Pianista y compositor, Marcelo López tiene un motivo de orgullo: cuatro de sus seis discos solistas fueron producidos por el legendario Litto Nebbia, uno de los fundadores del rock nacional. Pero tiene más pergaminos, ya que compartió escenario con Alejandro del Prado, Rubén Goldín, Jorge Garacotche y Miguel Cantilo.
"4 Tardes en Melopea" un EP donde conviven influencias de Litto Nebbia, Alejo Carpentier y Rodolfo Braceli
Con 16 minutos de duración, reúne cuatro composiciones que son como “estaciones” de un recorrido introspectivo. La idea de una “salida” está presente en un EP nacido de experiencias que tuvo el músico en los últimos años.

Ahora, el músico tiene listo su nuevo EP "4 tardes en Melopea", una "síntesis de su trayectoria de más de tres décadas y su particular lenguaje artístico donde la canción dialoga permanentemente con la literatura". Es "un recorrido introspectivo a través de cuatro 'estaciones' que buscan, como hilo conductor, una 'salida'".
"La idea de la salida se emparenta a la dinámica del movimiento que necesito como alimento para mi vida personal, no es que haya que zafarse de algo sino que después de agotar ciertas búsquedas necesito una 'salida' a una nueva búsqueda y así sucesivamente", explicó en una entrevista concedida a El Litoral.

La literatura que enriquece
-Tu música mantiene desde hace años un diálogo muy fuerte con la literatura. ¿Qué encontrás en la palabra literaria que te permite llegar a lugares que una canción convencional quizás no alcanza?
-Mi relación con la literatura es de origen en mi infancia. Me gustó leer y escribir y aprender palabras que no sean de uso cotidiano, más su significado y la forma de insertarlas en una cuestión gramatical.
Con un idioma tan rico en sinónimos, antónimos y parónimos me gusta realzar el valor de la rima consonante sin la necesidad de extenderme hasta versos dodecafónicos.

Teniendo en cuenta que esa es mi búsqueda, la literatura enriquece las posibilidades que mis composiciones reclaman. Van de la mano con ello. Así mismo sucede cuando musicalizo poemas de otros autores.
Alejo y Rodolfo
-"Pautas Eneras", basada en un texto de Rodolfo Braceli, y "Para Alejo", dedicada a Alejo Carpentier, tienen una relación explícita con escritores. ¿Cómo convertís una obra literaria o la admiración por un autor en música?
-Tanto en Rodolfo como en Alejo Carpentier, algo de su lectura me ha impactado, un pasaje, un género, una palabra, una historia y funciona como causa motor de sentarme al piano a musicalizar, no poemas de ellos sino síntesis de lo leído.
De Alejo Carpentier recomiendo fervientemente a los músicos la lectura de "el reino de éste mundo" y de Rodofo Braceli recomiendo "el último padre" y la impronta de "Pautas Eneras" cuya primera edición de 200 libros fue incendiada en la hoguera de la dictadura de 1962.

Zona de confort
-Grabar nuevamente en Melopea, con la presencia de Mario Sobrino y bajo esa influencia que llamás “ADNebbia”, debe tener una carga especial en tu trayectoria. ¿Qué significa para vos ese estudio y qué buscabas de ese sonido para este trabajo?
-Mario Sobrino es familia musical mía, como Clarisa Alvarez, Soledad y Nicolás Sobrino. No solo me siento cómodo musicalmente, sino que las horas en ese estudio ya mítico, constituyen momentos de felicidad, como decía Osvaldo Soriano en "Los años felices". Estoy muy cómodo en ese sitio desde el 3 de noviembre de 2001.
Guitarra, percusión y piano
-Después de más de tres décadas de trayectoria, seis discos solistas y múltiples proyectos, ¿qué sentís que hay en "4 Tardes en Melopea" que representa al Marcelo López de hoy y qué cosas nuevas descubriste durante la grabación?
-Creo que éstos últimos cuatro temas resumen, sin conocerlo yo previamente, éstos últimos 3 o 4 años de situaciones que impactaron mi ánimo y dispararon balas de melancolía para seguir la búsqueda de una buena canción, una buena letra, un buen momento, bien hecho.
Esa es mi relación con la música desde siempre presentes antes y continúa en "4 Tardes en Melopea". Creo que son 16 minutos de fácil escucha, de sincero análisis de letras y de distintos timbres, guitarra, melódica, percusión y distintos sonidos de piano.








