“La adopción de inteligencia artificial ya dejó de ser un fenómeno marginal entre las PyMEs argentinas. Un 41,6% de las empresas encuestadas declara utilizar al menos una tecnología de IA y, entre las que todavía no la incorporaron, casi la mitad considera probable hacerlo en los próximos 24 meses”.
Un 41,6% de Pymes usan IA pero la mayoría sin plan ni capacidades para pegar el salto productivo
Faltan gobernanzas, capacidades técnicas, presupuestos específicos, usos centralizados o medición de los impactos. Sin esos factores, la mejora en el proceso productivo es de escasa a nula. El fenómeno no impacta en el empleo.

El párrafo pertenece al resúmen ejecutivo de la encuesta nacional sobre adopción de IA en Pequeñas y Medianas Empresas de la Argentina, elaborado por Alejandro Avenburg, Macarena Santolaria y Joan Manuel Vezzato para el Nodo Argentino de Inteligencia Artificial.
Nadia (IA) es una iniciativa del CEPE - Di Tella y Fundar, que busca impulsar una agenda estratégica para la adopción de inteligencia artificial en Argentina.
Este informe fue elaborado por el centro de políticas públicas de la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella, (CEPE Di Tella) y Fundar, en el marco de su agenda conjunta sobre inteligencia artificial, innovación y desarrollo productivo.

El trabajo fue posible gracias al relevamiento de empresas realizado por la Fundación Observatorio PyME, una entidad sin fines de lucro dedicada a la producción, monitoreo y análisis de información sobre las PyMEs argentinas, con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo.
El proyecto promueve la articulación entre sector privado, sector público y academia para generar evidencia, identificar condiciones de adopción y contribuir al diseño de políticas y estrategias orientadas a un uso productivo de la IA.
El informe reseña que la adopción de la IA en las Pymes es “un proceso muy reciente y acelerado, concentrado sobre todo en 2024 y 2025, en línea con la expansión de herramientas generativas de texto y código de bajo costo de entrada”.
En expansión y desigualdad
Reseña el reporte que “la IA ya forma parte del conjunto de herramientas habituales de una porción significativa de las empresas argentinas y que su expansión probablemente continúe en el corto plazo. La difusión de la IA, sin embargo, muestra una trayectoria heterogénea que reproduce desigualdades sectoriales y tecnológicas preexistentes.

“El sector de software y servicios informáticos -detalla- lidera con claridad, con una tasa de adopción del 85,4% y un perfil de uso más intensivo en tecnologías de mayor complejidad, como machine learning, análisis de datos y automatización de decisiones".
Añade que "en contraste, en buena parte de los sectores industriales la adopción es menor y se concentra sobre todo en herramientas generativas aplicadas a funciones de apoyo, como marketing, ventas o administración”.
El perfil de adopción de IA en las empresas “se asocia de manera sistemática con la base digital previa; en particular, el uso de tecnologías de nube, comunicación y software de diseño y desarrollo en sus versiones pagas.”
“En otras palabras -define Nadia (IA)- la brecha de IA está asociada a una brecha de digitalización: las empresas y sectores que ya contaban con mejores capacidades tecnológicas están hoy en mejores condiciones de incorporar estas herramientas, mientras que los rezagados enfrentan mayores dificultades para hacerlo”.
Dónde es incipiente
Para el informe, si bien la adopción de IA ya está extendida, “la mayor parte de esa incorporación sigue siendo incipiente desde el punto de vista organizacional.
“Predominan usos apoyados en herramientas generativas de texto y código, adoptadas recientemente y aplicadas sobre todo en funciones de apoyo, pero todavía con baja formalización interna”.

Explica que “la taxonomía propuesta en el estudio muestra que la mayor parte de las firmas adoptantes se concentra en estadios tempranos: las empresas ‘experimentales’ representan el 56% de las adoptantes y se caracterizan, precisamente, por incorporar IA sin haber desarrollado aún capacidades técnicas ni marcos de gobernanza que permitan sostener, coordinar y escalar ese uso”.
Lo que falta para el salto
“Sin una buena gobernanza ni un desarrollo de capacidades técnicas y organizacionales, resulta difícil que se obtenga un aumento sostenido de la productividad a partir de tecnologías de IA. Apenas un 4% de las firmas cuenta con un presupuesto específico para IA y solamente un 3,3% de las mismas dispone de una política formal escrita”.
Los autores explican que la gestión del uso de la inteligencia artificial “suele ser descentralizada, difusa o directamente poco clara. A esto se suma un desarrollo todavía limitado de capacidades internas: solo un 4,5% de las empresas incorporaron perfiles especializados en IA, si bien la capacitación en IA por parte de las empresas alcanza un 46,4% de las mismas.
“Un 57% de las firmas que usan IA no mide formalmente el impacto de la IA sobre su desempeño; en este contexto, el riesgo no es sólo que muchas firmas adopten tarde, sino que una parte importante de las que ya adoptaron no logre pasar de la experimentación al aprovechamiento efectivo”.
Concluyen que eso sucede “justamente porque carece de las inversiones complementarias -en organización, capacidades y gobernanza- que permiten convertir una prueba puntual en una mejora sostenida”.
Bajo impacto al empleo
El uso de la inteligencia artificial (IA) en las PyMEs argentinas tiene actualmente un impacto limitado en la reducción directa de puestos de trabajo según la encuesta, aunque está impulsando una transformación en la naturaleza de las tareas y en la demanda de nuevas capacidades.
A continuación, se detallan los efectos principales identificados en las fuentes:
Baja incidencia de despidos actuales: La gran mayoría de las empresas que adoptaron IA (91,2%) declara no haber reducido su personal como consecuencia de la incorporación de estas tecnologías. Solo un 7% reportó reducciones y un marginal 1,8% estima realizarlas en el futuro próximo.
Expectativas de reducción sectorial: A pesar de la estabilidad actual, la expectativa de reducción de empleos a futuro es mayor en sectores específicos. Los rubros de metalmecánica (20,8%) y software (20,7%) son los que reportan los valores más altos de expectativa de reducción de personal vinculada a la IA.
Transformación de perfiles laborales: La IA está rediseñando los roles tradicionales. Un caso notable es el de los programadores, quienes están pasando de ser desarrolladores de código manual a convertirse en "ingenieros de soluciones", enfocados en diseñar arquitecturas, conectar piezas de software y validar el código generado por la IA.
Aumento de la productividad con la misma dotación: La tendencia en empresas líderes es la reorganización interna para que los equipos puedan "hacer más con la misma dotación". Esto implica que la IA se utiliza para absorber tareas repetitivas y liberar capacidad en empresas que operan al límite.
Déficit de personal calificado: El impacto más crítico no es el desplazamiento, sino la falta de talento. El 42,2% de las empresas identifica la falta de personal calificado como uno de los principales obstáculos para avanzar con la IA. Esta es la barrera más alta en empresas en estadios avanzados de adopción (60% en las "optimizadoras").
Necesidad de capacitación y educación: Existe una demanda masiva (68,4% de las empresas) por políticas públicas que fortalezcan la educación secundaria y universitaria en IA, así como la formación continua para los empleados actuales (40,7%), con el fin de cerrar la brecha de capacidades.
En conclusión, la IA en el sector PyME se percibe actualmente más como una herramienta de asistencia y mejora operativa que como un sustituto del empleo, aunque su consolidación depende de una gestión del cambio organizacional que acompañe la evolución de las tareas de los trabajadores.








