De Santa Fe al continente: el crecimiento de Valentín Reynoso en el pádel
El joven jugador cuenta sus inicios en el deporte y cómo prepara la temporada 2026. Las competencias donde tiene planificado participar lo llevarán a recorrer varios kilómetros. Habla de sus resultados, esfuerzos, dedicación y sueños.
Con sus 13 años ocupa el puesto número 32 del ranking FIP de menores sub 14. Foto: Guillermo Di Salvatore
“Vale”, como lo conocen en el ambiente del pádel santafesino, es uno de los jugadores con mayor proyección en el ámbito local. Con sus 13 años, Valentín Reynoso ocupa el puesto número 32 del ranking FIP (Federación Internacional de Pádel) de menores sub 14 del continente americano. Ha disputado diversos torneos nacionales e internacionales. Actualmente se entrena de cara a una temporada cargada de desafíos.
El joven de barrio Fomento de 9 de Julio, contó de sus inicios cuando tenía siete años: “En la pandemia, mi papá empezó a jugar con los amigos y yo iba a verlo. Siempre que podía, me metía con paletas rotas o prestadas. Una vez se organizó un torneo de AJPP profesional (organizado por la Asociación de Pádel Argentino), y yo lo fui a ver. Desde ahí sentí que era lo que quería; después empecé a practicarlo y ahora estoy muy dedicado”.
El joven santafesino contó de sus inicios cuando tenía 7 años. Foto: Guillermo Di Salvatore
Actualmente, Valentín se encuentra realizando una pretemporada muy intensa en la ciudad de Rosario, en una academia que convoca a jugadores de todo el país y del exterior. “Hay chicos de Chile, de México y de Perú”, contó el protagonista.
-¿En qué consiste la preparación que estás haciendo ahora?
-Viajo a un lugar que se llama Academia de Pádel, donde me entreno, de lunes a viernes, al máximo. Es muy duro. Siempre nos levantamos una hora más temprano del horario de entrenamiento, que comienza a las ocho de la mañana. Desayunamos y nos vamos al club.
Junto a Emi Rossini, al ganar torneo Suma 7. Foto: Gentileza
-¿Y cómo se organiza el día?
-La primera parte es una hora técnica, y le sigue una hora y media táctica, donde trabajamos situaciones que se dan en los partidos. Almorzamos con los chicos de la pretemporada, que ya nos conocemos todos y somos amigos. Después nos vamos al gimnasio y, por último, todos juntos a correr al parque. Cuando termina la rutina, volvemos al departamento a merendar. Cenamos y ya, a las 10, por una cuestión de descanso, estamos acostados o ya durmiendo.
Los logros alcanzados
Desde muy chico ha participado en torneos de diferentes niveles y en distintas categorías. A la hora de elegir los más significativos, recuerda el Campeonato Nacional de Menores ganado y el haberse consagrado campeón nacional con su papá, aunque confiesa: “En cancha no nos llevamos bien, hay mucha confianza y, bueno, nos peleamos”. También recuerda con mucho afecto el campeonato de Suma 7 ganado con su profesor.
Se encuentra ranqueado 32 en América por la FIP, puesto alcanzado gracias a dos torneos disputados en 2025, donde su mejor resultado fue semifinalista. Recuerda que “son torneos durísimos, donde estaban los mejores de Argentina y había chicos de otros países también”.
Las referencias
Sabiendo de su predilección por el estilo de juego del drive argentino Tino Libaak (jugador argentino nacido San Luis, campeón del mundo con Argentina en 2024 y actual 44 del ranking FIP), le preguntamos si seguía siendo su jugador preferido.
“Puede ser que sí, porque me gusta desde el Mundial que él jugó; me gustó mucho su estilo de jugar y yo lo sigo viendo como un jugador al que me gustaría llegar”.
En cuanto a sus otros jugadores de referencia, eligió a Agustín Tapia y a Federico Chingotto (ambos argentinos, integrantes de las parejas uno y dos del mundo, respectivamente), “pero eso ya sería apuntando a lo más alto”.
Las metas del año
En cuanto a la planificación de la temporada, es claro el objetivo de competir “en todos los selectivos de menores”. Serán once fechas, cuyas locaciones se distribuyen por todos los puntos cardinales del país. Participar de estas instancias podría permitirle a Valentín clasificar al Panamericano de menores que aún no ha decidido fecha ni sede.
Con su referente Tino Libaak y Javi Garrido, jugadores de Premier Pádel en el P1 de Bs As. Foto: Gentileza
-¿Otras competencias?
-Y bueno, me gustaría empezar a meterme en algunos torneos AJPP Ascenso, y si se pudiera, jugar los FIP Promise, que otorgan puntos internacionales, y llegar hasta una buena instancia para poder seguir avanzando en el ranking FIP.
Para conocerlo más
-¿Un compañero de pista?
-Federico Alejandro, con quien preparo esta temporada, y mi primo Brian Celauro. Y no me quiero olvidar de Roberto Perezlindo. Hay muchos más.
-¿Un referente en Santa Fe?
-Mi profe, Emi Rossini.
-¿Qué es lo mejor que tiene el pádel?
-El ambiente, la gente del pádel. También viajar y conocer.
-¿Y lo peor?
-Las invitaciones a eventos que rechazo por estar entrenando o compitiendo.
-¿Una pala preferida, de las que has usado?
-Adidas Metalbone 09, edición limitada del streamer Delantero09. La blanca con roja. Se me rompió hace un mes atrás...
-¿Cuál es tu mejor golpe?
-La bajada de pared.
-¿Y el peor? ¿El que más te cuesta?
-El smash.
-¿Un sueño?
-Ganar un mundial con la selección de menores. O un Panamericano.
-¿Tus viejos?
-Son todo. Los que me bancan en todas, los que hacen los esfuerzos económicos ya que sin patrocinio esto es muy difícil. Mi hermana lo mismo, siempre bancando.
Con sueños claros, una familia que acompaña y una rutina exigente, Valentín Reynoso empieza a construir un camino que, a su edad, recién da sus primeros pasos.