Representantes de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe) y de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME) expresaron con énfasis su preocupación por la caída de la actividad económica y advirtieron por las consecuencias que está teniendo en el tejido social el cierre de empresas y la pérdida de empleos que profundizan el círculo vicioso en el que se encuentra la economía argentina de reducción del consumo y recesión.
Lo hicieron tras una reunión conjunta que mantuvieron en la Asociación Empresaria de Rosario donde analizaron el impacto negativo que está teniendo la política económica en el entramado productivo provincial, particularmente en las pequeñas y medianas empresas y sobre todo en los pueblos y ciudades pequeñas donde se siente con más fuerza.
Entre las situaciones que se analizaron, un signo de los tiempos que se viven, se trató el aumento de las empresas que ingresan en procedimientos de crisis y concursos preventivos por la caída en las ventas, “fenómenos que reflejan las dificultades crecientes para sostener estructuras en un escenario de mercado interno debilitado y costos financieros elevados”
La situación de la actividad productiva ya le había sido relatada por los dirigentes de Fisfe al gobernador de la provincia en una cena que tuvieron a fines de enero en la ciudad de Santa Fe a pedido del primer mandatario a quien le describieron el estado de situación y las consecuencias que en el tejido social tiene el proceso inducido de descomposición productiva en marcha.
“Estamos preocupados y ocupados porque hace muchos meses que el comercio se encuentra en caída y no vemos señales de que vaya a cambiar en los próximos meses, además nos identificamos con lo que le sucede al sector industrial porque más allá de que podamos ampliar nuestra oferta de productos a un precio más accesible, entendemos que nuestros clientes son los trabajadores y si las unidades productivas cierran, eso nos afecta porque baja el consumo” expresó el presidente de CAME y AER Ricardo Diab.
Por su parte el presidente de FISFE, Javier Martín, sostuvo: “Argentina no puede producir todo, pero tampoco puede importar todo. Si no tenemos actividades con valor agregado vamos a tener sueldos paupérrimos. Tenemos que ser más eficientes, de eso no hay duda, pero necesitamos un país que acompañe con reformas estructurales que no están. Una apertura sin reformas lo único que hace es anticipar el aumento del desempleo”.
Tanto el presidente de Fisfe como el CAME, de acuerdo con la información difundida por la Federación Industrial de Santa Fe, coincidieron en la necesidad de “debatir la plataforma impositiva para disminuir la carga tributaria, generar propuestas que hagan más eficientes la logística - mejores rutas, mayor conectividad ferroviaria y náutica - y mejor acceso al financiamiento con tasas accesibles.
Javier Martin, presidente de Fisfe. Crédito: Archivo El Litoral.
El desempeño del comercio y la industria el año pasado fue de mayor a menor, con un primer cuatrimestre donde la actividad se mantuvo en niveles razonables que generaron alguna expectativa de recuperación tras un 2024 muy malo y una segunda parte del año que se retrajo, en algunos casos con números impactantes como en el sector metalúrgico y automotriz, salvo en actividades muy puntuales vinculadas con la agroindustria.
Según el relevamiento de ventas minoristas que lleva adelante la CAME a nivel nacional, en diciembre se confirmó la tendencia negativa que se mantuvo todos los meses durante la segunda mitad del año, donde seis de los siete rubros relevados finalizaron con números rojos y 3 de cada 10 comerciantes consultados aseguró haber empeorado respecto del 2024 mientras que la producción industrial de las pymes a nivel nacional cayó en promedio un 7,3% en enero en la comparación interanual.
Representantes de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe) y de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Crédito: Prensa FISFE
En el caso de la industria santafesina, en diciembre según el último informe de FISFE, la producción de la industria manufacturera registró en ese mes un retroceso del 9,8% interanual, mientras que el 68% de las ramas industriales presentó caída en su nivel de producción.
De acuerdo con el informe, entre diciembre de 2023 y octubre de 2025 se perdieron aproximadamente 300 industrias y 8.000 puestos de trabajo industriales en la provincia, lo que representa una baja del 4,9% en la cantidad de establecimientos y del 5,6% en el empleo sectorial.
En la provincia de Santa Fe y hasta noviembre, último dato oficial conocido, el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) indica que desde el comienzo de la gestión Milei se perdieron en la provincia unos 12.300 empleos registrados.
En este contexto, la provincia de Santa Fe empezó el 2026 con 3.936 trabajadores suspendidos en 44 empresas, la mayor parte de ellas ubicadas en el sur provincial, de las cuales 26 del total (casi el 60%) pertenecen al sector industrial metalúrgico, seguido por las de vigilancia privada con 8 empresas.