Más de 600 empresarios industriales plantearon en Rosario la necesidad de "generar propuestas para un futuro con desarrollo para los 47 millones de argentinos" en un contexto mundial incierto donde "el peligro va a crecer" según dijo Juan Gabriel Tokatlián; pidieron no dejar en manos del mercado el desarrollo del país, reclamaron por medidas que los ponga en un pie de igualdad con el resto de los países del mundo para poder competir y mandaron un mensaje al gobierno nacional "el equilibrio fiscal es importante, pero el equilibrio económico es el medio para alcanzar el desarrollo".
Industriales debatieron una agenda para el desarrollo y pidieron un RIGI para pymes
Más de 600 industriales acordaron la necesidad de políticas industriales que apuntalen el crecimiento que incluya a todos los argentinos. Destacaron el equilibrio fiscal, pero dijeron que con eso solo no alcanza.

Todos los presentes en el encuentro, que fue cerrado por el gobernador Maximiliano Pullaro, coincidieron en que Argentina tiene enormes oportunidades y desafíos por delante, con sectores como el agroindustrial, la energía y la minería con un "potencial espectacular", pero que con eso solo no alcanza y que se necesitan políticas industriales activas, sobre todo para las empresas pymes que hoy están fuera de los regímenes de incentivos que propone el gobierno, para las cuales propusieron un RIGI como el que tienen algunos sectores de la industria nacional o, un poco más amplio, para el sector transable de la economía como pidió el titular de la UIA, Martín Rapallini.
"No podemos dejar el desarrollo del país en manos del mercado. Necesitamos políticas articuladas entre los sectores públicos y privados", dijo durante su participación el presidente de la Federación de Industriales de Santa Fe, Javier Martín, quien a renglón seguido enfatizó que el crecimiento de Argentina "tiene que ser social e inclusivo, no solo económico", al tiempo que pidió por los recursos para las universidades y institutos como el INTI y el INTA, imprescindibles si el objetivo del país es aumentar las exportaciones.

Entre las políticas que el titular de Fisfe cree que deben estar dentro de la discusión entre los sectores privados y público, además de políticas que incentiven la producción, están las vinculadas al área de infraestructura que el gobierno nacional tiene paralizadas, las asimetrías fiscales como los costos laborales no salariales que hacen que en el país hasta los productos importados cuesten el doble que en los países vecinos "por la suma de costos y distorsiones", como dijo Rapallini.
Martín destacó el diálogo con el gobierno provincial que derivaron en beneficios e incentivos como las políticas de financiamiento a través del subisdio de tasas de interés, la continuidad de los programas de obras públicas que el ministro de la Producción Gustavo Puccini dijo que sumaban más de U$S 2.000 millones, los programas de capacitación y la tarea que llevaron adelante en la comisión tributaria, entre otros.
En este sentido, el ministro de la Producción, Gustavo Puccini, describió las políticas del gobierno de Santa Fe hacia el sector productivo sobre tres ejes: orden y equilibrio fiscal, seguridad y orden público e incentivos productivos con el objetivo de "no aplastar al que produce". En ese contexto enumeró alguna de las medidas que se fueron tomando como el subisdio a las tasas de interés por 10.000 millones de pesos y la Ley de Alivio Fiscal por la que la provincia dejó de recaudar 86.000 millones de pesos que quedaron en el sector productivo.
Por su parte el intendente de la ciudad de Rosario, Pablo Javkin, criticó el equilibrio fiscal porque se hace a costa del bienestar de la gente ya que, entre otras cosas, corta el financiamiento de obras públicas destinadas a mejorar las condiciones de vida de la sociedad y dijo que el aporte de su gestión es prepara los talentos para el mundo de la inteligencia artificial.

Un sector con historia
Tanto el presidente de Fisfe como el titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rapallini, destacaron las capacidades y la memoria industrial de Argentina, que lo hace un país distinto al resto de Sudamérica a excepción de Brasil que tiene una historia similar a nuestro país. "Argentina tiene vocación industrial, la industria en nuestro país no se generó artificialmente, hay empresarios que construyeron valor", enfatizó.
En el caso del titular de la UIA describió el contexto en el que la industria argentina funciona hoy, donde compite con el mundo. "El problema que tenemos es que a las reglas de juego las define el mundo, donde compiten empresas, pero también sistemas y tenemos que adaptarnos", dijo y puso el ejemplo de China, uno de los que fijan las reglas del juego y que representa entre el 35 y el 40% del PBI mundial, que entendieron lo que significa el sector e hicieron planes y programas específicos para su desarrollo.

"Son los primeros que entendieron el rol de la industria en la competitividad mundial. Entendieron la necesidad de desacoplar el sistema y fijar políticas específicas para el sector porque concluyeron que la industria y el sector transable es fundamental para el desarrollo del país", dijo, al tiempo que destacó el profundo desafío que los industriales tienen por delante con la competitividad global, en cómo construir las reglas y dictar las políticas para generar igualdad de oportunidades con el resto del mundo
"No queremos privilegios, queremos competir y debemos adaptarnos sino quedaremos afuera. Tenemos que alinear nuestro sistema con el sistema global", dijo al tiempo que rechazó la idea, agitada por un sector del gobierno, pero también de la sociedad, de que el sector industrial "pesca en la pecera". Tenemos que acordar un contrato productivo que sea un compromiso de todas las partes para mejorar, ser más eficientes", propuso el titular de la UIA.








