Este sábado 11 de abril comenzó el 54° viaje de instrucción de la Fragata ARA “Libertad”, en una nueva jornada cargada de emociones por el adiós de familiares y amigos que deberán esperar las casi 16.000 millas náuticas de recorrido en poco más de seis meses.
La experiencia desde dentro de un viaje de instrucción en la Fragata Libertad
A horas de que haya zarpado en su misión de este 2026, un tripulante del 2025 cuenta en detalle los sentimientos y experiencias en la embarcación argentina.


Bajo este acontecimiento, El Litoral recoge el testimonio de uno de los tripulantes que partió en 2025 para el 53° viaje desde el Apostadero Naval Buenos Aires, quien preservando su anonimato, detalló parte de las tareas y funciones que se realizan dentro de la embarcación.
El buque es denominado la embajada argentina en los mares o embajadora Argentina en los mares del mundo y por eso tiene que tener toda la preparación y toda la elegancia que amerita sea de pintura, lustre y preparación
La estructura general y departamentos
El año pasado comenzó la aventura el 7 de junio, llegando a destino final el 23 de noviembre, 169 días después y con destinos como los de Recife (Brasil), Ferrol (España), Kristiansand (Noruega), Hamburgo (Alemania), Ámsterdam (Países Bajos), Lisboa (Portugal) y Puerto Limón (Costa Rica).

Generalmente para un viaje de instrucción, como el actual, el buque zarpa con una tripulación de unas 300 personas entre dotación general e invitados, guardiamarinas en comisión y demás tripulantes.
La estructura general, la organización del buque es por departamentos y divisiones que son la dotación específica según las especialidades y las funciones a bordo:
- Departamento Cubierta: el personal que hace las maniobras de marinería, de amarre en los puertos, de velas y la preparación de la cubierta propiamente dicha del buque, sea mantenimiento, reparaciones, limpieza o pintura.
- Departamento Máquinas: hace funcionar todo lo que son generadores, propulsión, motores y equipos, reparaciones internas del buque o control de averías.
- Departamento Abastecimientos: toda la división de servicios que van desde los cocineros y los camareros que preparan la alimentación del buque, la logística, las compras y todo lo que es carga de material y elementos para el sostenimiento de la tripulación durante el viaje.
- Departamento Sanidad: enfermeros y médicos a bordo que se alistan para atender cualquier contingencia, además estudios y controles de rutina, médicos, o necesidades de Odontología y Laboratorio.
- Departamento de Estudios: lleva el control y administración de los guardiamarinas en comisión, que es en sí la función o la esencia de la Fragata Libertad cómo viaje de instrucción para el posterior egreso de los futuros oficiales de la Armada Argentina. Ese departamento lleva toda la parte formativa, de educación, de cátedras de currícula para lo que son las clases a bordo, las prácticas y la evaluación que se va llevando durante todo el viaje, para culminar con un consejo final en donde se define los puntajes, calificaciones y los méritos, para el posterior egreso en la Escuela Naval como oficiales de la Armada Argentina.
El tripulante también indica que existe la relevante parte de Navegación, con los cargos y áreas de comunicaciones, navegación, informática, administrativos.
Cómo es la rutina
El tripulante contactado por El Litoral relata que la rutina de bordo empieza a las 7 horas con el toque de “Diana”, que “viene a ser como un despertador”. Cada uno se prepara y 15/30 minutos después se sirve el desayuno, generalmente en las camaretas de toda la tripulación, y a las 8 horas se hace la formación para la dotación. “Ahí se presentan básicamente todos los cargos y el personal en general”, agrega.
Después de la presentación general que excede lo cotidiano, “el personal concurre a cada puesto de trabajo y empieza con su rutina en los cargos y las divisiones. Se hacen tareas de mantenimiento, preparativos para la navegación o la navegación en sí o la proyección para futuros puertos”.
La cubierta es de Teca, una madera específica que hay que mantenerla. También todo eso es un tarea un trabajo muy duro que se realiza en las en los días previos a llegar a un puerto.
En relación a los almuerzos, se cuenta con dos horarios diferentes por la capacidad de las camaretas.La siguiente comida es la media tarde, la cual es para toda la tripulación, y posteriormente la cena. Esta también es con dos turnos por una cuestión de capacidades y disponibilidad de espacio en los comedores.

Sobre las guardias, el tripulante detalla que las mismas “van desde la guardia de máquinas para lo que son los motores, generadores y todos los sensores de seguridad del buque, pasando por las guardias de control de averías, las guardias de navegación en el puente de navegación o puente de comando del buque, los señaleros o las comunicaciones. Hay todo un equipo de personal específico de la tripulación que con horarios pre establecidos y con rotación permanente van cubriendo guardias particulares para la navegación y funcionamiento del barco”.
Un aspecto interesante que esta fuente relata es la formación militar y náutica que se da previo y durante la embarcación para toda la tripulación y, en específico, a la dotación / personal de la Armada Argentina. Se capacita en tareas con actividades de lucha contra incendios y control de averías, abandono, supervivencia en el mar o cualquier tipo de emergencia que haya que atender en la navegación.
“Se van haciendo capacitaciones, cursos, charlas específicas, prácticas y también ejercicios en la parte previa en todo lo que es el alistamiento y los preparativos del viaje. Durante la estadía del buque en puerto nacional, y también durante la navegación”, explica quien viajó en la Fragata durante 2025.
La navegación a vela
“No siempre se hace navegación a vela”, destaca el tripulante consultado por El Litoral y agrega: “Tiene doble propulsión con motor con hélices y también tiene vela para propulsarse. Depende de las condiciones meteorológicas, hídricas y los tiempos en la agenda que tenga que cumplir el buque, es decir, cuándo tiene que llegar al próximo puerto. Todo esos cálculos y las capacidades que hayan disponibles establecen si se pueden navegar a vela o no”.

“Es la parte más pintoresca porque se despliegan todos los paños en los palos del buque. Recordamos que tiene unas 27 velas de distintas características, formas, tamaños”, suma.
“Es muy interesante de ver y de poder vivenciar. Si se da algún tipo de encuentro que sea regata o encuentro de grandes veleros, que es cuando en algún puerto se establece un evento internacional que se encuentran muchos buques a vela, distintos calados, tamaños y capacidades y ahí se hace una navegación que van en simultáneo muchos veleros. Eso es una postal maravillosa”, detalla al respecto.








