Hay noticias que parecen destinadas a quedar archivadas en los diarios. Otras, en cambio, encuentran una segunda vida décadas después, cuando internet las recupera y las convierte en historias que vuelven a circular año tras año.
La tragedia del caniche en Caballito: por qué una noticia de 1988 vuelve a circular cada octubre
El caso ocurrió el 21 de octubre de 1988 y quedó registrado en las páginas de los diarios de la época. La caída de un perro desde un piso 13 desencadenó una sucesión de hechos fatales que, casi cuatro décadas después, sigue despertando asombro.


En Buenos Aires, una de ellas tiene como protagonista involuntario a un caniche llamado Cachy y a una serie de acontecimientos trágicos que sacudieron al barrio porteño de Caballito en octubre de 1988.
El episodio ocurrió el viernes 21 de octubre, en la intersección de la avenida Rivadavia y Morelos. Lo que sucedió allí fue tan extraordinario que la cobertura periodística trascendió el ámbito barrial y llegó a las primeras planas de diarios argentinos.
Con el paso del tiempo, la historia volvió a aparecer en publicaciones digitales y redes sociales, donde continúa generando reacciones por lo insólito de su desenlace.
Una esquina porteña que quedó marcada por una tragedia
Según las crónicas periodísticas que reconstruyeron el caso, Cachy era la mascota de una familia de apellido Montoya, que vivía en un departamento del piso 13 de un edificio ubicado sobre avenida Rivadavia al 6100.

El animal cayó desde el balcón y golpeó a Marta Fortunata Espina, una mujer de 75 años que caminaba por la vereda mientras hacía sus compras. El impacto provocó la muerte de ambos.
La situación dio lugar a nuevos episodios fatales. Edith Solá, otra mujer que se encontraba en las inmediaciones, fue atropellada por un colectivo de la línea 55 cuando cruzó la avenida. Las crónicas también consignaron la muerte de un hombre que habría sufrido un paro cardíaco tras presenciar lo ocurrido.
De esta manera, el accidente quedó asociado a la muerte de tres personas y del perro. La sucesión de hechos, ocurridos en un mismo lugar y en un breve lapso, convirtió el caso en una de las historias más sorprendentes de la crónica urbana porteña.
De las páginas de los diarios a la circulación en internet
La repercusión del episodio no comenzó con las redes sociales. La prensa gráfica ya había registrado la tragedia cuando ocurrió, el 21 de octubre de 1988. Décadas más tarde, las imágenes de aquellas publicaciones y las reconstrucciones periodísticas permitieron recuperar los detalles de una noticia que parecía pertenecer a otra época.

Con la expansión de los medios digitales, el caso encontró nuevas audiencias. Las notas retrospectivas, las fotografías de archivo y las publicaciones compartidas en redes sociales contribuyeron a mantener viva la historia, que vuelve a despertar interés cuando se acerca el aniversario.
La fecha también favorece su recuperación: cada 21 de octubre se cumple un nuevo año del episodio y los medios tienen la oportunidad de revisar un hecho ocurrido en el pasado que conserva su capacidad de sorprender.
Por qué el caso de Cachy sigue llamando la atención
La explicación de su persistencia puede encontrarse en la propia naturaleza del relato. La caída accidental de un animal, la muerte de una mujer que caminaba por la calle y otros dos desenlaces fatales conforman una sucesión de acontecimientos difíciles de anticipar.
Además, la historia permite volver sobre una época en la que una noticia podía quedar documentada en las páginas de un diario y reaparecer muchos años después gracias a la recuperación de esos archivos.
El caso de Cachy reúne así dos dimensiones: una tragedia real que afectó a varias personas y una historia periodística que encontró nuevas formas de circular con el paso del tiempo.
A 38 años de aquel viernes de octubre, la esquina de Rivadavia y Morelos sigue ligada a un episodio que sorprende por sus circunstancias. Su permanencia en la conversación digital demuestra cómo algunas noticias del pasado pueden trascender su contexto original y reaparecer ante nuevas generaciones.








