Con la cuenta regresiva hacia el inicio del ciclo lectivo 2026, los comercios de Santa Fe comienzan a registrar un aumento en las consultas y ventas de artículos escolares.

Con el ciclo lectivo 2026 a la vuelta de la esquina, los comercios de la ciudad ya registran movimiento en sus vidrieras escolares. Aunque las ventas aún no alcanzan su pico, se percibe un interés creciente, en un contexto de precios que muestran aumentos dispares según el producto.

Con la cuenta regresiva hacia el inicio del ciclo lectivo 2026, los comercios de Santa Fe comienzan a registrar un aumento en las consultas y ventas de artículos escolares.
Si bien los incrementos de precios no han sido uniformes, comerciantes locales advierten subas de entre el 5% y el 20% según el rubro, en un escenario donde las familias comparan, planifican y priorizan calidad sin perder de vista el bolsillo.

En el rubro del calzado escolar, los incrementos respecto al año pasado son leves a moderados, con variaciones que rondan el 5% al 10%, dependiendo de la marca y el modelo. Así lo confirmó a CyD Litoral Romina, comerciante del rubro, quien explicó que si bien los precios subieron un poco, “no fue mucho lo que incrementó”.
“Hay marcas que mantuvieron bastante sus listas. Por ejemplo, un zapato de numeración chica arranca en 43.000 pesos, y una zapatilla desde los 26.000 o 29.000 pesos en adelante”, detalló. En cuanto al comportamiento de las familias, Romina observó que muchas priorizan calidad y durabilidad en el calzado, especialmente en línea de cuero.
“Eligen pensando en que dure, y lo que es medio económico no lo trabajamos. En cuanto al pago, hay de todo: efectivo, tarjetas, transferencias. Cada familia busca la mejor manera de organizarse”, señaló.

En cambio, en el rubro textil, los aumentos son más notorios. Según Aixa, vendedora de uniformes y guardapolvos, el precio de las telas varía constantemente, lo que obliga a ajustar valores casi semana a semana.
“Todo lo que es chombas y chaquetas de docentes subió bastante. Desde el año pasado, calculamos un incremento de más del 20%”, precisó a CyD Litoral. No obstante, resaltó que los clientes valoran la calidad y continuidad del servicio, por lo que muchos vuelven a comprar aunque el contexto sea complejo.
En cuanto a precios actuales:

Para quienes asisten a escuelas públicas sin uniforme obligatorio, las opciones más económicas también vieron ajustes, pero siguen siendo accesibles en comparación. “Una remera blanca de algodón cuesta alrededor de 11.000 pesos y un pantaloncito azul básico unos 12.000. Si a eso le sumás el guardapolvo, estás por arriba de los 50.000 pesos en total”, estimó Aixa.

Aunque el panorama económico sigue siendo incierto, tanto comerciantes como familias intentan mantener una planificación equilibrada, combinando calidad, durabilidad y accesibilidad. “Hay quienes priorizan marcas y otros que buscan lo más económico posible. Es variado, pero el movimiento ya se empieza a notar”, coinciden ambos testimonios.
Si bien no se ha producido un salto abrupto de precios en los principales rubros escolares, los aumentos acumulados exigen una mayor organización familiar, sobre todo si se deben adquirir múltiples productos en simultáneo.