“Pertenecemos a una organización que reúne a legisladores de todo el mundo, que son cristianos evangélicos, que se abre a un debate con quienes no profesan la fe pero de alguna manera entienden que el trabajo que estamos desarrollando nos puede llevar al consenso para lograr algo muy importante: la paz y la reconciliación en todas las naciones”.
Convocan a una “Cumbre de Naciones por la Paz y la Reconciliación”
El diputado provincial Walter Ghione formuló una invitación abierta a participar de un encuentro internacional en Buenos Aires. Habló con El Litoral de su experiencia como pastor y legislador. La vida pública, entre la Biblia y las leyes.

Walter Ghione es diputado provincial por el partido Una Nueva Oportunidad, que integra el oficialista Frente Unidos en Santa Fe. También es pastor Evangélico; estuvo en El Litoral junto al concejal rosarino de la misma fuerza política, Pablo Gavira, para formular una convocatoria abierta.
“Cumbre de Naciones por la Paz y la Reconciliación”. Tal es el nombre de la convocatoria que desde “Parlamento & Fe Internacional” se lanzó para reunir a “autoridades y personas comprometidas con el presente y el futuro de nuestras naciones”. Será del 6 al 8 de mayo en el Palacio Libertad de Buenos Aires.
“En el evento van a estar disertando muchas personalidades de la política, evangélicos de diferentes países, pero también va a haber algunas sorpresas, algunos gobernadores de nuestro país que también van a estar disertando”, expuso Ghione, quien ante la consulta reconoció haber cursado invitación a Maximiliano Pullaro.

“Es una cumbre de paz y de reconciliación, que creemos que es lo que necesitamos, principalmente en nuestro país, pero también lo necesitamos hoy en este contexto internacional en el cual estamos… lo necesitamos en todo el mundo”, afirmó el legislador.
La incursión política
-Sos pastor evangélico y diputado provincial. ¿Cómo es esto de trabajar entre las escrituras sagradas y la Constitución?
-Me tocó ser el primer pastor que es diputado provincial… espero no ser el último. A nosotros nos da esa posibilidad nuestra nuestra estructura, de poder estar interactuando. De hecho, todos los pastores en general, la gran mayoría, tenemos diferentes ocupaciones. Y bueno, a mí me toca esto.

Para mí es muy interesante, porque la Biblia me da los valores y los principios que necesito para para vivir en el día a día y para también profesar mi fe, pero las leyes son muy importantes y queremos estar también en el debate de aquello que que es el marco jurídico que nos regula a todos. Y donde podemos ponernos de acuerdo aquellos que pensamos distinto.
-Tienen un partido político, pero también un “contenedor religioso”, permítame llamarlo así en el plano de lo laico, ¿cómo se concilian estas dos dimensiones?
-La verdad que bien. No es fácil, estamos haciendo nuestros primeros pasos en esto. La comunidad evangélica ha crecido de manera muy importante en todo nuestro país y a medida que va creciendo, cada vez hay más actores que van ocupando diferentes roles en diferentes lugares. Y a nosotros la profesión de nuestra fe no nos impide poder también ser parte del debate en la sociedad.
-Para los que somos desconocedores de los ecosistemas religiosos como el evangélico, ustedes los pastores… se casan, tienen familia, actúan en política, trabajan.
-Nosotros llevamos nuestra vida de fe como cualquier otra persona. No tenemos ningún tipo de de rito diferente ni de costumbres diferentes, Como bien decías, la gran mayoría nos casamos, aquellos que no se quieren casar, no lo hacen… pero en la gran mayoría nos casamos porque llevamos el ministerio juntos con nuestra esposa y también muchas veces con nuestros hijos también.
-¿Cómo es esto de hacer política desde un ambiente con creencia religiosa, en una sociedad en donde la actividad partidaria está afectada por una severa crisis de representatividad?.
-Creo que le sumamos algo algo totalmente diferente a la política, porque justamente, aunque no politizamos nuestras iglesias -no las convertimos en en lugares de debate político- sí desarrollamos un trabajo social basado en los valores cristianos, para personas que muchas veces no son cristianas. Y eso a nosotros nos da muchas herramientas para poder trabajar, ayudar a nuestro prójimo.
-Es un mandato bíblico... ¿y político?
-Es nuestra gran misión en la vida: ayudar a nuestro prójimo, crea o no. Los ayudamos igual y lo hacemos en base a principios cristianos. Y en nuestras comunidades de fe, trabajamos mucho cada día más, instamos a que la gente pueda ser parte de una construcción política, de la ideología que elija, de las ideas que tenga, pero que lleve adelante un servicio a la comunidad.
-La invitación a la Cumbre es abierta, con previa inscripción.
-Invitamos a todos aquellos que quieran acercarse. Pueden encontrar Parlamento y Fe en en las redes sociales, para informarse y participar de esta cumbre internacional que se desarrolla este año en Argentina, pero que todos los años se realiza en diferentes países. Nos encontramos no solamente con legisladores cristianos evangélicos.
La experiencia en Rosario
-Pablo, sos concejal en una ciudad que tiene desafíos sociales muy importantes. ¿Cómo es bajar a ese territorio desde la religión y desde la política?
-Es un gran desafío. Yo no soy pastor pero sí alguien que profesa la religión hace muchísimos años. Desde mi lugar, hoy como concejal y con 32 años de trabajar como periodista y haber caminado las calles de Rosario, voy conociendo las inquietudes de los rosarinos. Eso me ha permitido observar las distintas miradas que tienen todos los rosarinos en los barrios.

-Los partidos tradicionales viven desafíos de crisis de representación.
La Iglesia Evangélica, lo que hizo es ponerse en lugares -Ghione como diputado y yo como concejal- representando a nuestro partido, que es muy chico, pero representando a la Iglesia Evangélica. Es poder traer un poco de luz a eso; desde hace añares lo hacemos en los barrios.
-Tienen un trabajo reconocido en las cárceles.
-Es un detalle que muy pocos conocen. Hace muchos años que se está trabajando en los pabellones evangélicos, en los que -del 100% de los detenidos- aquellos que salen, solamente reincide un 20%. Hay un 80% que no reincide y eso es por el trabajo que se ha hecho. Involucrarme desde un lugar legislativo es mostrar que se puede crear de nuevo la política.








