Victoria Vilchez y María Mosca hicieron historia en Rafaela. La dupla argentina se quedó con la medalla de oro en pádel femenino de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, en una jornada que marcó un momento especial para la disciplina.
Victoria Vilchez y María Mosca hicieron historia con el pádel en los Juegos Suramericanos 2026
La dupla argentina se consagró en Rafaela y quedó como la primera campeona oficial de pádel femenino en los Juegos Suramericanos. La victoria llegó tras superar a Chile en la final.

La pareja albiceleste consiguió la victoria después de una final exigente y celebró el título junto a todo el equipo que acompañó el proceso durante la competencia.

“Estoy súper feliz, no tengo muchas palabras. La verdad que estoy muy emocionada”, expresó Vilchez luego de la consagración. La jugadora también destacó a su compañera y agradeció a todo el equipo de trabajo que estuvo detrás de la participación argentina.

Un oro que quedó para la historia
El título tiene además un significado particular porque Vilchez y Mosca se convirtieron en las primeras campeonas oficiales de pádel femenino en los Juegos Suramericanos.
La propia Vilchez destacó el privilegio de formar parte de este momento inaugural para la disciplina: “Somos unas privilegiadas de ser las pioneras”.

La jugadora recordó que anteriormente otras representantes argentinas habían conseguido el oro en una competencia vinculada al pádel, aunque aquella participación no contabilizaba oficialmente para el medallero de los Juegos.
Por eso, la conquista obtenida en Rafaela adquiere un valor especial para la dupla y para el desarrollo de la disciplina en el continente. “Yo con este año nunca me imaginé poder ganar esto, es increíble”, reconoció Vilchez.
La concentración hasta el último punto
La final tuvo momentos de tensión y la definición exigió máxima concentración. La dupla argentina tuvo que atravesar un tramo complicado antes de poder cerrar definitivamente el partido.
Sin embargo, las campeonas mantuvieron la confianza y evitaron dar por perdida la definición. “No damos ni una por perdida”, explicó Vilchez. “Sabíamos que íbamos a seguir luchando y que íbamos a cerrar. Confiamos mucho en nuestro equipo”, agregó.

Cuando finalmente el último punto quedó del lado argentino, la emoción se apoderó de las jugadoras. “No lo podemos creer, súper contentas, muy, muy, muy felices”, resumió.
Una medalla con proyección para el pádel
Además de la alegría personal por la consagración, Vilchez y Mosca valoraron el significado que puede tener esta primera participación oficial del pádel en los Juegos Suramericanos.
La esperanza de las campeonas es que la presencia de la disciplina en este tipo de competencias contribuya a fortalecer su desarrollo internacional y acelere su camino hacia el reconocimiento olímpico. “Ojalá que los próximos Juegos ya el pádel sea considerado olímpico”, expresó Vilchez.








