La historia de Jerárquicos Salud comenzó el 26 de agosto de 1994 en la ciudad de Santa Fe, por iniciativa de Juan José Sagardía. A 32 años de aquel comienzo, el actual presidente de la institución recuerda los primeros pasos de un proyecto que nació vinculado a una necesidad concreta y que con el tiempo fue creciendo hasta alcanzar presencia en distintos puntos del país.
Jerárquicos Salud cumple 32 años: “A través de la salud y la educación nosotros hacemos patria”
Juan José Sagardía, presidente y fundador de la Mutual Jerárquicos Salud, repasó los 32 años de historia de una entidad que nació en Santa Fe para brindar servicios de salud y que con el tiempo amplió su propuesta hacia la educación, las farmacias y nuevos proyectos. También habló del futuro del mutualismo en la Argentina.

“Cuando nos iniciamos éramos nada, como se dice. Pero el que es nada también empieza algo y puede continuar”, recordó Sagardía.
Desde aquel comienzo hasta la actualidad, Jerárquicos Salud fue ampliando sus servicios y su alcance. La salud continúa siendo el eje principal, pero con el tiempo se sumaron la educación, las farmacias y distintos proyectos que forman parte de una visión más amplia de la institución.
De una necesidad a un servicio de salud
La creación de la mutual estuvo estrechamente relacionada con una necesidad que Sagardía había detectado durante sus años de actividad en el Banco Nación.
A los 17 años ingresó a la institución bancaria y asegura que allí aprendió, entre otras cosas, el valor del orden. A comienzos de la década del 90, mientras participaba de reuniones vinculadas a los empleados del Banco Nación, descubrió una realidad diferente entre quienes trabajaban en Buenos Aires y aquellos que lo hacían en el interior.
“En el interior o en el resto del país la bancaria no existía como normal. Cuando fui a Buenos Aires a esas reuniones descubrí que allá había salud. Los que no teníamos salud éramos nosotros”, recordó.
A partir de esa situación comenzó a trabajar en la conformación de una organización que representara a los empleados jerárquicos de los bancos oficiales nacionales. Pero con el tiempo advirtió que por esa vía no lograrían desarrollar el servicio de salud que buscaban.

“En el 93 me di cuenta de que no íbamos a poder tener la salud. Entonces dije: vamos a generar una mutual”, explicó.
Así comenzó un camino que tuvo en el servicio odontológico uno de sus primeros desarrollos. En 1995 lanzaron el denominado Plan Complemento y, posteriormente, la institución avanzó hacia una cobertura de salud con alcance nacional.
“¿Por qué se pueden hacer las cosas? Cuando hay necesidad”, sostuvo Sagardía. Y agregó: “Una cosa es tener la vocación, la voluntad, pero hay que tener necesidad para hacer cosas”.
Salud, educación y nuevos proyectos
Con 32 años de recorrido, la institución fue mucho más allá de aquel proyecto inicial. Actualmente cuenta con 13 farmacias en distintos puntos del país y también tiene una farmacia en el aeropuerto.
En la zona de Sauce Viejo se sumaron además un complejo para personas mayores, una clínica médica y una farmacia, junto con atención domiciliaria. Para Sagardía, esa cercanía permite responder a una demanda concreta de los afiliados de Sauce Viejo y Santo Tomé.
Pero uno de los desarrollos que más destaca es el educativo. La institución creó una escuela que actualmente tiene 15 años de trayectoria y alrededor de 1.000 alumnos. Sagardía reconoce que la iniciativa surgió casi de manera casual, a partir de una propuesta que recibió de personas conocidas.
“Vinieron tres o cuatro personas conocidas y me dijeron: ‘Sagardía, ¿querés tener una escuela?’. Y dije: ‘¿Por qué no?’”, recordó. Con el tiempo, aquel proyecto se convirtió en una realidad y hoy forma parte de una de las áreas que el dirigente considera fundamentales.
“Para mí es tan importante la educación. No sé por qué nos metimos en ese baile, pero hoy me doy cuenta de que hacemos patria por dar educación”, afirmó.
La institución también tiene proyectada una universidad, que según Sagardía está en condiciones de comenzar a funcionar, aunque las dificultades económicas y la falta de un edificio adecuado frenaron su puesta en marcha. “Ya estaría para funcionar”, explicó, aunque aclaró que todavía no cuentan con un edificio acorde para ponerla en marcha.
El proyecto del banco mutual
Entre los proyectos pendientes aparece también la creación de un banco mutual. El expediente comenzó hace seis años y la institución ya cuenta con un edificio preparado para ese objetivo.
Sagardía reconoce que el trámite se ha extendido más de lo esperado y cuestionó las dificultades que, según considera, atraviesan quienes intentan avanzar con nuevos proyectos en el país.
“Si vos en la Argentina no tenés amigos, no sé”, ironizó al referirse a las demoras que atraviesa la iniciativa. Sin embargo, aclaró que la creación del banco no responde a una necesidad específica de los afiliados.
“No es una necesidad para los afiliados. Yo siempre me he hecho la culpa: yo soy desarrollista. Quiero hacer siempre algo más, pero para dar trabajo”, explicó. Para Sagardía, generar producción y empleo es parte central de esa mirada desarrollista que atraviesa buena parte de sus iniciativas. “Producir y dar trabajo es el desarrollismo”, sostuvo.
Un aniversario sin grandes festejos
El contexto económico también marcará la celebración por los 32 años. Lejos de organizar un gran festejo, la institución optará por un acto sencillo: en cada edificio donde cuenta con un mástil se izará la bandera argentina y se entonará el Himno Nacional.
“Muy simple. No están las condiciones económicas para hacer una fiesta”, señaló. La misma ceremonia se replicará en las distintas oficinas de la institución en el país donde haya un mástil. Para el titular de Jerárquicos, la decisión también expresa una forma de entender la celebración: valorar lo construido sin dejar de mirar el contexto que atraviesa la sociedad.

“El mutualismo tiene mucha vida”
Sagardía también se refirió al futuro del mutualismo en la Argentina y aseguró que, lejos de considerar que se trata de un modelo agotado, ve allí una herramienta que puede recuperar protagonismo precisamente en momentos de crisis. “El mutualismo tiene mucha vida. ¿Sabés por qué? Por la crisis”, afirmó.
En su mirada, el mutualismo nació históricamente como una respuesta colectiva frente a necesidades concretas. Puso como ejemplo a las comunidades de inmigrantes que llegaron al país y crearon sociedades, escuelas y otras instituciones para ayudarse entre sí. “Nuestros vascos, nuestros españoles, nuestros italianos hicieron la sociedad italiana, la sociedad española. ¿Por qué? Por una necesidad de juntarse”, explicó.
Para Sagardía, ese espíritu continúa vigente: “Mientras acá se generen más necesidades, el mutualismo va a surgir”. El presidente de Jerárquicos también destacó los mecanismos de regulación y control que alcanzan a las mutuales y remarcó la importancia de la transparencia institucional.
“Nosotros al INAES tenemos que informarle todos los meses. Hay un control”, señaló. En ese sentido, defendió el papel del mutualismo tradicional y diferenció ese modelo de experiencias que, a su entender, terminaron desvirtuando el concepto de cooperativismo y mutualismo.
Una mirada sobre la historia del mutualismo
Para Sagardía, parte de la fortaleza del mutualismo argentino se encuentra en su origen. Recordó las instituciones creadas por inmigrantes en distintos pueblos y ciudades del país, muchas de las cuales nacieron para cubrir necesidades que el Estado o las estructuras existentes no podían atender.
“Yo del mutualismo y cooperativa que hablo era la que hicieron los abuelos, que firmaban con una X”, señaló. También recordó cómo muchas sociedades creadas por comunidades de inmigrantes fueron perdiendo afiliados cuando las obras sociales sindicales comenzaron a concentrar la atención sanitaria de los trabajadores.
A su entender, ese proceso afectó especialmente a instituciones que durante décadas habían sostenido servicios de salud, hospitales y otras prestaciones en distintas localidades. “Esas cosas nos pasan en la Argentina”, reflexionó.
“A través de la salud y de la educación hacemos patria” Después de 32 años, Sagardía vuelve a aquella idea inicial de una institución que nació a partir de una necesidad concreta y que fue creciendo con nuevos proyectos.
Salud, educación, farmacias, atención a los afiliados y proyectos que todavía esperan concretarse forman parte de una historia que comenzó en Santa Fe y que hoy tiene presencia en distintos lugares del país.
“Yo estoy tranquilo y convencido de que nosotros, a través de la salud y a través de la educación, hacemos patria”, afirmó. Y completó: “Lo digo abiertamente, no me da vergüenza, al contrario, porque se puede”.
Ese es, para Sagardía, el balance de estos 32 años: haber comenzado con poco, haber crecido a partir de las necesidades de una comunidad y mantener, todavía hoy, la voluntad de construir algo más.









