El trágico choque frontal entre un tren de alta velocidad AVE y una formación de Iryo, registrado en la mañana de este martes entre las localidades toledanas de Urda y Los Yébenes, dejó un saldo provisorio de al menos 68 fallecidos y decenas de heridos. Entre las víctimas e incomunicados se encuentra Agustín Randazzo, un argentino de 51 años que utilizaba habitualmente el servicio ferroviario para trasladarse por razones de trabajo.
Buscan a un argentino desaparecido tras el choque de trenes en Toledo
Agustín Randazzo, de 51 años residente en España desde 2002, es buscado desesperadamente por su familia tras el suceso ocurrido este miércoles. Por el momento, se sabe que viajaba en el coche número 8 del convoy siniestrado por motivos laborales y, desde la violenta colisión, no hay rastros de su paradero.

Su primo hermano, Rafael García Junicol, relató cómo se enteró de la dramática situación: “Me enteré por el hermano de que él había tomado ese tren. Desde entonces no sabemos nada de él”.

La desesperada búsqueda de la familia y allegados
Ante la falta de respuestas oficiales y el colapso de los centros asistenciales con heridos que aún no han podido ser identificados, los familiares iniciaron una intensa campaña de rastreo a contrarreloj. Jorge, el hermano de Agustín, acudió de inmediato a las dependencias policiales en Madrid para formalizar la denuncia formal de desaparición y aportar muestras de ADN para futuros reconocimientos. Posteriormente, se trasladó hacia la zona de Toledo para recorrer hospitales y centros de salud.

Por su parte, su pareja, Sergi, utilizó las redes sociales para pedir ayuda ciudadana tras perder todo contacto: “Llevo varias horas sin saber nada de mi pareja. Estaba viajando de Madrid a Sevilla en el Ave accidentado, en el vagón número 8. Ni familiares ni amigos sabemos nada al respecto de su estado. Por favor, ayuda”.

Para agilizar la localización en caso de que permanezca internado como NN, la familia difundió detalles físicos: se trata de un hombre con barba entrecana, numerosos tatuajes visibles, que suele utilizar gorra negra y gafas de sol oscuras, y pusieron a disposición el número de contacto internacional (+54 9 11 4192-7700) para recibir cualquier dato útil.

Una ola de solidaridad en medio del colapso institucional
El caso de Agustín se multiplica en decenas de historias similares que inundan las plataformas digitales, convertidas en improvisados centros de datos para reunir a familiares desesperados ante la magnitud del siniestro. Mientras los equipos de emergencia continúan removiendo escombros y la jueza a cargo ordena las primeras diligencias periciales para esclarecer por qué se produjo la fallida habilitación de la vía, la conmoción sacude a la comunidad de expatriados y a las autoridades de ambos países.
La incertidumbre en torno al paradero de Agustín Randazzo refleja el costado más desgarrador de una catástrofe que enluta a España y golpea de cerca a la comunidad argentina. Mientras avanzan los peritajes judiciales y los rescatistas peinan los vagones destruidos, el pedido de colaboración de sus seres queridos sigue latente con la esperanza de hallar respuestas entre los heridos hospitalizados.






