La FIFA confirmó este lunes la salida de Kevin Lamour, hasta ahora director de operaciones y uno de los principales ejecutivos de la organización, semanas después de que cuestionara públicamente a Gianni Infantino por el proyecto FIFA Forward Enterprise.
La crisis sacude a la FIFA: echaron a un alto directivo que enfrentó a Infantino
Kevin Lamour dejó su cargo como director de operaciones tras cuestionar el fallido plan para abrir el negocio de los Mundiales a capitales privados. Escocia también retiró su apoyo al presidente.

“La relación laboral entre la FIFA y Kevin Lamour, en su calidad de director de operaciones, concluyó el 17 de agosto de 2026”, informó el organismo, que agradeció sus dos años de trabajo pero no explicó públicamente los motivos de la desvinculación.
El desafío público a Infantino
Lamour había roto el silencio interno a fines de julio al asegurar que los empleados habían sido “engañados” por la forma en que se manejó el plan para incorporar inversores privados a los negocios comerciales de los Mundiales.

También definió la iniciativa como “el proyecto de una sola persona” y afirmó que los trabajadores de la entidad merecían algo mejor que “desprecio e intimidación”. En aquel comunicado incluso admitió que sus críticas podían costarle el puesto.
Su situación había quedado todavía más expuesta cuando no participó de la reunión de emergencia realizada en Marruecos, donde la cúpula intentó recomponer la imagen de Infantino y reconoció errores en el manejo del proyecto.
El plan que detonó la pelea
FIFA Forward Enterprise contemplaba crear una filial valuada en unos 20.000 millones de dólares y vender hasta un 20% de participación a inversores privados para recaudar aproximadamente 4.200 millones.
La empresa concentraría parte de los derechos comerciales y operaciones vinculadas con los Mundiales masculinos, femeninos y de clubes. El proyecto desató una fuerte reacción de UEFA, Concacaf y la Confederación Asiática.

La presión llevó finalmente a Infantino a retirar la propuesta. UEFA incluso amenazó con acciones legales y sostuvo que el proceso había planteado serios problemas de gobernanza.
Una ruptura después de años juntos
Lamour había trabajado durante años junto a Infantino tanto en UEFA como posteriormente en FIFA. Desde noviembre de 2024 ocupaba el cargo de director de operaciones, uno de los puestos ejecutivos más importantes de la organización.
Su salida se suma a otras señales de tensión interna. Carlos Cordeiro, asesor principal de Infantino, ya había renunciado tras considerar que el proyecto de capital privado era un mal negocio para el fútbol.
Arsène Wenger y el secretario general Mattias Grafström también se habían distanciado inicialmente de la elaboración del plan, aunque luego la FIFA comunicó que varios miembros de la conducción respaldaron a Infantino en Marruecos.
Escocia también le soltó la mano
La crisis tiene además una derivación electoral. La Federación Escocesa confirmó este lunes que no votará por Infantino en las elecciones presidenciales previstas para marzo de 2027.
“El Scottish FA no votará por Gianni Infantino”, anunció su director ejecutivo, Ian Maxwell, quien sostuvo que la posición está alineada con UEFA y con la pérdida de confianza expresada en las últimas semanas.
La decisión coloca a Escocia junto a otras asociaciones británicas que ya habían endurecido su posición respecto de la continuidad del dirigente suizo.
Otro frente por su candidatura
A las disputas políticas se sumó un nuevo cuestionamiento jurídico. La organización FairSquare pidió formalmente que Infantino sea declarado inelegible para competir por otro mandato.
El planteo sostiene que el período iniciado en 2016 debería computar dentro del límite de tres mandatos previsto por los estatutos y que, por lo tanto, una nueva candidatura extendería su permanencia más allá de lo permitido.
La elección está prevista para marzo de 2027 y el plazo para presentar candidaturas vencerá en noviembre, mientras continúa la discusión interna por el liderazgo del organismo.









