La inflación mayorista de Argentina volvió a ganar velocidad en septiembre y mostró una presión bastante mayor que la observada durante el mismo mes en los precios al consumidor.
La inflación mayorista aceleró en septiembre y superó el IPC por el salto de la energía
El índice mayorista registró en el último mes su nivel más alto desde abril. La suba de estos valores mete presión sobre la cadena de precios, en contraste con la calma de importados.

El INDEC informó que el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) subió 3,2% mensual, frente al 2,1% de agosto, y acumuló un incremento de 22,8% durante los primeros nueve meses de 2026. En términos interanuales quedó en 29,2%. Es la mayor variación mensual desde abril.
El movimiento contrasta con el IPC conocido esta semana, que avanzó 1,9% en septiembre, acumuló 23,6% durante el año y registró una variación interanual de 33,4%.
La comparación exige cautela: ambos índices miden universos distintos y un aumento mayorista no se traslada automáticamente ni en la misma proporción a los precios finales. Pero el salto de septiembre introduce una señal de presión en una etapa anterior de la cadena.
El petróleo explicó casi la mitad del aumento
El INDEC señaló que el avance del IPIM fue consecuencia de “la suba de 3,4% en los productos nacionales y de 0,4% en los productos importados”.
La aceleración estuvo particularmente concentrada en los productos primarios, que aumentaron 7,9% mensual. Dentro de ese conjunto, petróleo crudo y gas se encarecieron 15%.

El informe identifica precisamente a “Petróleo crudo y gas, con 1,43 puntos porcentuales” como la división de mayor incidencia positiva sobre el índice general. Como el IPIM avanzó 3,16 puntos antes del redondeo, ese rubro explicó por sí solo alrededor del 45% de toda la inflación mayorista del mes.
También incidieron productos agropecuarios, con 0,30 punto; refinados del petróleo, 0,28; alimentos y bebidas, 0,20; y sustancias y productos químicos, 0,16.
El Índice de Precios Básicos del Productor, que mide los precios recibidos por productores locales sin impuestos y contempla también exportaciones, mostró una señal todavía más intensa: subió 3,8%, explicado por un aumento de 7,9% en primarios y de 2,1% en manufacturas y energía eléctrica.
La presión vino de los precios nacionales
Otra característica relevante de septiembre es que el movimiento no estuvo encabezado por las importaciones.
Los productos nacionales aumentaron 3,4% en el IPIM, mientras los importados apenas lo hicieron 0,4%. En el índice básico mayorista la diferencia fue incluso mayor: 3,7% contra 0,3%.

La aceleración, por lo tanto, estuvo fundamentalmente asociada con precios originados dentro de la economía, especialmente materias primas y energía.
Entre los manufacturados, que subieron bastante menos —1,9%—, aparecen alimentos y bebidas con 1,7%, textiles con 3,5%, refinados del petróleo con 2,2%, químicos con 1,6%, máquinas y equipos con 1,6% y vehículos con 1,9%. La energía eléctrica aumentó 4,1%.
Todavía menor en la comparación anual
El salto mensual no modificó todavía otra característica del proceso inflacionario.
Mientras los precios mayoristas aumentaron 29,2% interanual, el IPC avanzó 33,4%. Y en nueve meses el IPIM acumula 22,8%, ligeramente por debajo del 23,6% minorista.
La señal de septiembre es, entonces, más coyuntural que acumulativa: los precios en la etapa mayorista aceleraron con fuerza y corrieron bastante por encima de los minoristas durante el mes, pero todavía mantienen una variación anual inferior.
La evolución de octubre permitirá observar cuánto de la fuerte suba de materias primas y energía queda absorbido dentro de las cadenas productivas y cuánto termina trasladándose a precios finales en un escenario donde la demanda doméstica continúa mostrando debilidad.








