Desde el sindicato, el secretario General de la ASOEM Juan R. Medina asegura que el conflicto tiene un eje claro: la defensa de la libertad sindical de los trabajadores municipales que decidieron afiliarse a ASOEM. En ese marco, advierte que distintas decisiones adoptadas por el Ejecutivo local —desde impedir actividades gremiales hasta desconocer instancias de diálogo— constituyen un intento de limitar un derecho laboral fundamental.
A continuación, se detallan los principales episodios de una disputa que continúa abierta y que, para la organización sindical, pone en discusión el respeto efectivo de derechos laborales básicos.
30 de diciembre de 2025
ASOEM anunció la afiliación de trabajadores municipales de Sauce Viejo, hecho que convierte a dicha localidad en la octava dentro de su jurisdicción sindical y consolida a la entidad gremial como la más importante del departamento La Capital, con un 84,5% de representatividad.
23 de enero de 2026
ASOEM llevó adelante una campaña de afiliación en Sauce Viejo. A pesar de que esta acción había sido acordada previamente en una reunión con el intendente Mario Papaleo, el mandatario impidió el acercamiento de los trabajadores. Según denunciaron desde el sindicato, se registraron persecuciones y obstáculos que atentaron contra el derecho de los empleados municipales a afiliarse libremente.
27 de enero
Frente a la decisión política de desconocer la libertad sindical de los trabajadores municipales y de evitar el diálogo con el sindicato de mayor representatividad, ASOEM remitió una carta documento al intendente Mario Papaleo, intimándolo a poner fin a este accionar y a garantizar el pleno respeto de la libertad sindical y la negociación paritaria.
Desde la Municipalidad también se rechazó la recepción de un pedido formal de audiencia en la mesa de entradas, luego de que —según indicaron desde el gremio— se impartieran instrucciones al personal municipal para no admitir presentaciones, notas ni solicitudes provenientes de entidades sindicales.
4 de febrero
ASOEM decidió acatar el llamado del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de Santa Fe a una instancia de diálogo con el municipio sauceño, suspendiendo el paro y la movilización prevista en esa localidad.
5 de febrero
“No compareció y envió una nota aduciendo que no tenemos la jurisdicción correspondiente”, declaró el secretario general del gremio, Juan R. Medina, tras la audiencia fallida con el intendente Mario Papaleo. Horas más tarde se anunciaría un paro y movilización por 48 horas contra lo que el sindicato calificó como una postura antidemocrática del gobierno local.
12 de febrero
A causa de la persistente negativa del intendente Mario Papaleo en reconocer la libertad sindical y de las denuncias de presión hacia los trabajadores, ASOEM declaró estados de asamblea durante las primeras dos horas de cada jornada laboral en todas las localidades adheridas: Santa Fe, Recreo, Monte Vera, San José del Rincón, Arroyo Leyes, Candioti, Arroyo Aguiar y Sauce Viejo.
20 de febrero
Ante el silencio del intendente y las denuncias de malos tratos hacia los trabajadores, la coyuntura gremial y política se agudizó. El sindicato resolvió continuar con los estados de asamblea en la Municipalidad de Sauce Viejo durante las primeras dos horas de cada jornada laboral por tiempo indeterminado y hasta tanto se logre una resolución favorable del conflicto.
25 de febrero
A raíz del acatamiento de los trabajadores a las diversas acciones sindicales, la Municipalidad decidió descontar haberes a los afiliados. Desde ASOEM calificaron la medida como “amedrentadora e ilegal”, al considerar que organizarse y reclamar constituyen ejercicios legítimos amparados por el derecho constitucional.
27 de febrero
En respuesta al accionar que el sindicato calificó como antisindical, persecutorio e inconstitucional del Departamento Ejecutivo, ASOEM endureció su plan de lucha con un paro de 72 horas con acampe para los días 2, 3 y 4 de marzo. La primera jornada de protesta incluyó manifestaciones en el obrador central, el obrador norte y frente al edificio municipal.
Durante esa jornada, desde el Ejecutivo se difundió mediáticamente que el intendente había sido retenido en el obrador centro. Sin embargo, desde la organización sindical señalaron que el mandatario se retiró del lugar al mediodía por decisión propia.
5 de marzo
El punto de inflexión llegó con un paro en toda la jurisdicción sindical y una movilización masiva en Sauce Viejo. La manifestación obligó al intendente Mario Papaleo a participar de una instancia de diálogo en el ámbito de la Secretaría de Gobierno, Municipios y Comunas de Santa Fe.
Si bien en esa reunión se alcanzaron avances parciales, desde ASOEM señalaron que el conflicto permanece abierto y que la organización sindical se mantiene en estado de alerta ante nuevas decisiones que puedan afectar los derechos laborales de los trabajadores.
Libertad sindical: el trasfondo del conflicto
Más allá de los episodios que fueron escalando en las últimas semanas, desde ASOEM sostienen que el eje de la disputa se vincula con un principio fundamental del derecho laboral: la libertad sindical.
La Constitución Nacional Argentina reconoce en su artículo 14 bis el derecho de los trabajadores a organizarse sindicalmente y a elegir libremente la organización que represente sus intereses. Este principio también se encuentra respaldado por normas internacionales incorporadas al orden jurídico argentino.
Entre ellas se destacan el Convenio 87 de la OIT sobre la Libertad Sindical y el Convenio 98 de la OIT sobre el Derecho de Sindicación y de Negociación Colectiva, que establecen que los trabajadores pueden constituir organizaciones y afiliarse a ellas sin interferencias de las autoridades públicas.
En ese marco, desde la organización sindical se señala que el argumento del Ejecutivo municipal respecto de una supuesta “falta de jurisdicción” del sindicato no puede prevalecer sobre un derecho de jerarquía superior: la libertad de los trabajadores de elegir quién los represente.
Por ello, para ASOEM el conflicto en Sauce Viejo no se reduce a una disputa institucional con el gobierno local, sino que interpela el respeto efectivo de derechos laborales básicos reconocidos por la legislación argentina y por el derecho internacional del trabajo. Garantizar la libertad sindical —sostienen desde el gremio— no es una concesión política, sino una obligación legal y democrática.