Un ritual es aquello que una comunidad repite porque le da sentido. No una costumbre, más bien un momento en el que una ciudad vuelve a reconocerse como tal. Quizás por eso los organizadores del Festival de Teatro de Rafaela eligieron para la edición 2026, que comenzó anoche, una consigna tan significativa como elocuente: "El ritual de la ciudad".
En medio de la euforia por el Mundial, Rafaela volvió a encontrarse con su ritual colectivo
La edición 2026 comenzó con una ciudad atravesada por la algarabía del triunfo de la Selección. En la noche inaugural, hubo humor, danza, teatro de objetos y memoria. Así volvió a ponerse en marcha un encuentro que, desde hace más de dos décadas, es parte de la identidad local.

En una ciudad que, como el resto del país, se sumó a la euforia por el histórico triunfo de la Selección Argentina sobre Inglaterra, anoche volvió a renovarse ese contrato simbólico que Rafaela firmó hace más de veinte años. Un compromiso tácito que, edición tras edición, convoca a miles de personas a encontrarse para disfrutar del mejor teatro argentino.

Un libro para comenzar
La primera actividad fue, en realidad, un libro. A las 11 de la mañana, en el Complejo Cultural del Viejo Mercado, se presentó "La Respuesta", publicación que reúne los textos producidos en el Laboratorio de Dramaturgia del FTR25, dirigido por Consuelo Iturraspe.
Se trata de un epistolario colectivo que trabajó la idea de la construcción de voces, tensiones, tiempos, intimidad y música a partir de cartas y otros dispositivos de intercambio escrito. La edición, a cargo de Ediciones UNRaf, quedó disponible en formato digital desde el momento de la presentación.
El juego interrumpido
A las 14, en la plaza La Paz, el Grupo Hasta Las Manos (Santa Fe) presentó "Un juego fui", de Venturini, Álvarez y Mansilla, un espectáculo de títeres de máscaras y objetos pensado para toda la familia, que fue seguido por grandes y chicos.

La obra sigue a J y M, dos personajes que pasan el tiempo de un juego a otro hasta que el deber, el dinero, las obligaciones y el reloj (como reflejos del capitalismo) irrumpen para ponerle un límite a la fiesta. Como siempre, el grupo introduce una impronta litoraleña, con cumbia y animales de la zona.
Detrás de su tono lúdico, la pieza deja planteada una pregunta qué, por caso, también aparece en cierto modo en la saga "Toy Story", que hace pocas semanas estrenó su quinta parte. ¿Qué lugar le queda al juego cuando el mundo adulto empieza a reclamar otras cosas?
La apertura, después del partido
Este año, dado el contexto mundialista, no hubo un acto formal de apertura como tal. En el Cine Teatro Municipal Manuel Belgrano, poco después del final del partido de la Selección contra Inglaterra, el intendente de Rafaela, Leonardo Viotti, dirigió al público presente unas brevísimas palabras a modo de bienvenida, las cuales estuvieron teñidas por el clima futbolero imperante y por la alegría de iniciar las funciones.

Tras su intervención, llegó la primera propuesta de la noche: "Ta Chapita", de Agustín Alfonso, Candela Ramos, Cristian De Castro, Emmanuel Calderón, Margarita Rodríguez Planes y Mercedes di Napoli, por la compañía porteña Urraka.
La obra sigue a seis personajes que viajan en un carromato creado con objetos descartados que la puesta convierte, de a poco, en materia sonora. Se destacan los gags, el juego con los ritmos musicales y la creatividad desplegada al armar los instrumentos con objetos inesperados, lo que ubica al grupo como parte de la estirpe de Les Luthiers.

Urraka trabaja desde hace años con objetos reciclados transformados en instrumentos musicales, y en "Ta Chapita" eso es el motor de la historia: latas, bidones y caños que pasan de ser desecho a ser ritmo. En definitiva, un homenaje a la música y a la creatividad
Voces jóvenes y cuerpos que resisten
En el Centro Recreativo Metropolitano, el Laboratorio Teatro Jóvenes presentó "Nosotras Ofelia", de Guillermo Baldo y Ricardo Ryser, comedia dramática producida en el marco de los Laboratorios de Creación Escénica del FTR26.

La obra retoma la figura de Ofelia, que aparece en "Hamlet" de Shakespeare y termina devorada por un río, para “multiplicarla” en un coro de voces jóvenes. Que busca contar lo que, según la propia pieza, "el río no pudo llevarse".
En el Centro Cultural La Obra, se presentó "Como gárgolas que miran", de Oscar Farías, por la compañía Sobredanza (Rafaela), una pieza de danza teatro que interroga, desde el cuerpo, quién construye los deseos y quién decide por otros. La propuesta incluye un trabajo interesante que incluye objetos cotidianos: sillones, baldes, escobas, hojas y un fuentón.

Las víctimas del gatillo fácil
La jornada inaugural cerró en el Centro Cultural La Máscara con "Voy con mis amigos a Saturno", de Santiago San Paulo (Córdoba), un drama que parte de un hecho real: el asesinato de Valentino Blas Correas, joven cordobés víctima del gatillo fácil policial durante la pandemia.
La obra elude reconstruir el hecho de manera documental, intenta distinto. Hacer aparecer a la víctima en escena, como una suerte de "manifestación teatral", para pensar qué comunidad se quiere construir después de una pérdida.

"La intención es dotar a la actuación de complejidades humanas y a la obra de cierta diversión. Salirnos del pantano del dolor significa establecer un contacto con el público que evite golpes bajos, bajada de línea o posicionamiento dogmático", había explicado San Paulo en una entrevista con Editorial INT.
La agenda del jueves 16 de julio
Para este jueves se prevé la siguiente programación: a las 15 con "El truco de la mujer sin cabeza", a las 19 con "Hacemos santitos", de Santiago Loza, a las 20.30 con "Coyote, háblame de lo que viste", a las 21.30 con "La Casa de Bernarda Alba" y a las 23 con "Blablamour, la fantasía de las tramoyistas".
Cabe recordar que el Festival de Teatro de Rafaela continúa hasta el sábado y la programación completa puede consultarse en los canales oficiales del FTR26. El convite está. Ahora queda en manos del público sumarse al ritual.








