El fútbol argentino amaneció con una noticia que golpeó en Arroyito: murió Claudio “Yerbatero” González, exdelantero de Rosario Central y jugador de recorrido amplio en el país y en Sudamérica. Tenía 50 años.

Claudio “Yerbatero” González murió a los 50 años. Fue delantero de Rosario Central entre 2003 y 2004 con Miguel Ángel Russo, disputó torneo local y Libertadores, y tuvo pasos por Talleres, Independiente y Cobreloa.

El fútbol argentino amaneció con una noticia que golpeó en Arroyito: murió Claudio “Yerbatero” González, exdelantero de Rosario Central y jugador de recorrido amplio en el país y en Sudamérica. Tenía 50 años.
Central confirmó el fallecimiento este miércoles por la tarde con un mensaje en redes sociales, donde expresó sus condolencias a familiares y seres queridos del ex atacante, recordado por su paso auriazul en 2003 y 2004.

González llegó a Rosario por pedido de Miguel Ángel Russo, que ya lo conocía de un paso anterior por Estudiantes de La Plata. En Central disputó 31 partidos y convirtió 4 goles, además de participar en la Copa Libertadores.
En un plantel que mezclaba experiencia y presión de Primera, el “Yerbatero” aportó presencia en el área y oficio, ganándose un lugar en la memoria canalla por su entrega y por el peso de un apodo que lo acompañó toda la carrera.
Nacido en Posadas, Misiones, comenzó su recorrido en clubes locales como Bartolomé Mitre y Rosamonte de Apóstoles, donde se ganó el apodo “Yerbatero”, ligado a su provincia y a su identidad.
Su trayectoria incluyó pasos por Estudiantes, Patronato y Huracán de Tres Arroyos, antes del salto a Independiente, donde disputó Primera y jugó la Copa Mercosur. En 2002 se consolidó en Talleres de Córdoba, club donde dejó una huella fuerte.
Más tarde jugó en Cobreloa de Chile, etapa marcada por una grave lesión de tibia y peroné que frenó su continuidad. Tras rehabilitarse, regresó al fútbol argentino, volvió a Talleres y luego pasó por General Paz Juniors, donde terminó su carrera profesional.
Según la información difundida, el exdelantero falleció por complicaciones de una afección pulmonar. La noticia generó repercusión en distintos espacios del fútbol, especialmente en los clubes donde dejó su marca.
Rosario Central lo despidió con un mensaje institucional y se sumó al dolor de su familia y su entorno, en una jornada que volvió a recordar que, detrás de cada camiseta, siempre queda una historia que trasciende resultados y estadísticas.