La EESOPI N° 3106 Santa Rita de Casia, de la ciudad de Santa Fe, se consagró con uno de sus equipos en la "categoría adolescente" del Mundial de Escritura, una competencia internacional que reúne a participantes de distintos países y propone escribir relatos bajo consignas determinadas y contrarreloj. Diez estudiantes integraron el grupo ganador, liderado por Ariadna Masurak, quien además llegó a la final con uno de los textos seleccionados.
Una escuela santafesina ganó el Mundial de Escritura en la categoría adolescente
La comunidad educativa de Santa Rita de Casia celebró un nuevo logro internacional tras coronarse en la exigente competencia literaria juvenil contrarreloj. Alegría de estudiantes y docentes.

Es el tercer año consecutivo en que la institución obtiene reconocimientos destacados por sus producciones literarias. El equipo santafesino se impuso por su desempeño a lo largo de todo el certamen y tuvo, además, a una de sus integrantes entre las finalistas.
La noticia fue recibida con enorme alegría por la comunidad educativa de Santa Rita. No solamente porque se trata de un reconocimiento internacional, sino porque llega después de un proceso que demandó leer, escribir, revisar, discutir, elegir y volver a escribir.
El grupo que recibió el reconocimiento está integrado por Alma Cardozo, Joaquín Hiriburu, Zoe López, Julieta Pavón, Camila Machado, Morena Pellegri, Francisco Polini, Uma Servin y Carolina Oporto, con Ariadna Masurak como líder del grupo. Las profesoras a cargo fueron Leonor García y Cielo Sanesi.
“Nos llena de orgullo a la escuela. Hace 3 años que venimos obteniendo premios muy destacados”, contó García, docente de Lengua y Literatura que acompañó a los estudiantes durante la competencia.
Y hay un dato que permite dimensionar el logro. Santa Rita había participado el año pasado del Mundial de Escritura y había llegado hasta la final, ubicándose entre los 10 mejores equipos. Este año volvió a presentarse y lo hizo con dos grupos, que atravesaron la primera etapa con resultados sobresalientes: uno quedó primero y el otro, cuarto, entre todos los participantes.

Uno de los alumnos, Francisco Polini, dijo sobre el premio: “La experiencia del Mundial de Escritura fue única. Personalmente, lo hacía como algo para distraerme y como entretenimiento. Por eso que hayamos quedado en el primer puesto como el mejor equipo fue una sorpresa para mí, sumamente placentera. Sinceramente, en un inicio no pude creer y sigo sin caer. Aunque también demostró que a veces lo que hacemos como un juego y sin esperar nada, puede terminar convirtiéndose en algo extraordinario”.
Escribir, leer y elegir
El Mundial tiene una primera etapa en la que los equipos deben cumplir con las consignas de escritura en tiempo y forma. Los participantes reciben desafíos literarios y deben producir sus textos respetando las características y los plazos establecidos.
Los dos equipos de Santa Rita superaron esa instancia. Luego llegó un desafío diferente: cada grupo debía leer las producciones realizadas por sus propios integrantes y elegir aquella que consideraba capaz de representarlos en las siguientes rondas.
No era una decisión tomada por las docentes. Eran los propios estudiantes quienes debían leer, debatir, comparar las producciones y decidir. Los dos textos elegidos por los equipos de Santa Rita avanzaron a la semifinal. Y uno de ellos, liderado por Masurak, llegó hasta la final, quedando entre los 10 mejores textos de la categoría.
Pero había todavía una instancia que la escuela no conocía. Al momento de anunciar los ganadores, primero se dieron a conocer los 3 textos premiados de la “categoría adolescente”. El nombre del equipo de Santa Rita no apareció entre ellos.
Después llegó la sorpresa: además de los textos ganadores, el Mundial distinguía al “equipo ganador de cada categoría” teniendo en cuenta el desempeño acumulado durante la competencia, la efectividad en las entregas y un puntaje adicional por haber llegado con una producción a la instancia final.
“Yo no sabía que existía esto”, contó García, quién escuchó vía virtual cómo el nombre de sus chicos aparecían en la pantalla al momento del anuncio.

Para Uma Zervin, otra de las alumnas distinguidas, “esta experiencia fue muy hermosa y muy especial, ya que me ayudó a incursionar más en mis emociones, a descubrir que soy mucho más capaz de lo que creía. Y el haber ganado esto con mis amigos es algo que me voy a llevar para toda la vida”.
Mucho más que escribir bien
Para la docente García, el premio es la consecuencia de un trabajo que empieza mucho antes de cualquier concurso. “Es un trabajo que se hace en la escuela muy fuerte sobre la práctica de la escritura y de la lectura y que tiene estos resultados”, explicó.
Durante mayo, los estudiantes tuvieron que sostener el ritmo de producción en paralelo con las evaluaciones y las demás actividades escolares. El desafío, entonces, no consistía solamente en tener una buena idea. Había que encontrar el tiempo, sentarse a escribir, cumplir con una consigna y entregar dentro del plazo.
El papel de las docentes fue acompañar ese proceso. “Lo que hacíamos como docentes era acompañarlos, motivarlos”, relató García. Y explicó que la intervención no consistía en decirles qué historia debían escribir: “Nunca interveníamos en relación a la temática”.
El acompañamiento pasaba por conversar sobre los textos, formular preguntas y ayudarlos a revisar, en una experiencia que también implicaba frustrarse, corregir y volver a intentar. El concurso se transformó así “en una instancia de aprendizaje”, resumió.
La estudiante Camila Machado destacó que “la competencia fue algo muy lindo. También fue un poco difícil porque porque eran cosas que no estábamos acostumbrados a escribir y teníamos que ingeniárnosla. Nos apoyábamos entre todos: ¿qué vas a escribir? ¿qué te parece el mío? Entonces, era mucho acompañarnos y eso nos unió a todos. Y que pudiéramos ganar se sintió muy lindo”.
Su compañera, Alma Cardozo, dijo que le gustó mucho escribir de acuerdo a las consignas porque "pude usar mucha creatividad para hacer los textos. Al inicio, lo tomé como una actividad de la escuela, pero después cuando veía que mi grupo subía en puntaje, me emocioné. Y ahora me alegra mucho saber que quedamos como equipo ganador porque fue un esfuerzo de cada uno para llegar hasta ahí”.
El Mundial de Escritura, organizado en el país por Club Chasco, propone durante dos semanas consignas elaboradas por escritores y desafíos de escritura con límites de extensión y tiempo. La categoría adolescentes comprende a participantes de entre 13 y 18 años.










