres ver eso. Desde el minuto en que llegué, Minneapolis ha sido genial para mí, los fanáticos y la comunidad me han apoyado mucho. Todos, los vecinos, la comunidad en la que vivo, la escuela a la que va mi hijo, simplemente todo, ha sido pura alegría desde que estoy aquí, así que (hace una pausa) es difícil”.
El domingo en el Target Centel, previo al duelo entre los Wolves y los Warriors, hubo un minuto de silencio para las víctimas de los ataques de ICE.
Los jugadores no están obligados a hablar, pero si lo hacen, generan más cercanía con la gente que paga mucho dinero para verlos en vivo. La violencia en Estados Unidos no para de escalar y es importante que las comunidades sientan que tienen voces fuertes para combatir por sus derechos.