Gracián Scalco, un argentino de 52 años radicado en España, es buscado intensamente en la provincia de Valencia después de desaparecer tras dejar su camioneta en un taller mecánico.
Dejó su camioneta en un taller mecánico y desapareció: buscan a un argentino en España
Gracián Scalco, de 52 años, había dejado su vehículo en un taller mecánico y desde entonces no se sabe nada de él. Su familia radicó la denuncia y la búsqueda incluye perros especializados, drones, helicópteros y patrullajes.

El hombre fue visto por última vez el martes 5 de mayo, cuando salió de su casa para llevar su vehículo a reparar. Desde entonces, su familia no volvió a tener contacto con él.
Según relató uno de sus hijos al medio local Levante-EMV, el último contacto visual ocurrió cuando ambos estaban en sus autos. “Yo estaba en mi auto y él me hizo una seña como diciéndome que estaba todo bien y que ya podía irme”, contó.
La preocupación comenzó casi dos horas después, cuando Scalco no regresaba a su vivienda. Sus familiares intentaron comunicarse por teléfono, pero no obtuvieron respuesta.
Ante la falta de noticias, fueron hasta el taller mecánico donde había dejado la camioneta. Allí encontraron el vehículo estacionado, con todas sus pertenencias en el interior.

La familia consultó al responsable del lugar, quien aseguró que no sabía qué había hecho Scalco después de entregar la camioneta. Ese dato profundizó la incertidumbre y derivó en la presentación de la denuncia.
A partir de entonces se activó un operativo de búsqueda en distintas zonas de Valencia. Participan perros especializados, drones, helicópteros y patrullas, aunque la investigación enfrenta una dificultad: en las inmediaciones del taller no habría cámaras de seguridad que permitan reconstruir sus últimos movimientos.

“No entendemos nada porque es una persona muy sana, sin problemas, sin ninguna enfermedad”, expresó uno de sus hijos, al describir la sorpresa y angustia de la familia ante una desaparición que, por ahora, no tiene explicación.
Scalco se había mudado a España con su familia en diciembre del año pasado, luego de sufrir un robo en su casa de Canning, en la zona sur del conurbano bonaerense. Antes de dejar el país, era conocido en Esteban Echeverría y Ezeiza por su trabajo como gerente operativo del Colegio Grilli, una institución educativa de Monte Grande.









