En una semana marcada por el recuerdo de los veteranos y caídos en la Guerra de Malvinas, el escenario internacional arroja señales de alerta para la diplomacia argentina.
Advierten que el acuerdo militar entre Brasil y Reino Unido busca "aislar" el reclamo argentino por Malvinas
Joaquín Bernadis analizó en CyD Litoral el impacto de la alianza estratégica entre Lula da Silva y el gobierno británico. El "veto" tecnológico que persiste sobre Argentina y el cambio de postura en los organismos multilaterales.

El reciente acuerdo estratégico firmado entre el Brasil de Lula da Silva y el Reino Unido —con proyección al año 2030— no solo abarca áreas de tecnología y energía, sino que establece una alianza militar que podría reconfigurar el equilibrio de poder en el Atlántico Sur.
En diálogo con CyD Litoral, el especialista Joaquín Bernardis detalló las implicancias de este acercamiento: "Prácticamente Brasil y Reino Unido van a ser aliados muy cercanos en términos militares. El acuerdo establece el desarrollo de una doctrina militar conjunta a futuro, y ya sabemos que la doctrina británica es claramente contraria a los intereses argentinos en el Atlántico Sur", explicó.
Cerco regional y compra de armamento
La estrategia de Londres parece orientada a restar apoyos históricos a la Argentina en la región. Bernardis señaló que este movimiento no es exclusivo hacia Brasil, sino que se extiende a otros países vecinos.
"Recientemente la Armada brasileña compró material al Reino Unido para patrullar el Atlántico. Pero también vemos negociaciones con el gobierno de Uruguay para la venta de embarcaciones anfibias, mientras que Chile mantiene su alianza logística histórica para el acceso a la Antártida", precisó el analista.

Este panorama se suma a incidentes ocurridos a finales de 2024, cuando la utilización de aeropuertos regionales por parte de la Fuerza Aérea Británica generó protestas formales por parte del gobierno de Javier Milei. Según Bernardis, el Reino Unido busca "quitar aliados a la Argentina" y complicar el cálculo defensivo del país ante posibles amenazas futuras.

El "veto" británico y la modernización militar
Uno de los puntos más sensibles para la soberanía argentina es la imposibilidad de acceder a tecnología de defensa avanzada. Desde la posguerra de 1982, persiste un veto impulsado por Gran Bretaña que impide a Argentina adquirir aeronaves o navíos que contengan componentes británicos.
"Lo que busca el Ministerio de Defensa actual es una modernización del instrumento militar, y para eso se intentó abrir un diálogo con el Reino Unido a principios de año", indicó Bernardis.
El objetivo sería levantar estas restricciones para permitir una mirada a largo plazo en la defensa del territorio nacional, aunque el rearme de los países vecinos con tecnología británica tensa aún más la situación.

El factor Milei y el multilateralismo
Consultado sobre si la relación de Javier Milei con figuras como Donald Trump influye en estas determinaciones de los países vecinos, Bernardis consideró que no hay una relación directa, dado que las alianzas de Chile o Brasil con Londres tienen raíces históricas o intereses de Estado propios.
Sin embargo, destacó un punto político clave: "El Reino Unido manifestó que buscará promover a Brasil como miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU. Es un acercamiento político muy fuerte".
Finalmente, el analista advirtió sobre un debilitamiento en el posicionamiento argentino dentro de los organismos multilaterales, como el Comité de Descolonización.
"La gestión actual se está retrayendo en ese aspecto diplomático que tradicionalmente se usó para buscar apoyos por Malvinas. Aunque se busca robustecer la presencia con figuras como Rafael Grossi, lo cierto es que el escenario es complejo y habrá que ver cómo se desarrolla en el tiempo", concluyó.









