Jos Verstappen: "Max no está disfrutando y temo que pierda motivación"
El padre del mutlicampeón de la máxima categoría de automovilismo criticó fuertemente los últimos cambios en los monoplazas y aseguró que está siendo una temporada muy difícil para su hijo.
Jos Verstappen advirtió que teme una pérdida de motivación de Max en la Fórmula 1.
Jos Verstappen encendió una alarma sobre el futuro de su hijo en la Fórmula 1. En una entrevista publicada en el medio De Telegraaf de Países Bajos, el ex piloto sostuvo que Max no disfruta de los autos actuales, apuntó contra el exceso de gestión energética y dejó una frase fuerte: teme que el tetracampeón termine perdiendo la motivación en la categoría.
Las declaraciones llegan en medio de un clima cada vez más tenso alrededor del reglamento 2026. Max Verstappen ya había sido muy crítico con el nuevo paquete técnico, especialmente por el rol de las baterías y por la forma en que la energía condiciona tanto la vuelta rápida como los sobrepasos. Incluso la FIA introdujo para Suzuka un ajuste específico en la gestión energética de clasificación, en una señal de que el tema ya preocupa puertas adentro.
El entorno del campeón cuestiona el peso de la gestión eléctrica en el reglamento 2026. Foto: Reuters
“Tengo miedo de que pierda la motivación”
La frase más delicada de Jos apuntó directamente al ánimo de Max. Según reproducen medios neerlandeses, aseguró: “Sinceramente, tengo miedo de que Max pierda la motivación” y agregó que antes correr un Fórmula 1 era “lo más lindo que existía” para él, pero que ahora ve ese panorama “bastante sombrío”.
El ex corredor explicó que el problema no pasa solo por el nivel de competitividad de Red Bull, sino por una cuestión más profunda: siente que estos autos no desafían a su hijo de la manera que él entiende como verdadera competencia. Esa distinción es central, porque busca separar la crítica al reglamento de una simple frustración por resultados.
Jos fue especialmente duro con el nuevo modelo técnico. Planteó que hoy un piloto no siempre es recompensado por su valentía o por su capacidad al límite, porque muchas veces ir al máximo en una curva puede terminar perjudicando el tiempo total de vuelta debido al manejo de la energía. En su lectura, eso le quita esencia al pilotaje.
También desestimó como “caos” buena parte de los sobrepasos que se vieron en el arranque de temporada. Para él, una maniobra real debe construirse en la frenada o en el cuerpo a cuerpo, no a mitad de recta porque un rival se quedó sin energía disponible. Esa idea choca con otras voces del paddock, como la de Lewis Hamilton, que sí valoró el nuevo reglamento por la cantidad de lucha en pista.
La FIA ya introdujo un ajuste puntual en Suzuka por las críticas al uso de energía. Foto: Reuters
Respaldo total a Max y enojo con los críticos
Otro tramo fuerte de la entrevista apuntó a quienes cuestionan el tono de Max Verstappen. Jos cargó contra ex protagonistas y comentaristas que, según él, opinan sin entender lo que de verdad está diciendo el piloto de Red Bull. Sostuvo que su hijo no sale a quejarse porque sí, sino que responde con honestidad cuando le preguntan.
Ese respaldo aparece en un contexto donde Max fue blanco de críticas públicas. En los últimos días, además, protagonizó en Suzuka un episodio tenso con un periodista británico, al negarse a hablar hasta que abandonara la sala. El incidente reflejó que el malestar del neerlandés no se limita al reglamento técnico, sino que también alcanza a parte del clima mediático que rodea a la categoría.
Una preocupación que va más allá de Red Bull
Jos también remarcó que respeta el trabajo de Red Bull con su propio motor, pero insistió en que los cambios menores no alcanzarán para resolver el problema de fondo. En esa misma línea, la FIA confirmó esta semana un retoque en la recuperación energética para la clasificación en Japón, aunque varios pilotos advirtieron que no alterará sustancialmente la naturaleza del reglamento.
Así, el mensaje que deja el entorno de Verstappen es claro: no se trata solo de encontrar una puesta a punto mejor o de esperar una mejora competitiva, sino de discutir qué tipo de Fórmula 1 quiere la categoría en los próximos años. Y, en ese debate, la motivación del campeón del mundo ya quedó puesta sobre la mesa.