La actividad fabril volvió a mostrarse a la baja. Así lo reflejó el Índice de Producción Industrial Manufacturero publicado este jueves por el INDEC. En febrero, registró un retroceso interanual de 8,7%, mientras que el acumulado del primer bimestre quedó 6% por debajo del mismo período de 2025.
La producción industrial cayó en febrero 8,7% interanual y 4% mensual
El Índice de Producción Industrial Manufacturero mostró una fuerte contracción en el segundo mes del año, con 14 de 16 divisiones en baja y un acumulado negativo de 6% en el primer bimestre.

En la medición desestacionalizada, el IPIM mostró que la caída respecto de enero fue del 4%, lo que borró el alivio que había insinuado el arranque del año (3,1%). Por el contrario, el dato de tendencia-ciclo marcó una variación positiva de 0,2% mensual.

La caída interanual se dio en catorce de las dieciséis divisiones de la industria nacional, según remarcó el informe. Entre las más incidentes en el nivel general, se ubicó a Alimentos y bebidas (-6,9%), Maquinaria y equipo (-29,4%), Vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes (-24,6%), Otros equipos, aparatos e instrumentos (-24,6%), Prendas de vestir, cuero y calzado (-18,2%) y Productos de caucho y plástico (-15,7%). Del otro lado, solo dos divisiones mostraron incidencias positivas: Refinación del petróleo, coque y combustible nuclear, con 19,7%, y Sustancias y productos químicos, con 3,7%.
Caída apoyada en la demanda interna
El resumen por grandes categorías mostró que, en febrero, los bloques de Automotores y otros equipos de transporte retrocedieron 24%; Productos de metal, maquinaria y equipo, 20%; Textiles, prendas de vestir, cuero y calzado, 22,6%; y Minerales no metálicos y metálicas básicas, 10,1%. El único agregado que mostró una mejora fue Refinación del petróleo, químicos, productos de caucho y plástico, con 2,7%, aun cuando dentro de esa categoría también hubo rubros que siguieron en baja.
El registro de alimentos importa también por el peso específico que tiene esa división sobre el nivel general. El INDEC detalló que Alimentos y bebidas cayó 6,9% interanual en febrero, con una incidencia negativa central de la molienda de oleaginosas, que se hundió 21,9%. También retrocedieron carne vacuna (-8,2%), carne aviar (-7,4%), fiambres y embutidos (-9%), galletitas, panadería y pastas (-6,3%), bebidas (-8,6%) y otros productos alimenticios (-9,9%). Apenas unos pocos ítems se mostraron en verde, entre ellos los lácteos, que subieron 8,1%, y yerba, té y café, con 13,3% acumulado en el año.

Dentro de la división de alimentos, el informe agrega datos sectoriales que ayudan a leer mejor los comportamientos. En carne vacuna, “se observa una disminución de 9,8% en el volumen de carne bovina destinado al mercado interno –principal destino de la producción nacional–, medido por su consumo aparente”. Y en lácteos, la suba de 8,1% respondió “principalmente a una mayor elaboración de leche en polvo y manteca”, en un contexto donde la producción primaria de leche creció 10,6% interanual, según el organismo en base a datos de la Dirección Nacional de Lechería de la SAGyP.
Eso explica por qué el dato de febrero no puede leerse como un episodio encapsulado. El primer bimestre quedó 6% abajo y la serie desestacionalizada mostró un freno brusco después del 3,1% positivo que había marcado enero. La secuencia inmediata, de hecho, dejó un arranque de 2026 más flojo que el cierre de 2025: enero había mostrado una caída interanual de 3,3%, y febrero amplió ese retroceso hasta 8,7%. Es decir, no hubo una corrección menor dentro de una mejora lineal; hubo una profundización.
Maquinaria, autos y textil: mayores derrumbes
Donde la caída se volvió más dura fue en la producción de bienes de capital y consumo durable, evidenciando menor demanda interna y mayor competencia importada. En maquinaria y equipo, la contracción interanual fue de 29,4%. Dentro de esa división, la maquinaria agropecuaria cayó 37,7%; los aparatos de uso doméstico, 38,0%; la maquinaria de uso general, 16,8%; y otra maquinaria de uso especial, 11,9%.
El informe puntualiza que la principal incidencia negativa estuvo en la maquinaria agropecuaria y que en febrero “se observa una menor producción y venta, principalmente, de tractores, cosechadoras, pulverizadoras autopropulsadas y sembradoras”. En aparatos de uso doméstico, además, la baja respondió “principalmente a una menor fabricación de heladeras y lavarropas” y, según indica el organismo, “se registra una mayor competencia de productos importados”.

El complejo automotor mostró un cuadro similar. La división de vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes cayó 24,6% interanual, con una baja de 29,9% en la fabricación de vehículos automotores. El informe describió que hubo “una menor cantidad de unidades producidas de automóviles, utilitarios y de vehículos de transporte de carga y pasajeros”. Según datos de ADEFA citados por el INDEC, las ventas a concesionarios de automóviles y utilitarios nacionales se desplomaron 45,9%, mientras que la participación de esas unidades nacionales sobre el total vendido a concesionarios fue de 30,9% en el primer bimestre. A eso se sumó que las exportaciones de automóviles y utilitarios retrocedieron 37,2% y 24,0%, respectivamente, con una baja marcada en los envíos a Brasil, que mostró una disminución de 25,7% en febrero.
La caída también se derramó sobre la fabricación de autopartes, que retrocedió 22,1% interanual “debido principalmente a la caída del nivel de comercialización en el mercado interno”. El INDEC agregó que “la baja en la actividad productiva por parte de las terminales automotrices impactó negativamente en las ventas de autopartes para equipo original” y que, además, se observó “una caída en el nivel de ventas externas de autopartes”.
El sector de indumentaria, por su parte, volvió a ser de los segmentos más castigados en el mes. Productos textiles se hundió 33,2% interanual, mientras que prendas de vestir, cuero y calzado retrocedió 18,2%. Dentro de los textiles, la producción de tejidos y acabado de productos textiles cayó 47,0% y los hilados de algodón, 30,7%. En cuanto al diagnóstico, el informe identifica de fuentes empresarias que “los fabricantes nacionales enfrentan una menor demanda interna de sus productos” y, “al mismo tiempo, se observa una mayor competencia de productos importados”.










