El informe del Indicador sintético de servicios públicos (ISSP) publicado por el INDEC este viernes dejó un arranque de año sin impulso. En enero de 2026, el índice presentó un aumento de 0,1% respecto de diciembre.
El uso de los servicios públicos también mostró estancamiento al comienzo del año
El Indicador Sintético de Servicios Públicos publicado por el organismo respalda un crecimiento sin impulso en enero, reflejando una economía que comenzó el 2026 sin dinamismo.

Al mismo tiempo, la medición mostró una suba de 0,7% respecto al mismo mes del año anterior. En tanto que la serie tendencia-ciclo tuvo una variación positiva de 0,2% frente al mes previo. Los tres componentes del indicador, tomados en conjunto, avalan la lectura de una economía que comenzó el año planchada.

La comparación en términos desestacionalizados con el cierre de 2025 refuerza esa idea. En diciembre, el ISSP había mostrado una suba interanual de 3,1% y un avance desestacionalizado de 1,8%. Enero, en cambio, bajó fuerte la intensidad de ese movimiento: pasó de 3,1% a 0,7% interanual y de 1,8% a 0,1% mensual.
Al abrir el dato por sectores, la lectura muestra mayor nitidez. Si bien los servicios públicos vinculados a la circulación de personas crecieron; los más ligados al pulso productivo siguieron estancados.
Índice aletargado
El ISSP funciona como una especie de termómetro del uso de servicios básicos: energía, agua, residuos, transporte, peajes, correo y telefonía. No mide precios sino actividad. Por lo que su lectura ayuda a ver qué servicios están siendo más demandados y, con eso, qué partes de la economía muestran algo de movimiento y cuáles siguen raleadas.
En ese punto, enero deja una señal bastante modesta. El 0,7% interanual es un avance muy tenue para un índice que venía de diciembre con un registro más alto y que, en noviembre de 2025, incluso había mostrado una baja interanual del 0,6%. Hay una mejora contra el mismo mes del año previo, sí, pero es una mejora mínima, insuficiente para hablar de una recuperación firme del consumo de servicios públicos.

La propia serie desestacionalizada aporta otro dato incómodo para una lectura optimista. Si en diciembre el indicador había crecido 1,8% respecto de noviembre, enero se quedó en apenas 0,1%. Es decir, el inicio del año mostró un nivel casi inmóvil una vez corregidos los efectos estacionales. Y la tendencia-ciclo, con un 0,2%, tampoco cambia demasiado el cuadro: sigue mostrando una economía de servicios que avanza, en el mejor de los casos, a paso muy corto.
Por eso el ISSP de enero termina funcionando más como respaldo de una meseta que como prueba de una recuperación. El dato general no muestra un desplome, pero tampoco un despegue. Muestra, más bien, un consumo de servicios públicos que acompaña una economía con poco envión. Esa diferencia, chiquita en apariencia, dice bastante sobre la calidad del movimiento económico con el que arrancó 2026.
Señales mixtas
La foto sectorial completa la lectura del informe. El transporte de pasajeros tuvo la mayor expansión interanual, con 6,1%, y además mostró un salto de 3,4% respecto de diciembre en la serie desestacionalizada. Eso lo coloca como el principal sector dinámico del mes. La telefonía también se mantuvo en terreno positivo, con 1,9% interanual y 0,4% mensual desestacionalizado. En tendencia-ciclo, además, el transporte de pasajeros avanzó 1,6% y la telefonía 0,2%.

Del otro lado quedaron varios servicios más ligados al pulso productivo. La demanda de electricidad, gas y agua cayó 3,1% en la comparación interanual. El transporte de carga retrocedió 4,9%. Los vehículos pasantes pagos por peajes bajaron 5,6%. El correo quedó prácticamente sin variación anual y además mostró una caída de 5,3% frente a diciembre en la serie desestacionalizada. En otras palabras: el costado logístico y energético de la economía siguió bastante más débil que el movimiento asociado al traslado de personas.
Ese contraste también se ve en los índices base. En enero de 2026, el transporte de pasajeros alcanzó un índice original de 156,1, por encima del 151,3 de diciembre y del 147,1 de enero de 2025. La telefonía pasó de 283,5 a 284,5. En cambio, el transporte de carga bajó a 86,0, por debajo de los 90,4 de enero de 2025; los peajes cayeron a 142,8 desde 151,3; y electricidad, gas y agua se ubicó en 148,5, también debajo de los 153,2 del mismo mes del año anterior.
El informe no especifica qué causas explican la dinámica. Sin embargo, la información contextual y comparada permite interpretar el comportamiento y suponer que no se trata de un hecho aislado. Lo que aparece, entonces, puede leerse como un comienzo de año donde la movilidad urbana y uso cotidiano de servicios de circulación creció, en medio de una renovada dinámica estival interna a comparación del año pasado. Pero, a su vez, persistió una caída productiva que se volcó en ahorro energético.










