En campaña, Javier Milei definía a las retenciones como “nefastas” y “expropiatorias”. Como presidente, en julio de 2025 bajó las de soja del 33% al 24%; las de maíz y sorgo del 12 % al 9,5%; para carne vacuna y aviar del 6,75% al 5% y las del girasol del 7,5% al 5,5%.
Desde el campo se podrían generar ventas por unos US$ 50,5 mil millones hacia 2036
Son US$ 6.400 millones más sólo en ese año, según proyecciones de la Bolsa de Comercio de Rosario. Además, sin los “DEX”, el Estado recaudaría más a partir del cuarto año, por mayor actividad económica.

Cuando se elaboró el presupuesto nacional, a fines del pasado año, se calculó que las retenciones aportarían este año cerca de 9,97 billones (unos US$ 6.800 millones) que no se coparticipan. El sector es el mayor recurso de las arcas nacionales después del IVA, el impuesto a las Ganancias y el impuesto al cheque.

En este escenario, cabe destacar que según la Bolsa de Comercio de Rosario, en 2025, Santa Fe generó exportaciones por un valor de US$ 16.190 millones, lo que representó el 19% de los envíos totales de Argentina. De ese total, casi 75% son exportaciones agroindustriales (harinas y pellets, grasas y aceites, cereales, semillas) que pagan derechos que recauda en su totalidad el gobierno central.
La pulseada por los dólares
Entre extremos de estatistas-fiscalistas por un lado y productivistas-liberales por el otro, la principal fuente de dólares genuinos de la Argentina (mientras el Rigi promete sumar hidrocarburos y minerales) ha sido sometida a una fuerte tensión por la distribución (si no la apropiación) del recurso, que poco presta atención a la generación de riqueza.
Una en la que incluso el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, viene reclamando por la eliminación de las retenciones. En la lógica provincial, eso supone más recursos en bolsillos de productores que están obligados a “enterrar” sus inversiones (máquinas, camionetas, semillas, derrame a inmuebles y consumo regional). Y porque más “ganancias” aportaría impuestos coparticipables.
En esa línea, lo mejor para la economía es que menos impuestos se conviertan en más producción. Pero… ¿es así? Bolsa de Comercio de Rosario analizó el impacto económico de suprimir los derechos de exportación al sector agropecuario argentino hacia el año 2036.
Tomás Rodríguez Zurro, Franco Ramseyer, Emilce Terré y Julio Calzada, especialistas de la Bolsa de Comercio de Rosario, analizaron que eliminar las retenciones supone un salto significativo en la superficie sembrada y en el volumen total de producción, liderado principalmente por la soja.

El estudio destaca que la mayor rentabilidad y actividad comercial compensarían la pérdida inicial de ingresos fiscales a través de otros impuestos nacionales y provinciales. De acuerdo con las proyecciones, el Estado alcanzaría un superávit recaudatorio neto a partir del cuarto año de implementada la reforma.
Un salto significativo
La eliminación de los derechos de exportación (DEX) tendría un impacto positivo y significativo en el área sembrada total de Argentina hacia el año 2036, según las proyecciones del modelo AGMEMOD-BCR
Los efectos principales se detallan a continuación:
Incremento del área total: Bajo un escenario de eliminación de retenciones, el área sembrada alcanzaría las 43,4 millones de hectáreas en la campaña 2035/36
. Esto representa unas 2,2 millones de hectáreas adicionales (un crecimiento del 5,4%) en comparación con el escenario base, donde se mantendrían las alícuotas actuales (41,1 millones de hectáreas)
. Liderazgo de la soja: El cultivo que experimentaría el mayor crecimiento absoluto y relativo es la soja
. En el escenario sin retenciones, su área sembrada aumentaría un 13% respecto al escenario base, pasando de 19,56 a 22,07 millones de hectáreas

Impacto en otros cultivos
A diferencia de la soja, otros cultivos podrían ver una ligera reducción en su superficie sembrada respecto al escenario base debido a una reasignación de tierras hacia cultivos más rentables tras la reforma.
El trigo caería un 3% (de 6,29 a 6,08 millones de hectáreas) y el maíz tendría una leve disminución del 1% (de 10,38 a 10,30 millones de hectáreas). En girasol y cebada se mantendrían prácticamente sin cambios en comparación con el escenario base para el año 2036.
En conclusión, la medida impulsaría una expansión de la frontera agrícola impulsada primordialmente por la soja, compensando con creces las pequeñas variaciones negativas en otros cereales y resultando en un aumento neto de la superficie productiva nacional.
Más dólares para el país
La eliminación de los derechos de exportación (DEX) generaría según el estudio un incremento sustancial tanto en el volumen de envíos al exterior como en el ingreso de divisas para el país hacia el año 2036.
El informe calcula que la medida permitiría alcanzar exportaciones por un valor de US$ 50.500 millones anuales. Esto representaría un ingreso adicional de US$ 6.400 millones cada año en comparación con el escenario donde se mantienen las retenciones actuales (US$ 44.100 millones).
Es porque el complejo agroindustrial exportaría 14,1 millones de toneladas (Mt) adicionales respecto al escenario base, lo que equivale a un crecimiento del 13% en el volumen total despachado
El complejo soja sería el principal motor de la ganancia de divisas, aportando más de US$ 5.200 millones por encima de lo proyectado en el escenario base. En términos de volumen, el poroto de soja mostraría el mayor salto porcentual con un aumento del 35%.
En trigo, las exportaciones crecerían un 12%, pasando de 12,1 a 13,5 Mt; en maíz se registraría un aumento del 6%, alcanzando las 42,9 Mt; en subproductos de soja, la harina de soja crecería un 15% (38,7 Mt) y el aceite de soja un 17% (7,8 Mt). Por último el biodiésel también experimentaría un alza del 15% en sus volúmenes exportados.









