Un acuerdo político con resultados comerciales de mediano y largo plazo
Tras casi 26 años de negociaciones la Unión Europea aprobó la firma de la parte comercial del acuerdo con el Mercosur. "En términos geopolíticos es una foto simbólica muy importante para los dos partes", dice Esteban Actis, Doctor en Relaciones Internacionales.
Parlamento Europeo dio luz verde al acuerdo Mercosur-UE. Foto: Reuters
La mayoría de los 27 países que integran la Unión Europea aprobó este viernes en Bruselas la firma del acuerdo de libre comercio con Mercosur, el mayor de la historia del bloque, tras más de 25 años desde el inicio de las negociaciones y largos meses de disputas por conseguir el respaldo de los principales Estados miembros.
"Era el acuerdo más postergado del comercio internacional", dice Esteban Actis, Doctor en Relaciones Internacionales, docente universitario y autor del libro "La disputa por el poder global". "La UE tiene firmado acuerdos bilaterales de comercio con Chile, México y los países andinos y ahora va a tener una influencia comercial plena con el Mercosur".
Para la aprobación de este tipo de acuerdo comerciales, la Unión Europea exige una mayoría calificada, esto es, que voten a favor el 55% de los estados miembros y que estos sumen el 65% de la población, para lo cual era clave el papel que iba a jugar Italia por su cantidad de habitantes.
"En el caso de los países el número estaba, pese a la reticencia de Francia. Y para cumplir con el de la población era clave Italia -porque tiene una población importante- , que decía que sí, pero finalmente dijo que no en la Cumbre europea de diciembre. ¿Por qué lo hizo? Meloni estaba negociando con la Comunidad Europea quién iba a subsidiar a los productores italianos por el ingreso de los productos del Mercosur y exigió que en proyecto de Presupuesto 2028-2034 las subvenciones agrícolas no solo no disminuyan, sino que se adelanten. Lo consiguió y hoy votó a favor", explica Actis.
Esteban Actis, doctor en Relaciones Internacionales.
La demora en la firma del acuerdo, explica Actis, estuvo fundada en que tanto la Unión Europea como el Mercosur, en las negociaciones adoptaban posiciones más defensivas que ofensivas. "Brasil, que es el 70% del bloque, buscaba proteger a la industria de la competencia europea y los agricultores europeos no querían saber nada con el ingreso de productos agrícolas del Mercosur".
El presidente de Francia, Emanuel Macron, fue el gran derrotado este viernes.
Esto comenzó a cambiar en 2019, porque Brasil había avanzado con la apertura de su economía y el levantamiento de barreras que protegían a su industria, y se llega a un acuerdo a fines del gobierno de Macri, que fue renegociado entre los años 2023 y 2024. En ese momento Europa incluyó una nueva serie de compromisos por cumplir como los ambientales, aún en un contexto geopolítico adverso por el avance de China, la guerra ruso-ucraniana y desde el año pasado los Estados Unidos de Trump.
El acuerdo alcanzado y que se firmará en los próximos días, es solo por la parte comercial, que es sobre la que tiene competencia la Unión Europea, mientras que la parte política tiene por recorrer un camino arduo y complejo entre los 27 países miembros, porque requiere además de la aprobación de cada uno de los parlamentos. En el caso del Mercosur, deberá ser aprobado por cada uno de los parlamentos de los países miembros. En este sentido se incluyó una clusula antibloque´, por lo cual el acuerdo entrará en vigencia en cada país apenas sea aprobado, sin necesidad de esperar la aprobación del resto.
Lula fue el principal impulsor de la firma del acuerdo en su ultima etapa. Reuters
"El acuerdo tiene en lo inmediato más impacto en la política y geopolítica que en lo comercial. Europa necesitaba la foto, mostrarse activo en el contexto de avance de las distintas potencias, con capacidad de acción política y presencia en el mundo. Más allá de que refuerza su patrón productivo, el acuerdo supone para el Mercosur el ingreso de sus productos al mercado europeo, en cuotas y con salvaguardas que podrían aplicarse si se afecta algún sector, mientras que la desgravación arancelaria para el ingreso de productos desde el mercado europeo tiene plazos de entre 10 a 15 años, por ejemplo para los automóviles, por lo que su impacto en el corto plazo no va a ser importante", explica Actis.
Entonces, ¿Cuáles serán los beneficios, además de los geopolíticos? "El Mercosur le permitirá a la UE y a su cadena de suministros acceder a bienes de los que hoy carece o depende de China como litio o tierras raras y al Mercosur lo hará firmar su primer acuerdo profundo que lo obligará a mejorar su marco regulatorio y la calidad de sus productos porque tendrá que cumplir con las exigentes reglas europeas, es decir, mejorar la competitividad de sus productos lo que podría abrirle nuevos mercados", dice Esteban Actis.