Una consulta pública del Gobierno británico sobre el uso de cigarrillos electrónicos descartables quedó en el centro de una investigación por la intervención masiva de respuestas automatizadas.
Cigarrillos electrónicos: una encuesta oficial detectó que el 76% de las respuestas eran de bots
Una investigación publicada en el British Medical Journal analizó una consulta pública realizada en el Reino Unido sobre las restricciones a los vapeadores descartables. De casi 119.000 respuestas, más de 90.000 fueron consideradas fraudulentas. Al excluirlas, cambió la tendencia de la opinión relevada.

El estudio, publicado en el British Medical Journal (BMJ), determinó que el 76% de las participaciones recibidas fueron identificadas como fraudulentas mediante sistemas de detección de bots. El hallazgo modificó la lectura de los resultados y puso en discusión la confiabilidad de las consultas digitales utilizadas para diseñar políticas sanitarias.
El relevamiento analizó una consulta realizada en 2023, antes del tratamiento de una ley que finalmente fue aprobada en abril de 2026. El Gobierno del Reino Unido buscaba conocer la opinión de la población sobre medidas para reducir el consumo de tabaco, limitar el acceso de los jóvenes a los vapeadores y avanzar hacia una generación libre de humo.
En total, se recibieron 118.756 respuestas. De ese universo, el Departamento de Salud y Asistencia Social británico identificó 90.835 como fraudulentas. La mayoría de esas participaciones automatizadas se concentró en rechazar las restricciones propuestas para la venta de cigarrillos electrónicos descartables, dispositivos de un solo uso que tienen presencia entre los consumidores jóvenes.

Cómo cambiaron los resultados al excluir las respuestas automatizadas
El análisis mostró que las respuestas atribuidas a bots no estaban distribuidas de manera aleatoria. De las 90.835 participaciones consideradas fraudulentas, 90.833 se concentraban en una pregunta contraria a las restricciones sobre la comercialización de vapeadores descartables. Además, ese mismo número de respuestas indicaba que sus autores habían conocido la consulta a través de las redes sociales.
Cuando los investigadores excluyeron las participaciones identificadas como fraudulentas, la tendencia cambió. El 79,6% de las respuestas consideradas válidas apoyaba las restricciones propuestas a la venta de cigarrillos electrónicos descartables.
Es decir, el resultado depurado reflejaba una posición mayoritariamente favorable a las medidas que el conjunto original de respuestas podía hacer parecer impopulares.
El trabajo fue realizado por investigadores de la Unidad de Políticas de Salud Global de la Universidad de Edimburgo, en Escocia. Según el artículo publicado en el BMJ, la concentración y la orientación coincidente de las respuestas automatizadas sugieren una posible campaña coordinada. Sin embargo, los autores aclararon que no pudieron determinar el origen comercial de esa actividad.
La investigación también advierte sobre los riesgos de utilizar consultas digitales sin mecanismos suficientes para verificar la autenticidad de las participaciones.
Si las respuestas automatizadas pueden alterar el peso relativo de las opiniones, los resultados dejan de representar de manera confiable las posiciones de quienes participaron efectivamente.
Los investigadores señalaron que las empresas tabacaleras ya habían sido vinculadas con intentos anteriores de influir en procesos de consulta mediante campañas masivas de participación.

Como antecedente, mencionaron una consulta británica sobre el empaquetado genérico de cigarrillos, que recibió más de 668.000 respuestas, de las cuales casi todas estaban asociadas a campañas organizadas.
Qué medidas aprobó el Reino Unido y cuál es la situación en Argentina
La investigación se conoció después de la aprobación de la Ley de Tabaco y Vapeo del Reino Unido, sancionada el 29 de abril de 2026. Entre sus disposiciones, la norma prohíbe la venta de productos de tabaco a las personas nacidas a partir del 1 de enero de 2009. También contempla restricciones a los cigarrillos electrónicos descartables y establece limitaciones sobre sabores, publicidad y accesibilidad económica de los vapeadores.
La consulta pública que ahora fue analizada se había desarrollado en octubre de 2023, durante la etapa previa al avance legislativo. La respuesta oficial a ese proceso se publicó a comienzos de 2024, mientras que el estudio del BMJ sistematizó posteriormente los datos sobre la intervención de bots.

En Argentina, el escenario regulatorio también tuvo cambios durante 2026. En mayo, el Gobierno nacional aprobó, mediante la Resolución 549/2026 del Ministerio de Salud, un nuevo marco para los productos de tabaco y nicotina, que incluye cigarrillos electrónicos, dispositivos de tabaco calentado y bolsitas de nicotina.
La normativa busca establecer requisitos de registro, trazabilidad y fiscalización para productos que circulaban en gran medida fuera de los controles oficiales. El esquema incorpora condiciones para su comercialización y medidas destinadas a limitar el acceso de menores.
La decisión generó cuestionamientos desde sectores médicos, que advierten sobre los riesgos asociados al consumo de nicotina y la posibilidad de que estos dispositivos favorezcan el inicio o la continuidad de la dependencia.









