En este 44° aniversario de la Gesta de Malvinas, la memoria se vuelve un ejercicio necesario, pero para el teniente de navío (VGM) Owen Crippa, también debe ser un ejercicio de acción. Quien fuera protagonista de una de las misiones más audaces en la historia de la aviación naval argentina —el ataque en soledad a la flota británica en el Estrecho de San Carlos— hoy prefiere mirar hacia adelante.
Owen Crippa y el desafío de malvinizar: "Nadie puede defender lo que no conoce"
Este 2 de abril el teniente de navío (VGM) dialogó con El Litoral sobre la necesidad de transformar el sentimiento en formación. El recuerdo de las "miserias" que calló durante décadas, el análisis de la batalla final que no fue y su nueva misión: capacitar a las próximas generaciones para que la soberanía sea, por fin, una política de Estado.

En diálogo con El Litoral, Crippa reflexionó sobre la evolución de su relato, las "miserias" que eligió callar durante años y la urgencia de transformar el sentimiento malvinero en una política de Estado que trascienda los colores partidarios.

Educar para la soberanía
Para Crippa, el aniversario no es solo una fecha en el calendario, sino un recordatorio de las asignaturas pendientes. "Más que de comprender, yo digo: al margen de hablar, de contar, de planificar, hay que hacer", sostuvo con la firmeza de quien conoce el peso de la responsabilidad.

El veterano advierte una brecha entre las directivas oficiales y la realidad en las aulas. Si bien existen mandatos para dictar clases sobre Malvinas, Crippa señaló que "no se ha organizado la capacitación de los maestros y profesores". Por ello, junto a un equipo de trabajo, impulsa la creación de un museo interactivo y programas de formación docente.
"Queremos ofrecer capacitación no sobre la guerra específicamente, sino sobre qué significa para la Argentina Malvinas, la Antártida y los intereses soberanos. Queremos preparar a los chicos que quieran dedicarse a la política o a la diplomacia", explicó en diálogo con este medio.
El cambio en la narrativa: de la "mentira" a la verdad contundente
Con el paso de las décadas, la forma en que Owen Crippa relata su experiencia fue mutando. En una primera etapa, su motor era combatir la desinformación de la posguerra. "Simplemente atacaba todo lo que se había mentido. Decían que habíamos sido soldados llorosos y que los ingleses nos habían pasado por arriba", recuerda.
Hoy, con la perspectiva que dan los años y los propios testimonios de los combatientes británicos, su discurso es más asertivo. "Nuestros enemigos se empezaron a derrumbar solos cuando el general a cargo de la operación inglesa dijo que si el 13 de junio los argentinos los soplábamos, se caían al mar", afirmó.
Sin embargo, su enfoque actual ya no busca reconstruir el combate, sino proyectar el país. "Ya no tiene sentido contar la batalla; tiene sentido prever el futuro y prepararnos por vías que no sean la guerra para forzar a quienes ocupan nuestros territorios a que nos los devuelvan".

Las verdades que el tiempo permitió liberar
No todo fue fácil de contar. Durante años, el teniente de navío guardó silencio sobre ciertos episodios por temor a ser tildado de fabulador o por el dolor que implicaba remover "miserias".
"Al principio yo omitía contar que los propios argentinos me tiraron. En la guerra es difícil discernir quién es amigo y quién es enemigo. Lo empecé a contar cuando los que me tiraron lo confesaron ellos", reveló. También guardó para sí la maniobra en la que esquivó un misil lanzado por el soldado inglés Ricky Strange, hasta que el propio británico lo relató en sus memorias.
Incluso confesó haber callado situaciones desagradables con superiores: "Saqué corriendo a un jefe que me dijo que iba a levantar la bandera de rendición. Me pareció una acción muy triste y no disfrutaba contándola"

Un llamado a romper el silencio
Pese a que han pasado más de 40 años, Crippa reconoce que el proceso emocional sigue siendo "una descarga interna muy fuerte". Por eso, insiste en la importancia de que aquellos veteranos que aún permanecen en silencio se animen a hablar.
"Malvinas tiene tantas historias como veteranos estuvimos combatiendo. Cada punto de vista es valioso para ir cerrando este capítulo", señaló, mientras menciona el caso de compañeros que, a pesar de su claridad y experiencia, aún se resisten a la exposición pública.
Para Owen Crippa, la soberanía no es un concepto abstracto, sino un ejercicio de conocimiento profundo. "Nadie puede defender lo que no conoce", afirmó. Su meta es clara: que la causa Malvinas se convierta en el cimiento de una Argentina que sepa proteger su geografía, su riqueza y su futuro.
"Podemos bregar por la paz, pero no podemos ser tan estúpidos de cerrar los ojos ante la realidad. Los pueblos tenemos que tener elementos para defendernos", sentenció Crippa.








