El ánimo empresario no repunta y predomina la cautela para el segundo trimestre en las fábricas y góndolas del país. Así lo reflejaron los informes de Encuesta de Tendencia de Negocios que el INDEC publicó este martes para la industria manufacturera y para supermercados y autoservicios mayoristas.
Frío clima hacia junio predomina entre industriales y supermercadistas
Balances negativos en la confianza empresarial de cara al segundo trimestre del año. Industria siguió siendo la más golpeada, con un ICE de -18,3%, mientras que supermercados y autoservicios mayoristas marcaron -6,2%. En ambos casos, la demanda aparece como el principal freno.

“En las expectativas relevadas para el período de abril a junio, el Indicador de Confianza Empresarial se ubicó en terreno negativo, con una evaluación floja del presente y un segundo trimestre que se imagina más para resistir que para despegar. En la industria, el ICE quedó en -18,3%. En el comercio mayorista y supermercadista, en -6,2%.
Industria manufacturera
En el caso fabril, el dato más duro volvió a estar en la cartera de pedidos. El 50,9% de las empresas industriales consideró que en marzo el nivel actual de pedidos de clientes estaba por debajo de lo normal, mientras apenas 2,9% lo ubicó por encima. De ahí salió un balance de -48,0%, el componente más contractivo del ICE. A eso se sumó que solo 15,1% espera que la producción aumente entre abril y junio, frente a 20,1% que cree que disminuirá, con un balance de -5,0%.

La evaluación del presente también acompañó ese tono. El diagnóstico combina ventas flojas, financiamiento incómodo y un comercio exterior acotado. Para marzo, la situación empresarial actual del negocio arrojó un balance de -25,1%; el nivel actual de exportaciones, otro de -32,1%; la situación financiera, -14,8%; y el acceso al crédito, -28,8%.
Cuando el relevamiento pregunta por el principal factor que limita la capacidad para aumentar la producción, la respuesta se vuelve todavía más clara. La demanda interna insuficiente concentró 52,5% de las respuestas. Muy por detrás quedaron la competencia de productos importados con 11,5%, la incertidumbre económica con 7,2%, la escasez de materias primas, insumos o componentes con 4,7% y los problemas financieros con 4,2%.
Supermercados y autoservicios
En supermercados y autoservicios mayoristas el balance general fue menos negativo que en las fábricas, aunque igual quedó por debajo de cero. El ICE marcó -6,2%, con una situación comercial actual que tuvo un balance de -32,0%: el 37,3% la definió como mala y apenas 5,3% como buena.
La percepción del presente sigue deteriorada, aunque el informe deja una expectativa futura algo menos contractiva que la industrial. Ese matiz aparece cuando se mira el próximo trimestre. Ante la pregunta sobre la situación comercial entre abril y junio, 16,0% respondió que mejorará y 14,7% que empeorará, con un balance apenas positivo de 1,3%.

Ese leve optimismo convive con señales negativas en otras variables: el nivel actual de stocks tuvo un balance de -12,0%, y el diagnóstico financiero tampoco fue cómodo, con un balance de -14,7%. A su vez, el acceso al crédito dejó un saldo de -28,0%, muy parecido al mal clima que también se observó en la industria.
Los límites que ven los supermercadistas y mayoristas se parecen bastante a los que detectan las fábricas, aunque con otra composición. El principal freno fue la demanda, mencionada por 58,7% de las empresas. Después aparecieron el costo laboral con 17,3%, el costo de financiamiento con 6,7%, la competencia en el propio sector con 5,3% y, más abajo, el acceso al crédito bancario o la superficie de ventas, ambos con 1,3%.
El trimestre que proyectan
Donde el informe del comercio se vuelve más elocuente es en la conducta preventiva que las empresas dicen que tendrán en los próximos meses. Aun con la situación comercial futura moderada en expectativas, la reacción empresaria sigue siendo defensiva. Sobre el volumen de pedidos a proveedores, solo 1,3% espera aumentarlo, mientras 24,0% prevé reducirlo y 74,7% mantenerlo igual.
En el empleo, la prudencia se vuelve desalentadora. En supermercados y autoservicios mayoristas ninguna empresa respondió que piensa aumentar personal entre abril y junio. El 76,0% anticipó que lo dejará sin cambios y el 24,0% que lo reducirá, con un balance de -24,0%. Al mismo tiempo, 69,3% de las firmas del sector espera que sus precios promedio de venta aumenten en el próximo trimestre, mientras 29,3% cree que no variarán.
Las respuestas de los industriales no varían demasiado. La mayoría se expresó por creer que “no variará” ni la producción ni la demanda. En marzo, además, el nivel de stocks de productos terminados quedó apenas por encima del equilibrio, con un balance de 2,1%, sugiriendo lo que sugiere una producción que todavía no encuentra una demanda lo suficientemente firme para recomponer la actividad.










