Temas de absoluta actualidad, como el impacto del fenómeno de El Niño en la región y la situación del financiamiento universitario, fueron los dos ejes centrales de la primera reunión a partir de la nueva conformación del Consejo Social de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), que se realizó este lunes en el recinto del Consejo Superior. El encuentro permitió poner en común las acciones que lleva adelante la institución, escuchar las preocupaciones de distintos sectores y abrir una agenda de trabajo conjunto.
El Consejo Social de la UNL debatió sobre El Niño y el presupuesto universitario
Los nuevos integrantes del órgano consultivo sesionaron por primera vez en el Consejo Superior. Desde la UNL explicaron el alcance de los temas abordados y adelantaron que buscarán duplicar las reuniones plenarias y crear comisiones de trabajo para dar continuidad al intercambio con representantes de distintos sectores de la sociedad.

La reunión estuvo encabezada por la rectora Laura Tarabella y contó con representantes de gobiernos locales, del Ejecutivo provincial, de organizaciones de la sociedad civil, del ámbito productivo, del trabajo y de la cultura. Se trató de la primera sesión constitutiva de los nuevos integrantes, luego de que el cuerpo se reuniera por última vez en agosto de 2025.
“Conforman el cuerpo 11 consejeros que, tal vez no se sepa, pero la universidad estatutariamente conforma este espacio para que voces externas participen en lo que nuestra institución lleva adelante como sus misiones principales”, explicó Sergio Cosentino, secretario general de la UNL, en diálogo con El Litoral, tras el encuentro.
Según detalló, la renovación de las nuevas autoridades universitarias y de los representantes de los distintos sectores había postergado la convocatoria. El objetivo ahora es recuperar una dinámica de trabajo más frecuente y aprovechar el Consejo como un espacio de intercambio con actores que conocen de primera mano las necesidades del territorio.
El Consejo Social es un órgano consultivo incorporado al Estatuto de la UNL, aprobado en 2012. Su función es asesorar a las autoridades universitarias en la formulación o modificación de programas institucionales que respondan a necesidades sociales en materia educativa, científica, tecnológica, de desarrollo social y cultural.

Por resolución del Consejo Superior, fueron designados para integrar el Consejo Social de la UNL los siguientes miembros: por el Gobierno provincial, Lisandro Villar; por la Municipalidad de Santa Fe, el intendente Juan Pablo Poletti; por la Municipalidad de Gálvez, su intendente Mariano Busso (en representación de las localidades donde la UNL tiene sedes); por el área de Deportes, Germán Chiaraviglio; por Cultura, Rubén Carughi y Marilyn Contardi; por la Sociedad Civil, Ana María Cecchini de Dallo e Ivana Pintos; por Producción, Verónica Eizmendi e Ivana Taborda; y por Trabajo, Claudio Girardi.
El Niño y presupuesto
Uno de los temas abordados fue el escenario regional ante el fenómeno de El Niño. La secretaria de Extensión de la UNL, Lucrecia Wilson, presentó las acciones que desarrolla la institución, entre ellas las convocatorias al voluntariado y el inicio de un ciclo de capacitaciones a cargo de docentes e investigadores.
Cosentino destacó que el Consejo permitió visibilizar un trabajo universitario que no siempre es conocido fuera de la institución. Al mismo tiempo, señaló que el intercambio con los representantes sociales sirve para recoger sugerencias y asumir nuevos compromisos. “Es oportunidad para que lo conozcan a partir de estos miembros, pero por otro lado se retroalimenta, porque surgen sugerencias que tomamos como universidad”, sostuvo.
El segundo eje fue el financiamiento universitario, sobre el que el secretario económico-financiero de la UNL, Germán Bonino, presentó un informe. Al respecto, Cosentino consideró que “pareciera que es un problema que atañe solamente a quienes participamos de la universidad, pero en realidad esto tiene un impacto mucho mayor, porque está hablando del futuro y del impacto que el nivel superior tiene también en lo económico en el propio ámbito local”.

Para dimensionar las dificultades, el secretario General de la UNL replicó los datos que se dieron a conocer dentro del recinto: que alrededor del 95% de los recursos que llegan del Tesoro nacional se destina al pago de salarios. “Por eso -indicó- la institución tiene un margen muy reducido para afrontar el resto de sus gastos”.
“Con ese 5%, la universidad tiene que pagar los servicios públicos, tiene que pagar las becas, el mantenimiento de los edificios, etc.”, detalló. Y agregó que, de ese remanente, una cuarta parte se destina solamente a la factura de la Empresa Provincial de la Energía (EPE).
El funcionario indicó que la exposición también permitió responder preguntas de los consejeros sobre el uso de los recursos, los mecanismos de auditoría y la transparencia institucional. En ese sentido, recordó que la UNL cuenta con un portal de Gobierno Abierto y que la publicación de información sobre su funcionamiento y sus gastos forma parte de una política sostenida desde antes de los actuales requerimientos nacionales.
Plenarios y comisiones
Uno de los propósitos planteados durante el encuentro fue darle mayor continuidad a la actividad del Consejo Social. De acuerdo con Cosentino, el estatuto establece un mínimo de dos reuniones plenarias al año, pero la intención de la actual gestión es “duplicar” esa frecuencia. Además, explicó que se convocará a los integrantes a trabajar en comisiones entre los plenarios, de modo que los temas puedan desarrollarse con mayor profundidad.

Al salir de la reunión, Villar -secretario de Desarrollo Territorial del gobierno provincial- calificó a la convocatoria como una “excelente convocatoria” y destacó el intercambio de opiniones y la identificación de los roles que cada integrante puede desempeñar en relación “a alguno de los temas que hoy cruzan parte del debate social de la ciudad y del país”. Sobre las dificultades económicas que atraviesa el sector universitario, planteó la importancia de “trabajar de manera conjunta” y “ser creativos” ante la creciente presión sobre los recursos y las mayores necesidades sociales.
Desde el sector productivo, Verónica Eizmendi, presidenta de la Cámara de la Construcción de Santa Fe, señaló que “es honor para mí haber sido convocada para este Consejo” y valoró la posibilidad de vincular las demandas empresariales con la formación universitaria. Señaló que las empresas reciben a los graduados y pueden transmitir qué perfiles y capacidades necesita el mundo de la producción. “El de hoy me pareció un debate muy bueno y con mucha información”, dijo.
Por su parte, Ivana Pintos, representante de la Federación de Asociaciones Cooperadoras Escolares del departamento La Capital, consideró “valioso” que las cooperadoras tengan representación en este ámbito y puedan acercar la mirada de las instituciones territoriales. Entre los desafíos, mencionó la necesidad de mejorar la difusión de las acciones universitarias y de fortalecer la articulación con los gobiernos locales, sobre todo, “porque vimos que la universidad -que es una institución muy reconocida- está preparándose para afrontar o acompañar el fenómeno de El Niño”.









