Tres factores detrás de la caída industrial: tasas, consumo y competencia
Tras el comunicado de FISFE que advirtió por el cierre de empresas y pérdidas de empleos, desde la Cricex compartieron un escenario de la realidad del sur provincial. Caída de la actividad, dificultades financieras y competencia importada marcan el escenario productivo.
Industriales santafesinos mostraron su preocupación por la crítica actualidad.
La Federación Industrial de Santa Fe (FISFE) encendió una señal de alarma sobre la situación productiva provincial al advertir una “grave crisis” en el sector. A partir de este diagnóstico, la Cámara Regional de la Industria y Comercio Exterior (Cricex) analizó el escenario y confirmó que la situación provincial tiene correlato en el sur santafesino.
En este marco, el presidente de la entidad de Venado Tuerto, Raúl Cipollone, explicó que representantes de la entidad participaron de la reunión de FISFE donde se elaboró el comunicado y sostuvo que los datos son alarmantes, aunque no sorprendentes para quienes siguen la evolución del sector industrial.
Indicó que las dificultades para sostener plantas operativas y preservar puestos de trabajo vienen observándose desde hace más de dos años y se vinculan con un contexto económico complejo.
Según explicó, la industria enfrenta una ecuación delicada: costos elevados, ventas en retroceso y dificultades para financiar capital de trabajo. Esta combinación, afirmó, limita la planificación empresarial y obliga a decisiones de ajuste interno.
Cipollone consideró que el informe provincial refleja fielmente lo que ocurre en distintos polos industriales y sostuvo que, si bien cada localidad presenta matices, la tendencia es generalizada.
Caída sostenida
El dirigente industrial identificó tres factores principales que explican la caída de la actividad. El primero es el nivel de tasas de interés, que encarece el financiamiento productivo y reduce la posibilidad de inversión. Señaló que muchas empresas trabajan prácticamente sin crédito y deben sostener su operatoria con recursos propios, lo que achica márgenes y limita la producción.
El segundo elemento es el debilitamiento del mercado interno. La pérdida de poder adquisitivo redujo el consumo y llevó a que los hogares compren únicamente bienes indispensables. En consecuencia, la industria enfrenta menores volúmenes de venta y dificultades para sostener la producción.
Raúl Cipollone, presidente de Cricex.
El tercer factor es la apreciación cambiaria y la apertura importadora. Cipollone explicó que el ingreso de productos del exterior a menor precio genera competencia directa con la producción local. Afirmó que existe una asimetría de costos frente a países con mayor escala industrial, especialmente asiáticos, donde producir resulta significativamente más barato.
A su vez, indicó que el problema no es solo la competencia, sino la velocidad con la que se produjo la apertura comercial. Consideró que debería haberse aplicado de forma gradual para permitir la adaptación tecnológica y productiva del sector.
Impacto en el sur
Respecto de la situación local, el titular de CRICEX aclaró que en Venado Tuerto no se registran cierres masivos de plantas ni despidos generalizados, pero sí señales de tensión económica.
Mencionó reacomodamientos financieros, reducción de turnos de producción y problemas en la cadena de pagos. Indicó que aumentaron los cheques rechazados y las renegociaciones comerciales, lo que evidencia la desaceleración.
Aunque no existen estadísticas precisas sobre empleo industrial en la ciudad, sostuvo que la región acompaña la tendencia provincial, con un escenario de cautela empresarial y menor nivel de actividad.
Reconfiguración empresarial
Cipollone señaló que la industria atraviesa una etapa de transformación. Explicó que durante años muchas empresas trabajaron con mercados protegidos y no invirtieron en tecnología ni capacitación, por lo que hoy enfrentan mayores dificultades para competir.
Sostuvo que el contexto actual obliga a modernizar procesos productivos, mejorar eficiencia y buscar nuevos mercados. Según su visión, la adaptación será determinante para la continuidad empresarial.
El dirigente planteó que la competitividad ya no depende únicamente de la coyuntura económica sino también de la capacidad de innovación y gestión. Aquellas empresas que logren adecuarse podrán sostenerse, mientras que las que no lo hagan quedarán expuestas.
Reforma laboral y financiamiento
En relación con la reforma laboral, expresó que una actualización normativa podría acompañar nuevas modalidades de trabajo y generar previsibilidad. Consideró que el desafío será equilibrar intereses empresariales y laborales para favorecer la inversión.
También mencionó expectativas en herramientas de financiamiento impulsadas por la provincia para acceder a crédito más accesible. Señaló que por ahora las medidas son incipientes, pero podrían ayudar a sostener la actividad si se amplían.
Además, planteó que sectores como energía y minería podrían generar nuevas oportunidades laborales en el mediano plazo, lo que permitiría absorber parte del empleo perdido en la industria tradicional.
Política industrial
En su comunicado, FISFE reclamó una política industrial nacional que promueva la competitividad y la inserción internacional, reduzca costos logísticos e impositivos y reactive el mercado interno.
La entidad advirtió que la pérdida de empresas afecta el tejido productivo y compromete el empleo formal. También señaló que en provincias industriales como Santa Fe el impacto es mayor por el rol central del sector manufacturero en la economía.
Desde la cámara regional coincidieron en que la industria se encuentra en una etapa de transición. El desafío será atravesar el período de ajuste sin que se profundice la pérdida de empresas y empleo.