La figura de Francisco continúa ocupando un lugar central en la vida religiosa y social de Roma. Así lo describió Valeria Fornari, en comunicación directa desde Italia con el programa Primera Mañana (CyD Litoral), donde reflejó el clima que se vive en torno al recuerdo del pontífice argentino y la dimensión que alcanzó su legado en la capital italiana.
Desde el Vaticano, el recuerdo de Francisco sigue vivo en cada rincón de Roma
En diálogo con Primera Mañana por CyD Litoral, Valeria Fornari relató desde Roma cómo permanece la huella de Francisco en la vida cotidiana del Vaticano, la ciudad y la Iglesia, con un legado marcado por la cercanía con los pobres, la apertura pastoral y una presencia que todavía se siente en cada celebración.

Fornari destacó que desde las primeras horas de la jornada comenzaron las conmemoraciones en distintos puntos de la ciudad, con actos institucionales, celebraciones litúrgicas y homenajes en espacios emblemáticos del Vaticano. Entre ellos, mencionó la Basílica de San Pedro y, especialmente, la Basílica de Santa María la Mayor, un sitio que Francisco resignificó durante su pontificado y que hoy se consolidó como lugar de profunda peregrinación.
“Dejó un vacío muy grande aquí en Roma”, expresó Fornari al describir el impacto que tuvo su partida en la ciudad donde, además de ser Papa, ejerció como obispo. Esa doble condición, explicó, fortaleció el vínculo con los romanos, que encontraron en Francisco una figura cercana, cotidiana y profundamente humana.
La marca de un pontificado cercano
Uno de los aspectos más destacados del testimonio desde Roma fue el modo en que Francisco logró volver a acercar a la Iglesia a sectores que se encontraban alejados. Según relató Fornari, durante su pontificado se produjo una fuerte reconexión no solo con los fieles católicos, sino también con personas que se sentían distantes de la institución.

“Logró que vuelvan todos”, resumió. En esa línea, subrayó que su figura trascendió las fronteras de la religión y se convirtió en un referente moral y social, incluso para quienes no profesaban la fe católica.
La mirada sobre los sectores más vulnerables fue, según describió, uno de los sellos más fuertes de su papado. Desde los primeros discursos hasta sus gestos cotidianos, Francisco puso el foco en los pobres, en quienes viven en la calle, en los presos y en aquellos que históricamente quedaron al margen.
En Roma, esa impronta tuvo una traducción concreta. Fornari recordó cómo el Papa abrió las puertas del Vaticano para asistir a personas en situación de calle y cómo intervino activamente en problemáticas sociales que atraviesan a la capital italiana.
Un legado que sigue presente en Italia
Desde el Vaticano, el recuerdo de Francisco no se limita a las ceremonias formales. Su figura, aseguró Fornari, sigue viva en la memoria colectiva y en la vida cotidiana de Roma.
“Todavía se lo vive y se lo siente mucho”, sostuvo, al describir el modo en que su presencia continúa siendo parte del paisaje espiritual de la ciudad.

La periodista también reveló que en Italia ya comenzó a mencionarse la posibilidad de avanzar en un proceso de beatificación, un dato que refleja la magnitud del impacto que dejó no solo dentro de la Iglesia sino también en la sociedad italiana.
Para Roma, Francisco no fue solamente el primer Papa argentino. Fue también un líder que modificó la relación entre la Iglesia y la gente, con una cercanía que marcó un antes y un después.










