El llamado “Estadio Charrúa”, fundado inicialmente para jugar a la pelota, pasó en el año 2012 a manos del rugby. Es el reducto que utiliza la franquicia charrúa, Peñarol, para hacer de local en el marco del Súper Rugby Américas.
Capibaras juega al rugby donde este mismo sábado hubo fútbol
Enclavado en el Parque Rivera, no tenía partidos de fútbol profesional desde hace 15 años. Peñarol hace de local en el Súper Rugby, pero desde este año Miramar Misiones y el Montevideo City Torque también lo usan para el fútbol.

Al mismo momento que llegó Capibaras XV para el famoso entrenamiento previo, a cargo de los líderes, el comentario surgió solo: “Ayer (por el sábado), hubo acá un partido de fútbol profesional: jugaron y empataron Miramar Misiones y Colón por el torneo de ascenso”, explicaron a El Litoral. Incluso, se podía ver como se habían “borrado” las áreas y montado las “H”.
Desde principio de año se supo que Montevideo City Torque en Primera División y Miramar Misiones en Segunda, jugarán como locales durante 2026 en el Estadio Charrúa, escenario que desde el año 2012 está en manos del rugby y que, fiel a la filosofía de este deporte, no tiene tejido perimetral en las tribunas.
¿Cuál es la explicación?: El City Torque, que venía siendo local en el Estadio Centenario, no podrá utilizarlo ya que entrará en obras de remodelación, mientras que el Cebrita aún no tiene el Parque Luis Méndez Piana terminado.

Por tal motivo, City Torque pensó en el Charrúa ya que el club tiene un convenio importante con la Unión de Rugby del Uruguay en el que además del uso de la cancha para los partidos entran otras instalaciones que serán usufructuadas por el equipo de fútbol.
Del lado de Miramar Misiones, al no tener aún su escenario que está atravesando por una remodelación histórica —será cancha de fútbol y rugby—, el equipo que dirigirá Eduardo Acevedo en la “B”, entrenará y por supuesto, jugará en el Charrúa.
La polémica era el famoso cerco y/o alambrado perimetral: el fútbol lo exige, pero el rugby lo rechaza. “Se construye en Uruguay con una empresa de acá que a su vez se encarga de instalarlo previo a cada partido y sacarlo luego del mismo”, explicaron desde City Torque.
En un primer momento, desde la URU avisaban que no estaban dispuestos a que el cerco perimetral quede fijo porque el rugby, ya sea nivel de clubes o selecciones y en lo local o internacional, se juega sin tejido en la tribuna”.

El cerco se colocó por detrás de la cartelería LED que habitualmente rodea el campo de juego: es una estructura liviana y de fácil manejo para poner y sacar.
Sin embargo, por lo menos para este Peñarol-Capibaras XV de este lunes a las 20, el cerco perimetral quedará instalado. El Estadio Charrúa, que tiene capacidad para 16.000 espectadores, es pintoresco y coqueto.
Y además, de yapa, es camaleónico: el sábado hubo fútbol profesional y este lunes rugby del mejor con Capibaras. Un detalle no menor: a la vieja gramilla del balompié la reemplazó el césped artificial.









