River confirmó su levantada con una victoria amplia y convincente ante Belgrano. En el Monumental, el equipo de Eduardo Coudet se impuso 3 a 0, hilvanó su cuarto triunfo consecutivo y sostuvo una curva ascendente que ya empieza a notarse no solo en los resultados, sino también en algunos tramos del juego.
Con un brillante Tomás Galván, River aplastó a Belgrano y estira su racha ganadora
El juvenil marcó por duplicado en la goleada 3 a 0 ante el "Pirata". Facundo Colidio cortó su sequía goleadora en una noche que ratifica la identidad del equipo de Eduardo Coudet.

La gran figura de la noche fue Tomás Galván, que abrió y cerró el marcador en una actuación determinante. En el medio apareció Facundo Colidio, que volvió al gol después de una larga sequía, para redondear una noche de alivio personal y de entusiasmo colectivo en Núñez.
Galván destrabó una noche que pedía paciencia
River fue superior desde el arranque. Tuvo la pelota, se instaló en campo rival y generó varias aproximaciones antes de romper el cero. Driussi estuvo cerca en más de una ocasión y obligó a trabajar a Cardozo, mientras Belgrano resistía como podía y buscaba lastimar con alguna salida aislada.
El primer gol llegó a los 36 minutos y tuvo a Galván como protagonista total. La jugada lo encontró recuperando, siguiendo la acción y empujando el rebote que dejó el arquero tras una definición de Driussi. Fue el premio a un River que ya había hecho méritos suficientes para ponerse en ventaja.

Antes del descanso, el local dejó una sensación de control bastante marcada. Belgrano tuvo alguna reacción, sobre todo con Zelarayán y Passerini, pero River mostró más decisión, mejores asociaciones y una postura ofensiva constante, aun con un campo de juego lejos de su mejor versión.
Colidio cortó la racha y River lo liquidó
En el segundo tiempo, River volvió a golpear en el momento justo. A los 58 minutos, Juan Cruz Meza aprovechó una desatención defensiva y metió un centro preciso para la cabeza de Colidio, que puso el 2 a 0 y cortó una extensa sequía goleadora en un momento ideal para recuperar confianza.
Ese tanto terminó de inclinar el partido. Belgrano ya no encontró respuestas claras y River empezó a jugar con más soltura. La entrada de algunos juveniles y el mayor protagonismo de los mediocampistas reforzaron la idea de un equipo que empieza a tomar la forma que pretende su entrenador.
El tercero llegó a los 83 y volvió a llevar la firma de Galván. Aníbal Moreno filtró un pase exquisito y el juvenil resolvió con categoría para sellar el doblete. El Monumental acompañó el cierre con entusiasmo, en una noche que dejó sonrisas por el resultado y por varias señales futbolísticas.

La mano de Coudet empieza a aparecer
Más allá de los cuatro triunfos al hilo, en River empieza a advertirse una identidad más clara. El equipo presiona mejor, se mueve con mayor convicción y empieza a mostrar decisiones fuertes del entrenador, tanto en la estructura como en la apuesta por algunos juveniles y jugadores que venían relegados.
También hubo señales individuales importantes. Driussi participó mucho aunque no convirtió, Colidio recuperó gol y presencia, y Galván aprovechó su oportunidad con una actuación que puede darle más lugar. En paralelo, la defensa volvió a responder con firmeza y el equipo casi no sufrió.
Con este presente, River llegará con otro ánimo al debut por la Copa Sudamericana ante Blooming, en Bolivia, y seguirá alimentando la expectativa de cara a una seguidilla exigente. La goleada ante Belgrano no resolvió todo, pero sí reforzó la sensación de que el ciclo de Coudet empezó a encontrar impulso.








