Manu Ginóbili protagonizó una entrevista cargada de emociones y anécdotas en Otro día perdido, el programa que conduce Mario Pergolin.
Manu Ginóbili recordó con emoción a su padre y reveló un secreto insólito de su matrimonio
El exbasquetbolista visitó Otro día perdido, habló del discurso que le dedicó a su papá en el Salón de la Fama y sorprendió al revelar cuánto cuesta su alianza de matrimonio.

Durante la charla, el exbasquetbolista recordó a su padre, fallecido, y volvió a conmoverse al ver las imágenes del discurso que le dedicó durante su ingreso al Salón de la Fama del Básquet. Además, sorprendió a los integrantes del ciclo al revelar una particular historia sobre su alianza de matrimonio.
La conversación tuvo dos momentos bien diferenciados. Por un lado, el recuerdo familiar llevó al exjugador de la NBA a compartir sentimientos que todavía lo movilizan. Por otro, una pregunta sobre el anillo que llevaba puesto dio lugar a una anécdota inesperada que provocó las reacciones de Pergolini y del resto del equipo.
El recuerdo de su papá
Uno de los pasajes más emotivos de la entrevista se produjo cuando Ginóbili volvió a ver el fragmento del discurso que pronunció durante su incorporación al Salón de la Fama del Básquet. En aquella oportunidad, había dedicado unas palabras especiales a su padre, a quien recordó como su primer y más grande admirador.
"Papá, cómo me hubiese gustado que estuvieras acá y pudieras entender lo que está pasando hoy. Mi primer fiel y más grande seguidor. Te extraño mucho", había expresado Manu en aquella ceremonia.
Al revivir ese momento frente a las cámaras, el exbasquetbolista explicó el significado que tuvo para él preparar ese mensaje y la oportunidad que encontró en aquel reconocimiento para expresar sentimientos que no siempre resulta sencillo poner en palabras.
"Eso te da la excusa de decir un montón de cosas que no decís", explicó durante la charla con Pergolini. En ese sentido, destacó que preparar un discurso dedicado a las personas que acompañaron a alguien durante su recorrido es un ejercicio valioso, aunque reconoció que también puede resultar difícil desde lo emocional.
Ginóbili recordó especialmente las circunstancias que atravesaba su padre en aquel momento. "Poder decirle a una persona que te fue importante es fuerte. Y la situación que estaba viviendo mi papá en ese momento, que ya no asociaba, fue muy fuerte", contó.
El exjugador también describió cómo fue el proceso de preparación de aquellas palabras. No se trató de una intervención improvisada: trabajó en el discurso, lo ensayó y tuvo que atravesar una fuerte carga emocional antes de pronunciarlo.

"Es un muy buen ejercicio, pero también es muy difícil después expresarlo porque no estamos acostumbrados. Tardé mucho en hacerlo. Lo preparé, lo dije frente al espejo y lloré un montón", recordó.
De esa manera, la entrevista permitió volver sobre uno de los momentos personales más significativos que Ginóbili había compartido públicamente. La evocación de su padre volvió a emocionarlo y dejó en evidencia la importancia que tuvo su acompañamiento a lo largo de su carrera.
Una alianza particular
El otro momento que llamó la atención durante la visita tuvo un tono completamente distinto. Todo comenzó cuando Evelyn Botto reparó en el anillo que llevaba Ginóbili y le preguntó si se trataba de un dispositivo para medir cuánto dormía.
"¿Ese es el anillo para ver cuánto dormís?", quiso saber. La respuesta del exbasquetbolista sorprendió a los presentes: "Este es el de casamiento".
La explicación posterior fue todavía más llamativa. Manu contó que la alianza que utiliza actualmente no es la original, sino una que compró después de perder la primera. Incluso reveló que el reemplazo le costó apenas ocho dólares.
"Es una alianza bastante particular. Es porque el otro lo perdí. Sí. Esta es de ocho dólares", explicó.

Luego reconstruyó cómo ocurrió el episodio. Según relató, durante una jornada de competencia había dejado el anillo dentro de una zapatilla. Después de disputar un partido que describió como picante, alguien pateó el calzado y, cuando fue a buscarlo, descubrió que la alianza había desaparecido.
"Lo dejaba dentro de la zapatilla, ganamos un partido picante. Patearon la zapatilla y no estaba más", contó.
Ginóbili explicó que inicialmente mantuvo la esperanza de que alguien encontrara el objeto, pero finalmente tuvo que buscar una alternativa. Su esposa le pidió que utilizara algo que identificara el vínculo matrimonial y así llegó a la particular solución que mostró en el programa.
El exbasquetbolista también contó que la alianza es cómoda para sus actividades cotidianas. "Puedo hacer pesas con esto, juego al pádel con esto. No me lo saco nunca", señaló.
Sin embargo, dejó en claro que no se trata de una pieza que considere irremplazable. Incluso bromeó con la posibilidad de perderla nuevamente y tener que comprar otra: "Este se va perdiendo muy seguido, pero compras 10", lanzó.

La respuesta provocó la reacción inmediata de Mario Pergolini, quien no dejó pasar el comentario y le marcó: "Es lo menos romántico que escuché en mi vida".
Entre la emoción por el recuerdo de su padre y el humor de una historia doméstica, Ginóbili mostró dos facetas diferentes durante su paso por Otro día perdido. La entrevista permitió conocer tanto el significado personal de un discurso que todavía lo conmueve como una anécdota inesperada sobre un objeto que, para él, no necesita tener un gran valor económico para cumplir su función.









