"Los títeres no tienen libertad, pero le dan libertad al titiritero. No tienen vida, pero viven para siempre". Grady Hendrix.
"Ratones en la biblioteca" vuelve a El Retablo con títeres y cuentos de Devetach y Doumerc
Será este sábado por la tarde, cuando el espectáculo se presente en la sala de Moreno 2441. Está dirigido por Oscar Caamaño y refuerza la idea de que los libros todavía importan.

Como si fueran discípulos de Alonso Quijano en pleno siglo XXI, los referentes de la sala El Retablo (Moreno 2441) no le temen al complejo momento que atraviesan los espacios independientes. Hacen lo que mejor les sale: arte.
Es por eso que este sábado el sábado 23 de mayo a las 17.30 presentan el reestreno de "Ratones en la biblioteca", el espectáculo de títeres de sombra, guante y transparencias que El Retablo de las Maravillas estrenó en julio de 2025.

La obra, dirigida por Oscar Caamaño, está destinada a todo público y adapta tres cuentos emblemáticos de la literatura infantil argentina.
Como "yapa", por la noche el guitarrista y compositor Ricardo Almará presentará "La música del mundo" con temas propios y de otros autores, desde Vivaldi a Gian Franco Pagliaro, Joan Manuel Serrat, Carlos Gardel y Alfredo Le Pera.
¿Qué cuenta la obra?
La propuesta parte de un encuentro entre dos personajes: un ratón vagabundo y escéptico, y una ratona que es guardiana de una biblioteca. A través de sus diálogos (realizados con títeres de guante en un biombo lateral), la obra hilvana tres historias que se despliegan en un teatrino central de sombras.

Los cuentos adaptados son "Monigote en la arena" e "Historia de Ratita", de Laura Devetach, y "El pueblo que no quería ser gris", de Beatriz Doumerc. La dramaturgia es de Oscar Caamaño, quien también se encargó del diseño visual y la dirección general.
"Oscar hizo una dramaturgia que va uniendo los cuentos versionados para títeres", había explicado Cristina Pepe, referente histórica del grupo, en el momento del estreno.
Títeres de sombra y transparencias con color
Una de las particularidades de esta producción es el uso de títeres de sombra y transparencias con color, técnicas que el grupo exploró de manera más profunda que en espectáculos anteriores. Cada cuento tiene, de esa forma, su propia lógica visual y sonora dentro de la puesta.

La banda de sonido fue grabada por el elenco completo: Juanjo Vitale, Patricia Traba, Joaquín Caamaño y Cristina Pepe. El diseño sonoro estuvo a cargo de Vitale. La decisión de grabar las voces respondió a una necesidad técnica concreta, es que los cuatro titiriteros manipulan las sombras en simultáneo durante las escenas principales.
¿Por qué eligieron estos textos?
Devetach y Doumerc son dos de las voces más influyentes de la literatura infantil argentina.
La primera, nacida en Reconquista, creó textos inolvidables como "La torre de cubos", censurado en la dictadura por considerarlo "subversivo", al "estimular la imaginación y cuestionar el orden".

La segunda, fallecida en 2014, también es valorada como una autora llena de ideas. Sus libros integraron colecciones tales como "Los cuentos de Chiribitil" o "Los cuentos de Polidoro".
También fue censurada por la dictadura, por un cuento en el que un rey ordenaba pintar todas las casas de gris, ante un pueblo que se revelaba con colores. Las obras de ambas comparten una característica que El Retablo de las Maravillas valoró a la hora de armar el repertorio, que funcionan en más de un nivel de lectura.
"Tienen una lectura para el chico y una lectura más profunda para el adulto", había indicado Pepe. "Siempre los espectáculos que hacemos contienen esa característica". Los tres cuentos elegidos abordan temas como la imaginación, la resistencia y el valor del conocimiento, sin perder accesibilidad ni caer en el didactismo.

Contexto y trayectoria
El Retablo de las Maravillas es un colectivo con raíces en 1978, cuando surgió como continuación del Teatro de Muñecos de la Universidad Católica de Santa Fe. La sala de Moreno 2441 abrió sus puertas el 29 de agosto de 1998 y en 2025 celebró su 27° aniversario.
A lo largo de su historia, la sala atravesó la crisis de 2001, la inundación de 2003, que causó pérdidas materiales significativas, incluyendo títeres, libros y afiches, y la pandemia de Covid-19. Actualmente, el grupo también enfrenta los cambios en el Instituto Nacional del Teatro, que afectaron a buena parte de las salas independientes.








