En un mercado laboral cada vez más dinámico y exigente, la percepción de empleabilidad de los argentinos convive con una paradoja cada vez más evidente. Mientras casi nueve de cada diez trabajadores aseguran estar en condiciones de conseguir empleo, siete de cada diez reconocen haber perdido oportunidades concretas por no contar con las habilidades necesarias.
El mercado laboral exige más: la falta de habilidades limita oportunidades
Aunque la mayoría de los argentinos se percibe en condiciones de insertarse en el mercado laboral, crece la brecha entre las habilidades disponibles y las que demandan las empresas, lo que deja en evidencia un problema estructural que impacta directamente en el acceso a nuevas oportunidades.

El dato surge de un relevamiento difundido por Randstad en la previa del Día del Trabajador, y expone una tensión creciente entre expectativas individuales y demandas del sistema productivo. La brecha de habilidades aparece como uno de los principales desafíos de cara al futuro inmediato del empleo.

La encuesta revela que el 89% de los trabajadores en Argentina se considera empleable, una cifra que se ubica en línea con Uruguay y por encima de Chile. Sin embargo, esa autopercepción positiva choca con obstáculos reales en los procesos de selección, donde la falta de conocimientos específicos termina siendo un factor determinante.
Capacitación, la deuda pendiente del mercado laboral
En un contexto marcado por la digitalización, la automatización y el avance de la inteligencia artificial, la actualización constante se vuelve una condición indispensable. Sin embargo, los datos muestran que el acceso a instancias de formación sigue siendo limitado para buena parte de la población.
Solo el 42% de los trabajadores argentinos realizó algún tipo de capacitación formal en los últimos seis meses. Al mismo tiempo, casi uno de cada cuatro asegura no haberse formado en más de dos años, lo que evidencia una desconexión creciente con las nuevas demandas del mercado.

A este escenario se suma un dato preocupante: el 45% de los trabajadores afirma no recibir nunca capacitación por parte de su empleador. La formación dentro de las organizaciones, lejos de consolidarse como una política estructural, continúa siendo una excepción.
En este sentido, Andrea Ávila advirtió que la empleabilidad ya no depende únicamente de los conocimientos adquiridos en el pasado, sino de la capacidad de adaptarse y aprender de manera permanente.

Experiencia, edad y cambios: las barreras invisibles
Al analizar los factores que limitan el acceso al empleo, el informe identifica a la falta de experiencia específica como el principal obstáculo, mencionado por el 38% de los encuestados. Le siguen la edad, con un 26%, y los cambios en el mercado laboral, con un 16%.
Aunque la brecha digital no aparece como la principal preocupación, su impacto es innegable. La velocidad de transformación tecnológica redefine los perfiles requeridos y acorta la vida útil de las competencias, generando un desajuste cada vez más profundo entre oferta y demanda laboral.
Frente a este panorama, los trabajadores argentinos muestran una fuerte predisposición a la autogestión del aprendizaje: el 76% afirma que se capacitaría por su cuenta si su empleo lo requiriera. Este dato refleja no solo una actitud proactiva, sino también una respuesta a la falta de políticas sistemáticas de formación dentro de las empresas.

El estudio también deja en claro que la capacitación y las oportunidades de crecimiento profesional comienzan a consolidarse como factores clave a la hora de elegir un empleo. En un escenario competitivo, las organizaciones que invierten en el desarrollo de su talento no solo mejoran su productividad, sino también su capacidad de atraer y retener trabajadores.








