En el último trimestre se aceleraron las canastas básicas y cerraron el año encima de la inflación
Con la inflación en 2,8%, el INDEC informó que tanto la canasta alimentaria como la total volvieron superar el IPC en diciembre y recalentaron el aumento de indigencia y pobreza. Así, una familia tipo necesitó más de $1,3 millones para no ser pobre al finalizar el 2025.
Alimentos y bebidas no alcohólicas registraron aumentos del 3,1% en diciembre. Foto: Archivo / Xinhua / Martín Zabala.
El costo de cubrir lo básico se aceleró y se despegó del índice general de precios en el cierre de 2025. Pese a que el dato anual de inflación fue el más bajo en ocho años, la medición de las canastas básicas confirmaron el recalentamiento de precios en el último trimestre del año.
Según el organismo, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que determina la línea de indigencia, subió 4,1% mensual; y la Canasta Básica Total (CBT), que marca el umbral de pobreza, también avanzó 4,1% en el último mes del año.
La foto de diciembre
El dato de diciembre fue una confirmación del “recalentamiento” que ya venía insinuándose en la segunda parte del año: por cuarto período consecutivo, el IPC mensual quedó por encima del 2%, con una leve pendiente ascendente desde el piso de mayo (1,5%). En ese marco, las canastas también dieron un salto propio.
Variaciones porcentuales de las canastas respecto al mes anterior, según INDEC.
Según el INDEC, en diciembre una persona adulta necesitó $190.780 para no caer por debajo de la indigencia (CBA) y $423.532 para no ser considerada pobre (CBT).
En términos de hogares, el umbral se vuelve más tangible: un hogar de tres integrantes necesitó $469.319 para cubrir la canasta alimentaria y $1.041.888 para superar la canasta total. Para una familia tipo de cuatro miembros, la CBA se ubicó en $589.510 y la CBT en $1.308.713,26. En un hogar de cinco personas, la línea trepó a $620.035 para no ser indigente y a $1.376.478 para no ser pobre.
Valorización mensual de la canasta básica alimentaria y de la canasta básica total, según INDEC.
En el último mes del año, la comparación directa indica que mientras el IPC subió 2,8% ambas canastas avanzaron 4,1%; es decir, el “piso” de ingresos necesarios para cubrir los servicios básicos y alimentos indispensables que marcan las necesidades mínimas se movió bastante más rápido que el promedio de precios.
Tres meses al alza
El comportamiento de diciembre no fue aislado. En octubre, tanto la CBA como la CBT habían subido 3,1%, superando por primera vez en seis meses al IPC de ese mes (2,3%). Y noviembre profundizó el quiebre: la CBA trepó 4,1% y la CBT 3,6%, mientras la inflación fue 2,5%.
Evolución mensual de la CBT desde diciembre de 2024 a diciembre de 2025 para adulto equivalente y hogares 1, 2 y 3.
El comportamiento estadístico del tramo final del año evidencian que las canastas básicas encadenaron tres meses consecutivos creciendo por encima del índice general, revirtiendo la curva de comparación que tuvo lugar durante la primera parte de 2025, cuando el recorrido consignado en estas mediciones venían aumentando por debajo del IPC.
Evolución mensual de la CBA desde diciembre de 2024 a diciembre de 2025 para adulto equivalente y hogares 1, 2 y 3.
En tanto, el acumulado anual mostró que la Canasta Básica Alimentaria cerró 2025 con un incremento del 31,2%, prácticamente en línea con el 31,5% del IPC. Por el otro, la Canasta Básica Total acumuló 27,7% y quedó por debajo del índice general, una diferencia que habla de un tramo no alimentario que, en el promedio del año, corrió más lento.
Así, mientras el IPC anual ofrece al Gobierno un dato positivo “macro” de una inflación que bajó al menor nivel desde 2017, el informe de canastas deja la contracara micro: a fines de 2025, cubrir lo básico se encareció más rápido que el promedio, empujando con más fuerza los ingresos necesarios para no caer bajo las líneas de indigencia y pobreza.