Ubicada en el sur de la ciudad de Santa Fe, la plaza Italia es una de las más antiguas de la capital provincial y sus orígenes se remontan a la organización y progreso de una urbe en pleno crecimiento, entre fines del siglo XIX y principios del XX.

Este lugar volvió a la agenda pública cuando hace unos días se anunció un proyecto de renovación integral con el fin último de devolverle a la comunidad un espacio verde, ya que en la actualidad es utilizado como estacionamiento de la Legislatura.
Ubicada sobre la Avenida General López, entre Urquiza y 4 de Enero, cabe recordar que los inicios de este espacio van casi de la mano de la construcción del Palacio Legislativo santafesino, en los primeros años del siglo pasado. En ese entonces, todavía se llamaba Pringles, en alusión al coronel que luchó bajo las órdenes de San Martín.

En el borde urbano
Para desentrañar la historia de este hito urbano, sirve de sustento un libro publicado por la Arq. Adriana Collado en 2009: “La arquitectura del palacio”. Allí, la especialista reconstruye la historia de la Legislatura y su imponente edificio, elemento vital para conocer la plaza.

“La Plaza Coronel Pringles se ubicaba en lo que por entonces era casi un borde urbano, ya que en ese momento la calle Urquiza, sobre el frente occidental de la misma, podía considerarse francamente un límite para el área de urbanización consolidada”, describió Collado en la citada publicación.

Y agregó: “Hasta 1895 se encontraba en ese lugar el edificio de la Aduana, antigua finca de Tarragona, cuyo cuerpo principal que ocupaba la esquina noreste de la manzana, fue demolido en ese año para dar lugar a la plaza”.

Y explicó: “Forestada y tratada en su aspecto paisajístico durante la intendencia de Sixto Sandaza (1902-1904) la plaza fue dotada de una importante obra de parquización, con agregado de elegantes fuentes y grupos escultóricos y conservando parcialmente la frondosa arboleda que existía originalmente en el sitio, por lo que se había tornado en un espacio urbano muy concurrido y reconocido”.

A modo de cierre de este apartado, la autora citada señaló que “frente al Palacio (Legislativo) se generaba un espacio verdaderamente importante, mediante un juego de desniveles en los jardines de la Plaza Pringles, que lo realzaban notablemente”.

Cambio de nombre
Tal como se apuntó al inicio del artículo, el espacio público cambió de nombre. Ocurrió en 1950 a través de una ordenanza aprobada por el Concejo Deliberante en la última sesión de aquel año.
El Litoral pudo rastrear la Ordenanza, que lleva el número 4.634, que confirmó la modificación del nombre de la plaza por Italia. La gentileza del departamento de Legislación del municipio santafesino permitió conocer de primera mano el facsímil escaneado, ahora en PDF (ver abajo).

El documento oficial contiene además otros cambios de nombres, tanto de calles como de otro espacio público, que hasta ese entonces se llamaba Gobernador Freyre y recibió el nombre de Coronel Pringles.
Dichos cambios urbanos fueron reflejados, al igual que otras medidas adoptadas por el cuerpo deliberativo local, por las crónicas de El Litoral de diciembre de 1950. El vespertino contó a la población santafesina los nuevos nombres para dos plazas de la ciudad y de calles y avenidas que a partir de ese momento cambiaban.

Estacionamiento
La belleza y plenitud de la plaza Pringles / Italia fue perdiendo esplendor con el correr de los años. Así dan cuenta las crónicas que hablaban de priorizar un sector de estacionamiento para los legisladores.
Por ejemplo, el sitio Sepa Argentina, asegura que “después de mediados del siglo XX desapareció el jardín. Tras nivelar esa parte del terreno frente a las puertas principales de la Legislatura, cubrieron toda la superficie para que sirviera para el tránsito y estacionamiento de automotores”.

Este espacio para vehículos tomó mayor relevancia a fines de la década del 80 y principios de los 90. Cuando los autos poblaron mayoritariamente la explanada del Palacio Legislativo. Los memoriosos recuerdan que el aparcamiento en gran número de rodados se hizo formal, con adoquinado y delimitaciones entre 1991 y 1992.
Por caso, un artículo de El Litoral de febrero del 92 muestra el frente de la Legislatura con cemento y autos estacionados. Años más tarde, ya superados los 2000, se incluyó una barrera, prueba efectiva de la privacidad del espacio. El espacio verde quedó relegado a unos pocos metros cuadrados recostados sobre las esquinas con Urquiza y 4 de Enero, respectivamente.

Volver
Tal como se anunció días pasados, se presentó una iniciativa para revalorizar este espacio público, dotarlo de parquizado y mobiliario urbano; para el disfrute de las familias y visitantes, según expresaron quienes encabezan el proyecto.

La propuesta será interpelada por un concurso de ideas, de carácter no vinculante, del que participarán el Colegio de Arquitectura y Urbanismo, la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad Nacional del Litoral (FADU-UNL) y la Universidad Católica de Santa Fe (UCSF).






