Este domingo, con la actuación de Natalie Pérez como número central, quedó inaugurado el FanFest Santa Fe de los Juegos Suramericanos. Fue a la vera del Lago del Sur, donde por la mañana se realizaron las competencias de aguas abiertas (incluyendo la ajustadísima definición del bronce femenino entre Romina Inwinkelried y Candela Giordanino).
Natalie Pérez inauguró el FanFest Santa Fe
Con las actuaciones previas de las bandas locales La Centella, Cada Cual, Trick and the TrackET’s y Skamas, el cierre estuvo a cargo de la actriz y cantante, que presentó en la ciudad su flamante álbum “Casa”, sin descuidar clásicos. Fue el disparo de largada de dos semanas de actividad en el Parque del Sur.


A las 15 abrió el escenario La Centella, grupo oriundo de San Jerónimo Norte (como Romina), seguidos por Cada Cual, el grupo que representará a Santa Fe en la grilla del próximo Cosquín Rock.

Todos los públicos
Fran Dalmasso y Gisela Vallone estuvieron a cargo de la conducción del evento, saludando a familias, grupos de amigos, parte de la delegación boliviana de sóftbol (que debuta el martes en Paraná) y hasta una abuela de 90 años.
Para todos ellos salió al ruedo a la tardecita Trick and the TrackET’s, la propuesta de power reggae del histórico guitarrista, cantante y compositor Tristán Ulla (ex La Cruda).
Está integrada por un seleccionado de la escena santafesina: Lucio Venturini (ex Carneviva) en batería; Diego Apud (mendocino, parte de Cuyoman) en bajo; Juli Gervasoni (Chino Mansutti, Membrillo, solista) en teclados: Martín “Kuinko” Álvarez (Butumbaba, Motta) en saxo; María Paula Rodríguez (Carlos Aguirre, Barro, Sonen Raíz) en coros y Lucas “Pato” Fornillo (Hugo y Los Gemelos) en guitarra.
Skamas trajo toda su energía del festivo ska a la energía del punk rock. El cantante Javier Cocco convocó a la fiesta, compartid con Estanislao Vebra y Enrique Barbero en guitarras, Federico Gervasoni en bajo, Mariano Chiani en batería, Nicolás Frabotta en trompeta, Franco Giardino y Maximiliano Herrlein en saxos, Guillermo Almirón en trombón y Andrés Procchietto en percusión.
Cerraron con “Sube la moral”, uno de sus temas más celebrados.

A bailar
Finalmente llegó el turno de Pérez, que se encuentra presentando en gira su flamante disco “Casa”. Salió al frente de su nutrida banda y su ensamble de bailarines (dos chicos, cuatro chicas), con tapado y zapatos en animal print y pantalón rojo abierto. Así encaró “La mitad de mi vida”, y se colgó una Telecaster roja para interpretar “Lo peor de mí”, junto al sofá que integra la ambientación.
Sin tapado, con faldita y guantes violetas, hizo explotar la latina/aflamencada “Crisis”, compartida con los danzantes.

“¡Muy buenas noches, Santa Fe! ¿Cómo están? Que alegría estar acá. Qué alegría que estén ustedes en mi casa. ¿Les gusta estar en su casa? ¿Hay algo más lindo que estar en casa?” Saludó. Y continuó: “Esta semana, antes de venir para acá, empecé soñando cosas, sueños recurrentes. ¿Les pasa que insisten en un sueño? Eso me parece loco, y para hablar con la psicóloga (risas). El sueño decía así”.
Ahí largó con “Toda la semana”, en clave de son cubano; esa que dice: “Toda la semana ey / me desperté de madrugada soñando con tu cara / toda la semana ey / no logré olvidarte ni aunque lo intentara”. De ahí pasó a la electro-bachata “Consuelo”, del álbum “Intermitente”, con saco de peluche celeste shorts marrones, con un expresivo solo de teclado.

El teléfono junto al sófá empezó a sonar, al tiempo que la banda viraba hacia la cumbia. Natalie atendió: “¿Hola? ¿Hay gente ahí al otro lado?”. “¡Sí!”, respondió la audiencia. “¿Conocen la canción que llevó a la fama de la música? ¿“Algo tiene”? ¿La cantan conmigo?”.
Esa que dice: “Y yo te dije que por eso no te sigo /vos no estás solo y no quiero estar contigo / me gustas, de verdad / pero algo tiene que cambiar”. “Esta canción es como una lección: si está en pareja, no le damos bola, por más que te guste”, reflexionó después.
Preguntó si querían seguir en “aquella época”, y lo hizo con la romántica “Te quiero y nada más” (con cita a “Corazón”, de Los Auténticos Decadentes).
“Hola, ¿cómo estás? Mejor no vengas hoy”, dijo por teléfono antes de “Distante”, una balada con aire de bachata, con los dos bailarines al frente.
Preguntó “¿tienen frío?”, y el público mintió que no (el frío junto al lago ya se metía en los huesos). “¡Nati te amo!”, se escuchó desde abajo; “¡Yo también!”, contestó la solista antes de “Pegaditos” (del embrionario “Un té de tilo por favor”).
Se vació el escenario, quedando el cuerpo de baile ensayando pasos de break dance sobre secuencia electrónica, que mutó en la pista para que Pérez saliese de sobretodo negro a cantar “Black Sheep”: “Aunque no parezca, soy la black sheep / tengo cara de que no, pero sí, sí / ¿Se pensaron otra cosa de mí?”, clamó.

Fiesta casera
Con los músicos de vuelta, peló el sobretodo y e quedó en conjunto Adidas rojo y blanco (top y short de box). “¿Vieron que les prometí que venían a una fiesta? Cuando estaba haciendo este disco nuevo, que se llama ‘Casa’, estaba medio depre. Soñé que era la oveja negra, y después dije ‘voy a hacer una fiesta en mi casa’. Y en la fiesta pasó esto”.
Así entró a la salsera “Trae hielo el DJ”: Ahora me parece que volví a vivir / no sé que está pasando / muchos quieren llegar / nadie se quiere ir / me sigo preguntando / ¿Quiénes son?, ¿Qué pasó? / ¿El vaso quе tenía quién me lo robó? / llegaron los vеcinos con fernet / y trae hielo el DJ”. Uno de los bailarines, Mateo (ovacionado), enseñó el estribillo, para unas últimas vueltas del público.
“Que siga la fiesta”, dijo, cuando se puso una camperita con flores para volver a la cumbia con “Un montón”, entre pasitos de “Pasión de sábado”. El ritmo tropical siguió con “Necesito”, cuya letra le da nombre al EP “Amor fugaz” (2024).
“Te pido, Diosito, pedile a San Antonio que me mande un novio. Te juro que voy a hacer todo bien”, clamó, sostenida por el ballet, mientras el solo de guitarra mutaba en intro de “Amor”, otra de las nuevas.
“Así termina la fiesta en mi casa. Me encanta estar cerca de ustedes. Al final no hizo tanto frio, ¿eh?: hoy a la tarde estaba peor. Gracias por venir hoy: espero y deseo que todas las próximas fechas tengan unos artistas espectaculares que lleguen a sus corazones y los hagan pasar buenos momentos” se despidió, antes de agradecer a quienes hicieron posible el show.
“Guarda que yo me voy”, dijo el carismático Mateo. “Pero qué pesado, siempre igual este chico”, respondió la actriz y cantante, y salió a “Si se quiere ir / que se vaya…”, las líneas que abren “Detox”, del álbum homónimo, otra de las que llama a combatir el desamor con fiesta.
Se fue, pero Vallone la convocó para solicitarle una más, y Dalmasso hizo de “bad cop” diciendo que no se podía.
Natalie mostró un muñeco de ET. “Esta película siempre me gustó, porque ET quiere volver a su casa. En casa es donde se supone que estar más tranquilos, más felices, más a gusto: construir un hogar. Ojalá que todos los que están acá, todas las que están acá, tengan esa posibilidad de tener un hogar hermoso donde viven”.
“La canción que elegí para despedirme hoy en Santa Fe quizás no sea la canción para terminar el show pum para arriba; pero quiero que cuando la escuchen, no importa cómo sea tu casa: si es linda, si es fea, si no te gusta tanto, si sentís que podrías ponerle más cositas, más amor. Que la amen, porque al final es el lugar donde más estamos, y debería ser el lugar donde uno está a salvo”.
Así cerró con “Mi casa”, primero a piano solo y sumando a la banda: “Tengo un piano afinado quе me enseña a cantar / canciones que mi tía me invitaba a escuchar / tengo fotos que me ayudan, no me dejan olvidar / i casa, mi refugio, mi escudo, mi lugar”. De fondo, la silueta de ET y la bicicleta cruzaban la Luna, en la ventana proyectada en la pantalla.
Así se despidió esta artista y su propuesta particular, anticipando dos semanas de música que cerrarán con Virginia Tola y Cacho Deicas el sábado 26.








